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¿Quiénes son los verdes?, más allá de Mockus

sábado, 1 de mayo de 2010

¿Quiénes son los verdes?, más allá de Mockus

30 Abril 2010



Beatriz Eugenia Campillo Vélez

La ola verde viene creciendo en las encuestas, pero todavía quedan muchos interrogantes por resolver, no sólo de su candidato, quien se muestra ambiguo ante muchos temas, la claridad no es justamente su mayor virtud, y se le ha vuelto costumbre estar cambiando sus respuestas, bien sea pidiendo perdón o matizándolas. Lo que también hacen los demás.

Pero ¿Qué es ser verde?, ¿cuáles son los orígenes de este partido?, ¿apareció con los tres tenores?, ¿qué defienden?, ¿Por qué generan estos efectos mediáticos?, mis preguntas esta vez apuntan al partido político que avala a Antanas Mockus como candidato, porque si pretenden una verdadera transformación de la política, es claro que el partido debería ser fuerte, con unas ideas serias, con una propuesta clara que nos ayude a fortalecernos como Estado. Pues de lo contrario volveríamos al típico caudillismo, donde la persona resulta ser el centro, despierta pasiones a favor o en contra, porque muchos lo ven como el salvador. En estos casos el proyecto político se reduce al líder, nadie puede heredar sus ideas, y mucho menos su caudal electoral, caso totalmente opuesto al de los partidos fuertes.

Visité la página del Partido Verde y en la historia, solamente aparece lo siguiente, “El pasado 20 de agosto del 2009 los ex alcaldes de Bogotá Luis Eduardo Garzón, Enrique Peñalosa y Antanas Mockus se unieron para construir un nuevo partido. El anuncio fue recibido por los colombianos y colombianas con sorpresa y esperanza. Tras meses de conversaciones y de trabajo, la alianza de los tres ex alcaldes unió fuerzas con el Partido Verde Opción Centro creado el 25 de noviembre de 2005 con la representación de 19 departamentos Colombianos. Este partido, fundado por Carlos Ramón González Merchán y Néstor Daniel García Colorado, es uno de los 16 partidos con personería jurídica (Res. 1057 del Consejo Nacional Electoral) que adopta los principios de la carta verde de la tierra, representa la opción de Centro y verde ambiental en Colombia.”

Pero, ¿cuál es la historia del Partido Verde Opción Centro?, El Tiempo, el 30 de octubre de 2007, expresaba que “Este partido fue creado en el 2005 como Partido Opción Centro por dos reinsertados del M-19, Héctor Elías Pineda y Carlos Ramón González, y prácticamente fue la continuación de la Alianza Democrática M-19. El año pasado se le agregó la palabra "verde".Según VoteBien, fue creado con la tutela del ex senador Luis Alberto Gil, jefe de Convergencia, investigado por 'parapolítica' y también ex integrante del M-19.”

Mientras que Caracol Radio el 8 de Septiembre de 2009, publicaba bajo el titular “'Los Trillizos' adhieren al Partido Verde Opción Centro”, una breve reseña, donde se dice que este partido “representó inicialmente el ala moderada de algunos que fueron constituyentes en 1991, bajo la denominación Alianza Democrática M-19, cuando obtuvo personería jurídica ante el Consejo Nacional Electoral. Posteriormente se convirtió en Partido Opción Centro, inscrito en la organización electoral bajo la resolución 288 de 2000, con Carlos Ramón González como representante legal. Tras la reforma política de 2003 que restringió el número de partidos políticos y creó mayores requisitos para obtener la personería jurídica, dicha colectividad organizó un congreso nacional a escasos tres meses de las elecciones legislativas. Entonces crearon el partido con los dos componentes: la opción centro político y la verde ambiental, para enfrentar “al país polarizado, sumido en una guerra de más de 50 años entre las izquierdas y las derechas”, según manifiestan en su página en Internet.”

