Mockus: ¿En qué quedamos?
24 Mayo 2010
“Mockus era ateo, pero ya no...Admiraba a Chavez, pero ya no... Extraditaría a Uribe, pero ya no... Pensaba que Petro defendía la violencia, pero ya no... Les pagaría a los médicos menos de un millón, pero ya no... ¡Me inspira mucha confianza! ¡Hay gente que iba a votar por él, pero ya no!...”
Estas líneas las encontré por casualidad en el Facebook, no soy su autora, ni sé de quién sean, pero me sorprendió que al escribirlas en Google salieran por todos lados, demostrando una vez más el poder de las redes sociales en la actual contienda electoral colombiana.
Pero más allá de eso, muestra el efecto que causa en los electores los constantes reversazos del candidato verde, que hacen dudar de su muy afamada transparencia; él dice ser distinto a todos los políticos, pero desafortunadamente se le ha vuelto costumbre sentar una posición, esperar la reacción de la sociedad, y si le es adversa, entonces opta por retractarse, afirmando que todo ha sido un problema de comunicación.
De forma tal que valdría la pena preguntarse: ¿Qué entiende el señor Antanas Mockus por transparencia? Porque no es simplemente decir que los “dineros públicos son sagrados”, que se opone a la corrupción, sino que la mayor transparencia sería mostrarse públicamente tal y como es y defender sus ideas con claridad. Lastimosamente nuestro pueblo sigue creyendo que quien habla enredado da muestra de su gran sabiduría, cuando realmente es todo lo contrario. Ya lo decía Ortega y Gasset: “La claridad es la cortesía del filósofo”.
Por tanto, la ambigüedad de este filósofo poco cortés sigue generando muchas preguntas: ¿Qué propone realmente? ¿Qué piensa? ¿Hacia dónde se dirige? ¿Sabe a lo que se enfrenta? ¿Conoce a profundidad la Constitución Política de Colombia? Y más aún: ¿Conoce los grandes debates jurídicos sobre los peligros del positivismo a ultranza? ¿Es consciente de que hay leyes que pueden ser injustas, aunque cumplan con los requisitos formales? ¿Sabe que los jueces no son infalibles?
Personalmente, no estoy de acuerdo con su excesiva alabanza a la Corte Constitucional. Según él los Magistrados son los encargados de guiarnos en los temas más polémicos, como los de vida y familia, olvidando que la Constitución está por encima de la misma Corte, y que cuando entra a decidir de fondo, modificando el mandato constitucional, legisla y, por tanto, usurpa funciones del Congreso. Además, me sorprendió enormemente que no supiera que era función de un presidente decidir la extradición o no de alguien, de manera que aspira a un cargo y no sabe cuáles son sus funciones. Y también me atemoriza su respuesta frente a la pregunta de si cerraría el Congreso, a lo que responde: “Tengo entendido que la Constitución no permite cerrar el Congreso”. La falta de contundencia es evidente, ante un tema tan grave como la posibilidad de un golpe de Estado.
Cuidado, que mencionar la Constitución todo el tiempo no es necesariamente sinónimo de respeto a ella. El presidente venezolano lo hacia todo el tiempo, sacaba de su bolsillo un pequeño librito -la Constitución-, lo mostraba ante cámaras y hasta ahí llegaba. Siempre el simbolismo ganaba, pero al contrastarlo con sus actos, la realidad era otra.
Apostilla: Más vale pensar con cuidado a quién elegiremos como presidente, teniendo en cuenta el escenario internacional y regional. Ya no sólo preocupa el crecimiento armamentista de Chávez, sino también las relaciones entre Lula y Ahmadinejad. Frente a lo cual sólo queda recordar la vieja frase del teatro: “Si en el primer acto hay una pistola en la repisa, en el tercero tiene que dispararse”… Nadie compra armas, sino tiene intención de usarlas.
Beatriz Campillo es Politóloga, miembro del Centro Colombiano de Bioética (CECOLBE), autora del Blog "Ciencias Políticas, Bioética y Bioderecho".
http://comentariodigital.com/index.php/opinion/53-beatriz-campillo/312-ien-que-quedamos
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Mockus: ¿En qué quedamos? - Beatriz Campillo
lunes, 24 de mayo de 2010
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22:00
IMPORTANTE - Respuestas de candidatos ante temas candentes y sensibles
http://www.elpais.com.co/paisonline/notas/Mayo122010/lospresidente.html
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Beatriz Campillo
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21:26
64,9% de los colombianos somos indecentes
sábado, 22 de mayo de 2010
Publicado por
Beatriz Campillo
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19:00
Microsoft investiga en móviles transparentes y el uso del cuerpo como interfaz
sábado, 15 de mayo de 2010
Microsoft investiga en móviles transparentes y el uso del cuerpo como interfaz
Gestos tan cotidianos como un movimiento, dar una orden de voz o incluso, tocar nuestro propio cuerpo serán reconocidos e interpretados como comandos o directrices por nuestro entorno físico.
