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¿Y por qué la rata no?

domingo, 8 de noviembre de 2009

SOCIEDAD
¿Y por qué la rata no?
02.11.09 - I. ÁLVAREZ

El ratón de laboratorio ('Mus musculus') había ganado terreno a la rata en la investigación médica porque las posibilidades de manipulación genética estaban más avanzadas en el primero desde que en 1909 el biólogo estadounidense Clarence Cook, convencido de que podría desvelar las claves biológicas de enfermedades como el cáncer, empezó a cruzar estos pequeños mamíferos para crear una variedad específica. Su iniciativa originó los actuales ratones de laboratorio. Desde la publicación de la secuencia del genoma del 'Mus musculus', en diciembre de 2002, los resultados tienen ya una extraordinaria precisión. Aunque dos años después la rata abrió al mundo todo su genoma y así comenzó a reivindicar un lugar destacado en la Ciencia.
«El mayor tamaño de la rata es una ventaja en investigación neurológica», señala Xosé Antón Suárez, uno de los miembros del equipo español que contribuyó a analizar la secuencia de la foto genética de la rata con el estudio de 800 de sus 25.000 genes. En su opinión, algunos de los campos en que tiene más futuro como animal de experimentación son la farmacología y los estudios cardiovasculares. «No es una casualidad -añade- que es el animal modelo para ensayar los fármacos antihipertensivos». También en los laboratorios de los hospitales se prefiere utilizar ratas antes que ratones, sobre todo para intervenciones quirúrgicas.
Si se establece una comparación objetiva entre ambos parientes, el ratón y la rata sólo difieren en su tamaño y peso: 40 gramos el primero frente a los 250 de la segunda. El ciclo reproductivo y la gestación son similares en ambos. Por el contrario, en el lado subjetivo, la rata se lleva la peor parte. El ser la primera transmisora de la peste bubónica y un gran reservorio de patógenos la han convertido siempre en una compañera indeseable.