Lo que nos lleva a otra pregunta, ¿dónde se ubica el partido verde en el espectro político?; como ellos lo dicen, no están en la derecha, ni en la izquierda, y definen su orientación como centro ambientalista. Ahora, habrá que recordar, que no es malo ser de izquierda o de derecha y tener una postura clara, de hecho las grandes democracias, suelen tener dos partidos opuestos, pero que se encuentran en las políticas de Estado. Tal es el caso de Estados Unidos, con el Partido Demócrata y el Republicano; España con el PSOE y el PP, entre otros. La polarización, entonces, no está dada por la defensa de unas ideas, sino por considerar al otro como mi enemigo en caso de no compartirlas. Es así como se pasa de tratar de convencer con argumentos, a querer callar al opositor, someterlo y en el peor de los casos eliminarlo.

De antemano pido disculpas por mi posible ignorancia, pero no sé que quiere decir eso de ser “Centro – ambientalistas”, y casi me atrevería a decir que ni ellos, y mucho menos sus seguidores saben realmente a que se refieren. De momento se me vinieron las palabras de un analista político, quien en un evento realizado en Medellín años atrás, regañó públicamente a un profesor de constitucional, a quien le dijo que hablar de centro era muestra de la mayor ignorancia política. Y junto a ellas las palabras de mis profesores en la Universidad, cuando insistentemente nos decían que en la política nadie es neutral, y nos recordaban una y otra vez, que la política es la búsqueda del poder, para bien o para mal.

El centro tiene grandes problemas, al no querer tomar partido, fácilmente se cae en contradicciones y se abre un falso imaginario de ser un lugar donde “todos caben”, lo que en la practica no se da, porque se tiende a querer uniformar bajo el supuesto de que todos deben pensar como ellos. Pensamiento que repetimos, públicamente no es claro. Por otro lado, la política es más compleja, es la búsqueda del poder, y cuando el centro entra al tema de los consensos, muchas veces quiere dar la imagen de darle gusto a todos, olvidando que hay temas, donde la realidad se impone y no son susceptibles de ser consensuados. Esto sin contar que la mayoría de las veces ellos dicen ser los que entienden la voluntad del pueblo, cayendo de nuevo en el discurso propio de derechas e izquierdas. No obstante, el centro lo negará, porque a toda costa criticarán las dinámicas de la política que ellos mismos ejercen. Ser centro es sencillamente no comprometerse públicamente con algo, aunque al interior sí se tenga claro.

Si algo se les ha criticado a los partidos políticos colombianos, es la perdida de las ideologías. Lamentablemente los verdes, aún no aportan mucho en el fortalecimiento de su partido como “institución”, y queda la pregunta ¿después de Mockus qué sigue?, ¿hay realmente una identificación de ‘los tres tenores’ con el partido verde o fue solo una oportunidad que solucionaba el tema de contar con un aval?, y suponiendo la transparencia de Mockus, que es por lo que popularmente más se le admira ¿es coherente unirse con un partido que tiene unos orígenes no muy claros? ¿Por qué no lanzarse por un movimiento ciudadano, como lo hizo Sergio Fajardo?... En fin, las cosas no son tan simples, y llama la atención ese término de “ola verde”, que evoca justamente lo que nosotros los estudiosos de la política denominamos ‘masa’, es decir aquel conglomerado que se mueve por emociones, pero en el que realmente no hay una reflexión crítica de fondo.

Si miramos algunos discursos de los verdes, para intentar orientarnos sobre su pensamiento, encontraremos la pedagogía, la transparencia, la esperanza, los consensos y muchas otras ideas románticas, que ya habíamos escuchado, que suenan bien, pero que la verdadera diferencia sería si nos contestarán ¿cómo hacerlo en un país como el nuestro?

Seguramente, muchos que aun no entienden la democracia, y que insisten en leerla en clave amigo-enemigo, dirán que si se cuestiona a los verdes es solamente porque uno no quiere que el país avance, o que cambie de rumbo. Y de eso no se trata, en principio la democracia es el espacio propicio para discutir ideas, y debemos estar abiertos a ese diálogo. Pero esta reacción de polaridad que también se da con el uribismo, demuestra nuestra poca cultura política. Ya he dicho en otras oportunidades que ningún candidato llena mis expectativas, aunque veo a unos mejores que a otros. Pero es lógico que un fenómeno como el verde es interesante para estudiar, y habrá que hacerle seguimiento.