VIDEO - Skinput: Appropriating the Body as an Input Surface (CHI 2010)
http://www.youtube.com/watch?v=g3XPUdW9Ryg&feature=player_embedded
2010-05-14
Ya ha pasado una década de este "recién inaugurado" siglo XXI y las grandes empresas de la tecnología comienzan a dar pistas de por dónde van a ir los tiros para llegar a la tecnología, que pretenden hacer cotidiana, del 2020 ó del 2025.
Tratar de hacer posible lo imaginable es la premisa de Microsoft en su camino por avanzar hacia un tipo de sociedad mucho más interactiva con su entorno gracias a nuestra propia forma de interactuar unos con otros. En otras palabras, de lo que se trata es de simplificar todos los sistemas de comunicación para que converjan y podamos interactuar y tener acceso a toda nuestra información desde un único dispositivo que pueda ser 100% multitarea y que se apoye en nuestro entorno vital.
De esta forma una pared puede ser una pantalla perfecta para proyectar una imagen, o gracias a una plataforma multitáctil, una ventana puede convertirse en un escritorio de trabajo.
"En Microsoft estamos trabajando en tecnología de naturaleza wifi o inalámbrica para que todo esto sea posible. Un ejemplo es la casa futuro de Microsoft. Allí, para hacerse una idea, no hay bombillas, son elementos de luz que tiene la posibilidad de proyectar imágenes para que cualquier superficie habitable pueda convertirse en un sistema por el que se pueda interactuar", sentencia Enrique Fernández-Laguilhoat, Director de Desarrollo y Plataforma de Microsoft Ibérica.
Primeros pasos
Las bases para que esto sea posible se están empezando a asentar. Gracias al cloud computing, no se necesitará un dispositivo físico, como por ejemplo un pendrive, para que nuestra información viaje con nosotros. El proyecto Natal, reconoce los movimientos corporales a través de un sensor y los reproduce en el televisor, permitiendo que se pueda jugar con la videoconsola sin necesidad de mando, dar órdenes a la televisión para que reproduzca una película, gracias al reconocimiento de voz, o poder realizar una videoconferencia, como si de una llamada telefónica se tratara.
Además, Microsoft está investigando, como complemento a los movimientos naturales, las propias interacciones de nuestro cuerpo. Así mediante el concepto "Skinput", el contacto con nuestra propia piel puede ser interpretada por un dispositivo como un comando. De esta manera, podremos, por ejemplo, escuchar música por la calle a través de nuestro mp3 y con un toque de nuestro propio dedo sobre nuestro brazo podremos, iniciar la reproducción de música, pausarla o cambiar de canción.
Como es de esperar esta tecnología es muy costosa. "Este tipo de tecnología ya es posible, pero su coste es astronómico, lo que estamos haciendo es perfilar, cada vez más, esa tecnología. Que según pase el tiempo de modificación y perfeccionamiento también se abarate su coste, pero ya es posible", explica Fernández-Laguilhoat.
Algunas posibilidades reales
Si las bases que se están cimentando actualmente van tomando forma, se desarrollan y convergen, se llegará a un punto en el que por ejemplo su hijo, desde la escuela y a través de una pizarra transparente interactuará en tiempo real vía internet con un niño de una escuela situada en cualquier país del mundo. El germen de esta pizarra ya existe en las aulas españolas, la pizarra electrónica.
Si se puede proyectar la información sobre cualquier superficie, si viaja en avión con su ticket de embarque y con un gesto con el dedo índice sabrá exactamente en qué terminal va a aterrizar su vuelo y por ejemplo que tiempo y temperatura tiene en el lugar de destino.
Si se encuentra en su puesto de trabajo, puede utilizar la cristalera de su edificio como una pantalla de ordenador para después sentarse en su mesa ante dos pantallas de cristal, y con la mano, ser capaz de hacer todo tipo de operaciones bursátiles.
Un único dispositivo multitarea puede ser utilizado, con la mayor garantía de eficacia, como un GPS que nos guíe paso a paso hasta un punto de encuentro, como un teléfono y como un pequeño ordenador para tener acceso a todos los datos.
Las tabletas son cada vez más delgadas, interactivas y se vuelven indispensables para trabajar. El periódico del mañana es una fina pantalla semitransparente en la que usted puede elegir las noticias que más le gusten, desechando con un dedo las que no quiera leer y en su lugar aparece otra nueva. Parece una utopía, pero Microsoft no lo ve así.