http://www.ideal.es/granada/20091102/sociedad/rata-20091102.html

«Cobayas», un papel irreemplazable

lunes, 24 de agosto de 2009

«Cobayas», un papel irreemplazable

POR N. RAMÍREZ DE CASTRO I MADRID.
Domingo, 24-08-08
Conocido es que «cobaya», en un sentido amplio, es todo aquel animal dedicado a la experimentación científica. Esto se sabe, pero ¿se ha preguntado alguna vez cuántos animales sirven a la Ciencia? Un informe británico acaba de aportar el dato: 115 millones en todo el mundo. Esa es la cifra de cobayas, perros, conejos, monos y sobre todo ratones, que se utilizan en experimentos de laboratorio. Aunque la cifra parezca exagerada, las organizaciones pro derechos de los animales que han realizado el informe, están convencidas de que el número es aún mayor.
El estudio es una estimación a partir de las comunicaciones publicadas en las revistas científicas. Dos organizaciones de activistas -Union for the Abolition of Vivisection y el Trust for Human Research- anotaron todos los trabajos en los que había animales involucrados y llegaron a más del millón de ejemplares. Es la primera vez que alguien realiza una estimación de este tipo.
EE.UU. y Japón, a la cabeza
Estados Unidos y Japón aparecen como los países que más animales utilizan (17 y 11 millones, respectivamente), seguidos del Reino Unido con 3,1 millones, y de Canadá, Francia y Australia con 2,3 millones. En declaraciones a la cadena BBC, Barbara Davies, directora de comunicación de la Sociedad en Defensa de la Investigación, se ha apresurado a rechazar los datos y asegura que, al contrario de lo que creen los activistas, la cifra no está sobreestimada sino «inflada». «El informe se basa en demasiadas especulaciones y extrapolaciones como para confiar en su fiabilidad».
El dato no ha caído bien entre el nutrido grupo de científicos que defiende la experimentación animal. Y más cuando son muchos los que se esfuerzan por buscar otros caminos para reducir al máximo la utilización de seres vivos.
Puede que al amparo de la ciencia se hayan ocasionado sufrimientos innecesarios. Pero eso ha cambiado, asegura Pere Puigdomenech, presidente de la comisión de bioética del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC). «En la década de los 80 Europa adoptó un compromiso por el que se evita su utilización sistemática. Los investigadores deben justificar su uso y garantizar su bienestar en el laboratorio».
La presencia de cobayas, primates, cerdos y otros animales ha disminuido, poco a poco, en los centros de investigación. No así los ratones. Desde que se aprendió a manipular los genes de estos roedores para reproducir enfermedades humanas, los ratones transgénicos tienen cada vez más peso en la ciencia. Se pueden crear ratones «a la carta», con trastornos cardiovasculares, cáncer, diabetes y otra multitud de patologías complejas. Incluso las enfermedades infecciosas humanas se estudian en ratones que han sido alterados para ser susceptibles, por ejemplo, al virus del sida. Aunque un ratón nunca se infectaría con este virus.
El mejor banco de pruebas
Los ratones transgénicos son hoy el mejor modelo para entender patologías como el párkinson o el síndrome de Down, de las que aún sabemos muy poco. Y el banco de pruebas ideal, el organismo más «humano» en el que probar fármacos antes de intentarlo con el paciente. Son útiles en todos los campos de la biomedicina, desde la investigación básica más incipiente, hasta el desarrollo de nuevas terapias. Por eso, la experimentación con estos roedores tan especiales ha crecido «espectacularmente», reconoce Domenech. El uso de animales genéticamente modificados , sobre todo ratones, se ha cuadruplicado desde 1995.
Se utilizan más ratones, aunque no sin control. Su uso está regulado por la legislación y los comités de ética de los centros de investigación. El cuidado es esmerado. Cualquier manipulación que se les realice, por insignificante que parezca, debe justificarse y autorizarse previamente. «Hasta para cambiarle la dieta a un ratón debemos escribir un informe en el que debemos aportar precedentes en la literatura científica», señala Manuel Serrano, jefe del grupo de Supresión Tumoral del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO).
La investigación del cáncer no se entiende sin estos pequeños roedores. Se cuenta con ratones especialmente diseñados para desarrollar casi cualquier tipo de cáncer humano. La fidelidad con la que lo reproducen al detalle es cada vez más asombrosa, asegura Serrano. «Ni siquiera los patólogos son capaces de distinguir entre un cáncer humano y uno de ratón transgénico. Gracias a estos animales podemos encontrar genes responsables de la enfermedad oncológica y diseñar terapias que más tarde se trasladan a los pacientes».
Sin ellos no se hubiera llegado tan lejos. Pero, ¿podría prescindirse de ellos? Los científicos Puigdomenech y Serrano no lo dudan: «Hoy es irreal pensarlo». «Sería retroceder en el tiempo, quien propone estas cosas no se da cuenta de que es una irresponsabilidad. Detener la experimentación animal retrasaría la llegada de futuras terapias», dice Serrano.
«Es un dilema -señala el presidente de la comisión de bioética del CSIC-... Queremos usar menos animales pero es urgente desarrollar nuevos tratamientos».
Si no se puede renunciar a ellos, al menos se piensa que se aliviará su carga con nuevas estrategias. Ya existen sofisticados programas informáticos que recrean la reacción del organismo a determinados fármacos, como si fueran reales. Hasta el punto de que en la pantalla de un ordenador se puede ver cómo un corazón virtual cambia su latido cuando se le trata la arritmia.
Las todopoderosas células madre también pueden ayudar. Hace unas semanas investigadores estadounidenses lograron reprogramar unas células de la piel y devolverlas a un estadio primitivo, similar al de las células embrionarias. La piel pertenecía a un grupo de pacientes que tenían en común el padecer una enfermedad originaria por una alteración genética. Lo que se obtuvo fueron líneas celulares que servirían como modelo de estudio de diez enfermedades genéticas tan complejas como el síndrome de Down, la diabetes tipo 1 o el párkinson. El comienzo para estudiar miles de patologías en una placa de Petri.
Otro trabajo reciente demostraba cómo con la misma técnica se podían conseguir neuronas a partir de la piel de una paciente con esclerosis lateral amiotrófica. Era el momento de estudiar la enfermedad directamente en neuronas genéticamente destinadas a desarrollar ese trastorno. La evolución de la enfermedad, en directo en una placa de laboratorio.
Técnicas de imagen
La tercera alternativa a la investigación animal son las técnicas de imagen. Los escáneres más avanzados ofrecen una oportunidad a la investigación menos invasiva. Con la resonancia magnética y otras técnicas de imagen se pueden estudiar dolencias en el paciente sin causarle ningún daño.
Adicciones y trastornos psiquiátricos ya se estudian comparando las imágenes del cerebro de voluntarios sanos y pacientes. Con resonancia también hay estudios en marcha que pretenden entender las causas genéticas y factores ambientales que determinan la obesidad. ¿Por qué con la misma alimentación, unos permanecen obesos y otras mantienen o su peso? ¿o por qué algunos obesos padecen diabetes tipo 2 y otros no? La resonancia magnética es una herramienta impresionante, pero no responde a todas las preguntas.
«Al final, siempre se vuelve a los animales», recuerda Pere Domenech. Después de los estudios con resonancia y de probar un fármaco con cultivos celulares, se ensayará en ratones y quizá en primates. Y sólo al final del proceso se dará a un paciente.