Beatriz Campillo es Politóloga, miembro del Centro Colombiano de Bioética (CECOLBE), autora del Blog "Ciencias Políticas, Bioética y Bioderecho".

http://www.comentariodigital.com/index.php/opinion/53-beatriz-campillo/221-iquienes-son-los-verdes-mas-alla-de-mockus

¿Qué hacer con los embriones congelados?

domingo, 25 de abril de 2010

¿Qué hacer con los embriones congelados?

Los millares de embriones que se encuentran en estado de abandono determinan una situación de injusticia que es de hecho irreparable (Instrucción Dignitas Personae)


Actualizado 20 abril 2010 - 0:0


Agustín Losada



Como consecuencia del auge de las prácticas de FIV, hoy en día «sobran» embriones, los cuales son congelados, y plantean serios problemas éticos de difícil solución, para los que no existe criterio unánime, ni siquiera en la Iglesia. ¿Qué hacemos con ellos? ¿Los mantenemos así? ¿Los dejamos morir? ¿Los damos en adopción?

Para analizar el problema hay que ver primero las causas del mismo. Desconocemos la cantidad de personas que se encuentran en el mundo en el estado absolutamente anormal, cual es el de interrupción de su proceso de desarrollo. Lo que se hace con estos embriones es una verdadera IVD («Interrupción Voluntaria del Desarrollo»), puesto que es posible volverlo a activar en cualquier momento. Así los embriones de pocos días son introducidos con crioprotectores en tanques de nitrógeno líquido, para mantenerse en estado biológico latente a -196 º C. La razón de su existencia es que para lograr realizar una transferencia de embriones a una mujer que acude a técnicas de fecundación in vitro es necesario extraer varios óvulos, tras un proceso de hiperestimulación, y fecundarlos a todos. Tras una criba más o menos compleja, se escogen los dos o tres que se considera tienen mayores probabilidades de vivir, los cuales son implantados en el útero de la mujer. Los demás son congelados, por si hubiera que repetir el proceso, o para su posible utilización en el futuro.

No vamos a tratar aquí los casos (que los hay) de parejas que acuden a clínicas de FIV buscando un hijo que no pueden tener y luego se divorcian. Y uno de ellos solicita la patria potestad sobre los embriones, o su destrucción para impedir que, tras el divorcio, le conviertan en padre de unos hijos que no desea… Asumamos la buena fe de las parejas que, ante la imposibilidad física de tener hijos de forma natural acuden a los florecientes negocios de las clínicas de reproducción asistida en busca de ayuda para lograr su objetivo. Pocas veces se les explica a las parejas que lo que se va a producir allí es la creación artificial de varios hijos (normalmente entre ocho y doce en cada ciclo), los cuales serán seleccionados para implantar dos o tres, que es el máximo permitido por la legislación española actualmente. Y que los demás serán congelados, por si en el futuro hacen falta, para repetir el intento infructuoso o porque se busca el nacimiento de un segundo hijo. Como decir esto sonaría muy fuerte (ningún médico de estas clínicas llama «hijos» a los embriones in vitro, sino tan solo una vez implantados y anidados) y provocaría el pánico de las parejas, se oculta eufemísticamente la realidad bajo los términos de «grupo celular» o, el tan desafortunado de «preembrión». Ya hemos señalado en otras ocasiones que este concepto no tiene la más mínima base científica: Es tan solo una argucia política para liberar las conciencias del peso moral y permitir así la manipulación de vidas humanas.

Imaginemos que los gametos proceden de los padres (fecundación artificial homóloga). Y que la pareja logra su objetivo de conseguir un embarazo, con lo que sobran entre 5 y 8 embriones humanos «por colocar». Aunque la ley obliga a llevar un registro de los embriones creados con fines reproductivos (el único propósito por el que nuestra legislación autoriza su creación), no existe tal registro en ningún sitio. En otra ocasión les comentaré los problemas que su ausencia puede llegar a causar. Sin embargo, podemos afirmar, sin miedo a equivocarnos, que solo en España existen actualmente más de 250.000 embriones congelados. Españoles condenados al ostracismo del nitrógeno líquido y con escasas posibilidades de que se les autorice a continuar con su desarrollo. ¿Qué hacemos con ellos?