En paralelo a la compañía de software más importante del mundo, surge el pionero de la creación del nuevo concepto de "terminales inteligentes", el diseñador Seunghan Song, con el Window Phone (no confundir con los Windows Phone). Se trata de una finísima hoja plástica transparente, que responde al clima adaptando su pantalla a la luz y humedad de su entorno. Entre otras particularidades, el Window Phone permitirá al usuario escribir mensajes a mano, que podrán ser codificados y transformados en caracteres digitales. Para activarlo no hará falta sacudirlo ni pulsar botones, el Window Phone se activa al soplar su pantalla.
Si bien los concept phones son proyecciones reales de lo que podrían ser estos dispositivos dentro de unos años, son precisamente los puntos de partida para que las grandes compañías investiguen e implementen mejoras en sus modelos futuros. Visto así, el futuro parece muy esperanzador.
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Elecciones 2010: Luces, cámara, acción
viernes, 14 de mayo de 2010
Elecciones 2010: Luces, cámara, acción
14 Mayo 2010
Beatriz Eugenia Campillo Vélez
El gran poder de los medios de comunicación, especialmente los televisivos, es arrollador, y qué decir de las redes sociales, hoy en día, en pleno furor. Realmente, la fiesta de la democracia no está lejos de parecer un Reality Show, donde la imagen, las historias emocionales de alianzas, crisis y divorcios son las que cautivan al público y se olvidan los contenidos de fondo, las ideas.
De nuestra democracia se ha dicho que es una de las más sólidas, casi exclusivamente, en razón de no haber vivido grandes dictaduras y por tener dos de los partidos políticos más antiguos del mundo. Porque si evaluamos otros aspectos, tal vez no salgamos muy bien librados.
Es increíble que la favorabilidad de un candidato esté dada, no por la fortaleza de su programa, sino por cuántos fans tiene en Facebook, cuántos lo siguen en Twitter y cuántos puntos ha bajado o subido en las encuestas, que de paso sea dicho, por muy serias que sean las firmas que las realizan, la forma de ejecutarlas, las preguntas y lo representativo de la muestra, no nos queda muy claro; no obstante, la pregunta mayor para el público en general sigue siendo ¿Quiénes las financian?... no podemos ser ingenuos, y pensar que sólo son personas interesadas en saber cuáles son las preferencias de los colombianos. Hay que tomarse en serio a Goebbels: “Una mentira repetida mil veces, se convierte en verdad”.
Por otro lado, seguimos cargando nuestra herencia caudillista. Al igual que toda América Latina, el tema de la institucionalidad aún no logramos interiorizarlo, y mucho menos el pensarnos como Estado, más allá del gobierno de turno. Aun seguimos a la espera de un mecías, un salvador, alguien que mágicamente cambie la historia y nos garantice la felicidad. Cuánta razón tenía Gómez Dávila cuando sentencia, “Los hombres cambian menos de ideas que las ideas de disfraz. En el decurso de los siglos las mismas voces dialogan”. Y no es que estemos condenados a un triste destino cíclico, lo lamentable es que nos condenemos a él, porque nuestra miopía hace ver como novedoso, algo que de fondo es más de lo mismo.
Este disfraz va de la mano del marketing político que ve al candidato como un producto a vender, los consumidores son los electores. Esta lectura económica no es nueva, y no sería tan problemática, si lo que se “vendiera” fueran los programas de gobierno, que finalmente eso es lo que el elector debería “comprar”. El gran problema, es que nos venden la figura del candidato, su imagen, y pocas veces llegamos a ver su contenido en época de campaña e incluso en el gobierno se dificulta, pues muchos siguen lo que se conoce como el manual de la “campaña permanente”, muy similar a las Lecciones de Urbanidad de Serrat.
En suma, la mascarada a la que asistimos, hace ver cada vez más lejana esa idea de entender la política como la búsqueda del bien común, a la democracia como el gobierno del pueblo, o al ciudadano como ese sujeto que solo tenía realización plena en la polis. No obstante estas visiones románticas, ideales, no las podemos olvidar, pues es necesario tener un referente del deber ser, para enfrentarnos a la realidad que cada vez es más compleja. No en vano, algunos estudiosos expresan que meterse en política es vérsela con los demonios, debido a los grandes intereses, presiones y poderes que se manejan.
Ante este panorama, la pequeña y gran puerta que nos queda es hacernos conscientes de que cada uno de nosotros es político, porque es ciudadano y que tenemos derechos y obligaciones, que debemos cumplir y ejercer con responsabilidad. Si damos pequeños pasos en nuestra formación de cultura política, tal vez no tengamos que seguir esperando un salvador y podamos exigirles más a nuestros gobernantes y candidatos. Por el momento sería un gran avance si lográramos entender que oponerse y polarizar no son sinónimos, y que todos tenemos derecho a debatir ideas, sin agresión.
Beatriz Campillo es Politóloga, miembro del Centro Colombiano de Bioética (CECOLBE), autora del Blog "Ciencias Políticas, Bioética y Bioderecho".
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