Tenemos cuatro posibles opciones:

Seguir manteniéndolos congelados, hasta el límite que marca la ley (5 años).
Utilizarlos para investigación.
Ofrecerlos en donación a otras parejas que buscan tener hijos, para evitar que se tengan que producir más embriones innecesarios.
Sacarlos del tanque de nitrógeno y dejarlos morir.
La primera es una solución temporal, porque el tiempo transcurre inexorablemente y antes o después llega el plazo de cinco años, donde el problema se vuelve a plantear. La segunda opción es bastante aceptada. Si ha transcurrido el tiempo suficiente y los padres no quieren hacerse cargo de esos embriones, antes que tirarlos utilícense para investigar, y alguna ventaja tendremos de ellos. Sería una lástima que se desaprovechara la oportunidad de disponer de un material genético para investigación por cuestiones «ideológicas».

Esto es así porque nuestra legislación (todavía) prohíbe la experimentación sin más con embriones humanos. La ley 14/2007 de investigación Biomédica dice taxativamente en su artículo 33.1: «Se prohíbe la constitución de preembriones (*nótese el término) y embriones humanos exclusivamente con fines de experimentación». Esto es así porque repugna a la conciencia fabricar un ser humano para utilizarlo como un ratón de laboratorio. Sin embargo, si el objetivo de su producción no fue tal, sino que fue creado con fines estrictamente reproductivos, una vez que ya está creado, y dado que es «sobrante», tal vez convenga aprovecharlo para investigación. Así, dicha ley, en su artículo 28 afirma: «Los embriones humanos que hayan perdido su capacidad de desarrollo biológico, así como los embriones o fetos humanos muertos, podrán ser donados con fines de investigación biomédica u otros fines diagnósticos, terapéuticos, farmacológicos, clínicos o quirúrgicos».

Creo que queda patente lo absurdo del argumento. Si un ser humano no puede ser utilizado con fines de investigación, no lo puede ser bajo ninguna circunstancia, con independencia de su origen. A la aberración ética de haber sido «fabricado» se uniría la indignidad de ser después utilizado como carne de laboratorio.

Por tanto, nos quedan dos posibles soluciones: Ofrecerlo para donación a parejas dispuestas a adoptarlo «pre-natalmente» o descongelarlos y dejarlos morir. La donación pre-natal es una alternativa que ha cogido fuerza últimamente. Se han dado casos de mujeres que se han ofrecido voluntarias a recibir en su útero dichos embriones, en un gesto precioso de generosidad hacia esos diminutos seres abandonados por sus padres. La adopción pre-natal sería equivalente a la adopción de niños ya nacidos: En ambos casos se trataría de inicios de vida no óptimos, pero de los que los interesados no son culpables. Las familias adoptantes estarían simplemente tratando de dar una segunda oportunidad a unas criaturas inocentes. Sin embargo, no deja de ser cierto que hay una diferencia abismal entre ambos casos. Los embriones congelados tienen una indignidad de origen muy superior a la de los niños abandonados o huérfanos. Implantarlos en el útero de una mujer amplificaría la indignidad de su origen, aunque de ese modo se les diera una oportunidad para nacer. La Iglesia, en la instrucción Dignitas Personae, afirma que «es necesario constatar que los millares de embriones que se encuentran en estado de abandono determinan una situación de injusticia que es de hecho irreparable». La posibilidad de la adopción pre-natal «es una propuesta basada en la loable intención de respetar y defender la vida humana que, sin embargo, presenta problemas éticos no diferentes de los ya mencionados». Por tanto, parece que la única opción viable es la de descongelarlos, y dejarlos morir. Pero tampoco la Iglesia dice claramente que esta sea la solución. Lo único que afirma, hoy por hoy, es que hay que dejar de producir embriones humanos in vitro.



http://www.religionenlibertad.com/articulo.asp?idarticulo=8291

El final de los bebés probeta

crónica

El final de los bebés probeta

El IVI desarrolla en Vigo una nueva técnica que permite que los embriones que antes crecían en el laboratorio se implanten ahora en el utero con una miniincubadora

Autor:
Luis Carlos Llera
Fecha de publicación:
23/4/2010

Desde que nació en el año 1978 la primera niña probeta, Louise Brown, las técnicas de reproducción asistida han evolucionado hasta tal punto que asistimos al final de la incubación de embriones en tubos de ensayo.

Hoy Louise Brown ya es madre y no ha necesitado para ello de las técnicas asistidas. Pero miles de personas siguen acudiendo a ellas y el futuro ya es presente en el centro vigués del Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI). El doctor Carlos Simón, director de la Fundación IVI, disertó ayer sobre El futuro en medicina reproductiva en un curso sobre enfermedades médicas, embarazo y técnicas de reproducción asistida. «Se están desarrollando sistemas de cultivo in vivo como alternativa natural al cultivo in vitro», recalca Simón.

El IVI de Vigo está desarrollando el cultivo del embrión in vivo, en lugar de in vitro. Esto se consigue mediante una mini-incubadora que es como «una capsula espacial en miniatura». Una vez fecundado el óvulo se introduce en el útero de la mujer en esta incubadora fabricada en silicona. Esta fabricada por la empresa suiza Anecova. Apenas tiene cinco milímetros de longitud y dispone de 40 microordenadores. Así el embrión crece desde las primeras horas en las misma condiciones de temperatura y nutrientes que tendría si hubiera sido concebido de manera natural. Entre dos y cinco días después se extrae la capsula y se escoge el embrión que se considera más óptimo para reimplantarse en el seno materno.

Se trata de un trabajo pionero en el mundo, ya que han nacido menos de 10 niños a través del empleo de esta técnica, que ya ha sido desarrollada con éxito en Valencia.

En la actualidad, la clínica IVI de Vigo cuenta con una mujer gestante que se está sometiendo a esta técnica, según señala Elkin Muñoz, director del centro vigués.

El futuro de la medicina reproductiva pasa por la revolución ómica: genómica, proteómica y metabolómica, disciplinas encaminadas a comprender cómo un embrión crece. En este sentido se está simplificando el diagnóstico genético preimplantacional «a fin de convertirlo en no invasivo y evitar así infligir daño a los embriones y estamos trabajando en la creación de gametos a partir de células madre, como alternativa a la donación de semen y óvulos», señala Carlos Simón.

http://www.lavozdegalicia.es/vigo/2010/04/24/0003_8439125.htm

Neuroevolución - "LOS SUEÑOS DE LAS ESPONJAS DE MAR”, por Miquel Bosch

sábado, 24 de abril de 2010

Neuroevolución

Texto escrito por Miquel Bosch,
investigador del Picower Institute (MIT)

"LOS SUEÑOS DE LAS ESPONJAS DE MAR", por Miquel Bosch

Reconozco que a menudo a los neurocientíficos se nos va un poco la mano con esto del prefijo "neuro-". Lo ponemos en todas partes: que si neuroeconomía, neuroética, neuromarketing, neuropolítica… En fin, una exageración total. Dicho esto, y con vuestro permiso, voy a introducir una nueva palabra: neuroevolución.
¿Es posible conocer el proceso evolutivo que ha seguido nuestro cerebro desde el origen del sistema nervioso? ¿Existen huellas o fósiles de cómo eran nuestros circuitos neuronales hace 100 millones de años?


A partir de las marcas y formas de cráneos fosilizados podemos deducir ciertas características del cerebro que contuvieron en su momento, como por ejemplo, que un tipo de Australopithecus tenía una parte de su lóbulo frontal más puntiagudo y por tanto más capacidad de abstracción y decisión que otro homínido de su misma época.
Pero poca cosa más se puede decir. ¿Cómo podemos saber cuándo aparecieron los circuitos neurales que nos hacen humanos, como los que permiten el lenguaje o la planificación del futuro? O yendo aún más atrás… ¿Cuándo apareció la corteza cerebral? ¿Y las propias neuronas? ¿Cuándo se empezaron a comunicar entre ellas?

Neurogenómica comparativa

Solemos imaginarnos a los expertos en evolución como personas curtidas por el sol desenterrando, cepillo en mano, rocas en forma de hueso de algún yacimiento lleno de polvo en Oriente Medio. Pero los hay que trabajan exclusivamente delante de una pantalla de ordenador -puede que también cubierta de polvo- observando pacientemente fósiles tales como este: ATGAACGGTACCGAAGGCCC…
En realidad tenemos un montón de yacimientos dentro de cada uno de nosotros. Nuestro ADN está repleto de genes inactivos y olvidados, de mutaciones fosilizadas de nuestros antepasados más lejanos. Cada una de las células de nuestro cuerpo lleva inscrito en su genoma la historia de nuestra especie. Podemos hallar cicatrices de las batallas luchadas contra los virus o las soluciones que desarrollamos ante los múltiples cambios climáticos que hemos sufrido. Solo se necesita un pico y un cepillo (en este caso una pipeta y un tubo de ensayo) para desenterrar esa cantidad enorme de información.
Eso es precisamente a lo que se dedica la genómica comparativa , una rama de la biología que está causando una auténtica revolución en el campo de la paleontología. Comparando las secuencias de los genes de diferentes especies podemos saber cuándo se bifurcaron sus historias evolutivas o cuándo se inventó una determinada habilidad, como el lenguaje, la visión en colores, los pelos, la respiración o los contactos sinápticos.

¿Sueñan las esponjas de mar con ovejas porosas?

 

La respuesta es… "No!". Las esponjas -y me refiero a las poríferas, esos animales tremendamente simples y amorfos que viven en el lecho marino- no pueden soñar porque carecen por completo de tejido nervioso, neuronas, alma o cualquier sistema de control central. Por no tener, no tienen ningún órgano o tejido especializado. Son básicamente agregaciones de células que filtran el agua para retener los nutrientes que flotan en ella.
Por eso mi sorpresa fue mayúscula cuando, descuidadamente, me colé en la conferencia que Kenneth Kosik vino a darnos al MIT. Comentaba, visiblemente entusiasmado, que cuando se mudó de Harvard a la Universidad de California decidió hacer realidad uno de sus sueños científicos: dedicarse a buscar los orígenes evolutivos del sistema nervioso. Y no se le ocurrió otra cosa que buscarlos en los únicos animales que no disponen de él, las esponjas de mar.
Mediante las potentes técnicas bioinformáticas que ofrece la genómica comparativa, un estudiante de su laboratorio llamado Onur Sakarya hizo un descubrimiento asombroso: Encontró que la esponja Amphimedon queenslandica, uno de los animales más antiguos y más tontos que podemos encontrar por estos mares, poseía en su genoma prácticamente todas la piezas necesarias para construir las mismas sinapsis que encontramos en el cerebro humano. Pero, ¿para que querrán las esponjas todos esos genes y proteínas sinápticas?

 

Las sinapsis son, sin lugar a dudas, la clave del funcionamiento del cerebro. Son los puntos de contacto entre las neuronas, allí es donde se comunican, donde se envían mensajes químicos en forma de neurotransmisor. También es allí donde se almacena la memoria, ya que cada uno de los cien billones de sinapsis que tenemos en nuestro cerebro puede cambiar de forma independiente, bien potenciándose, bien debilitándose, grabando así la información que reciben del mundo exterior o de nuestros propios pensamientos interiores.

En las sinapsis encontramos una maquinaria muy especializada, llamada "densidad postsináptica ", hecha de centenares de diferentes proteínas, cada una colocada en un lugar muy concreto, cada una con un trabajo muy definido que hacer. Forman un andamiaje fuerte pero maleable, que cambia constantemente a medida que aprendemos. Siempre había pensado que debe de haber costado muchos millones de años de dura selección natural para llegar a este diseño tan inteligente y tan eficaz.

Pero resulta que toda esa maquinaria ya ha estado allí desde los mismos orígenes del reino animal. Las esponjas, de las que los humanos nos desviamos evolutivamente hace unos 600 millones de años, ya tienen y tenían entonces la gran mayoría de estos ladrillos moleculares (en azul en la siguiente figura) que constituyen una típica densidad postsináptica humana. Únicamente les faltan unas pocas piezas, como los receptores de glutamato -las "orejas" que reciben los mensajes- (en amarillo en la figura), que no surgirán hasta unos millones de años más tarde con las medusas y las anémonas, y unos pocos elementos proteicos aún más modernos (en verde y rojo) que actúan como pegamento final para unir todas las piezas del puzzle.

 

En realidad no se sabe qué hacen esas proteínas en las esponjas, pero se sospecha que podrían agruparse para crear proto-conexiones en las larvas, que poseen cierta capacidad de recibir señales del exterior. Otra explicación alternativa es que las esponjas sean, en realidad, reliquias degeneradas de ancestros más evolucionados, y que en algún triste momento de la evolución perdieron su sistema nervioso y se apalancaron en el fondo del mar a vivir una existencia mucho menos estresante.

Los dominios de las proteínas

La lección que podemos aprender del trabajo de Kosik es que la vida evoluciona y soluciona sus problemas reciclando, reutilizando y combinando las piezas que ya tiene. Este fenómeno se conoce como exaptación : aprovechar inventos existentes, viejas estructuras, y reutilizarlas para una función completamente nueva. Otro ejemplo clásico son las plumas de las aves, que en su día fueron una invención de los dinosaurios para regular su temperatura corporal.


¿Y cómo se hace esto a nivel molecular? Simplificando un poco, podemos decir que un gen posee la información para fabricar una proteína, y cada proteína realiza un trabajo concreto en la célula. Pero las proteínas suelen estar formadas a su vez por dominios proteicos , es decir, fragmentos estructuralmente compactos, cada uno con una habilidad única. La función final de esa proteína será la suma de las habilidades de sus dominios. Viendo las proteínas como estructuras con piezas intercambiables (como la cabeza de Mr. Potato®, o como un puzzle, Tetris®, Lego®, Tente®, Mecano®…), podemos hacernos una idea de cómo trabaja la evolución. Recombinando estos dominios se pueden crear una infinidad de nuevas proteínas con propiedades inéditas, y a partir de ahí, funciones, órganos y especies completamente nuevas.


 

De entre los dominios más famosos, hay uno denominado PDZ que actúa como el Velcro®. Une selectivamente unas proteínas con otras y es crucial para mantener las sinapsis correctamente ensambladas. Los colegas de Kosik descubrieron que la similitud molecular entre los PDZ humanos y los de la esponja era de más del 90%. Es decir, el diseño básico no ha cambiado mucho en los últimos 600 millones de años.

Y es que, en el fondo, si nos ponemos las gafas de bioquímico y comparamos detenidamente los mecanismos moleculares que permiten a los humanos reflexionar sobre el origen del universo o inventar robots que paseen por Marte… y los mecanismos que les permiten a las esponjas llevar su apacible y so-porífera vida en el fondo del mar…pues, la verdad, no hay tanta diferencia.

Miquel Bosch
 

"Nada de alianzas en primera vuelta... ¡Sí, cómo no!" - Juan Pablo Convers

jueves, 22 de abril de 2010

Cordial Saludo
 
Los invito a leer un artículo sobre las elecciones presidenciales, escrito por un compañero de Universidad, el politólogo Juan Pablo Convers.
 
Saludos,
Beatriz Campillo
Politóloga

---------- Mensaje reenviado ----------
De: Juan Pablo Convers <jpconvers86@hotmail.com>
Fecha: 19 de abril de 2010 08:57
Asunto: Sobre las presidenciales
Para:


Hola a todos,

Los invito a leer el artículo de mi autoría publicado hoy en el periódico El Tiempo sobre las elecciones presidenciales titulado "NADA DE ALIANZAS EN PRIMERA VUELTA... ¡SÍ, CÓMO NO!" en el siguiente enlace: http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/otroscolumnistas/nada-de-alianzas-en-primera-vuelta-si-como-no_7620492-1 o en la sección de Opinión de eltiempo.com

Un abrazo!

 

Nota

Este es un espacio para compartir información, la mayoria de los materiales no son de mi autoria, se sugiere por tanto citar la fuente original. Gracias

Perfil

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Medellín, Antioquia, Colombia
Magister en Filosofía y Politóloga de la Universidad Pontificia Bolivariana. Diplomada en Seguridad y Defensa Nacional convenio entre la Universidad Pontificia Bolivariana y la Escuela Superior de Guerra. Docente Investigadora del Instituto de Humanismo Cristiano de la Universidad Pontificia Bolivariana. Directora del Grupo de Investigación Diké (Doctrina Social de la Iglesia). Miembro del Grupo de Investigación en Ética y Bioética (GIEB). Miembro del Observatorio de Ética, Política y Sociedad de la Universidad Pontificia Bolivariana. Miembro del Centro colombiano de Bioética (CECOLBE). Miembro de Redintercol. Ha sido asesora de campañas políticas, realizadora de programas radiales, así como autora de diversos artículos académicos y de opinión en las áreas de las Ciencias Políticas, la Bioética y el Bioderecho.

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