http://www.abc.es/20080824/nacional-sociedad/cobayas-papel-irreemplazable-20080824.html

Seremos invisibles

Seremos invisibles


Sergio Ramírez

El autor es escritor. Masatepe, agosto 2008.
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Volverse uno invisible ha sido a través de la historia de la humanidad la ambición de no pocos. Cuento de primeros en esta lista a quienes lo desearían por necesidad de su profesión, como los magos y prestidigitadores, que hasta ahora deben valerse de trucos de espejos, cajas de doble fondo y otras falsedades para crear ante los espectadores la ilusión de que desaparecen y se vuelven transparentes como el aire.
En esa misma categoría profesional pondría a los espías que quisieran entrar en los despachos privados para revisar a gusto la correspondencia secreta del enemigo, o los archivos de las computadoras, y a los detectives que buscan sorprender bajo encargo a las parejas de infieles, y podrían así colarse en el mismo lugar de los hechos, es decir, las alcobas clandestinas.
Están también, no podemos decir que faltos de razones profesionales, los ladrones que sueñan con penetrar las cajas blindadas de los bancos y de las joyerías; y por qué no, los novelistas, que siempre queremos escuchar las conversaciones ajenas con toda impunidad, y asimismo ser testigos de las escenas íntimas que nos están vedadas. Y no olvidemos a los tímidos, que prefieren pasar siempre desapercibidos.
El asunto ha sido resuelto. Un equipo científico de la Universidad de Berkeley, encabezado por el doctor Xiang Zhang, bajo financiamiento del Ejército de Estados Unidos y la Fundación Nacional de Ciencias, ha dado con la clave para ocultar a las personas de la luz visible, y por supuesto también a los objetos. Están pensando, por supuesto, en soldados, comandos, o batallones enteros, con sus armas e impedimentas, pero como los inventos militares nunca tardan en pasar a los usos civiles, seguro que un amante podrá llegar pronto sin que nadie lo vea hasta el lecho de la amada, por muchas paredes y cerrojos que la resguarden, que es lo mismo que asaltar una fortaleza.
Un metamaterial —mezcla de metal y placas con circuitos impresos— será capaz de desviar la luz que cae sobre la materia, igual que ocurre con el agua que gira alrededor de una piedra en medio de una corriente. Así, el poder del ojo de percibir el reflejo de la luz, quedaría anulado. Volverse invisible significa que alrededor de uno no se creen ni reflexiones ni sombras, y es lo que los científicos de Berkeley han logrado. ¿Dónde se había anunciado ya ese procedimiento científico? Por supuesto, en una novela, El hombre invisible, de H.G. Wells, publicada en Inglaterra en 1897, en plena época victoriana, la época de los inventos fantasiosos.
El científico de la novela, Jack Griffin, descubre que si el índice refractivo de una persona es reducido a la exacta proporción que tiene el del aire, y por tanto su cuerpo no absorbe ni refleja la luz, entonces esa persona se volverá invisible a los ojos de los demás. No me cabe duda de que el doctor Xiang Zhang, y los miembros de su equipo, son devotos lectores de H.G. Wells, en el que han encontrado su fuente de inspiración imaginativa, porque la ciencia necesita de imaginación. Todo un siglo de espera para hacer posible lo que la invención literaria ya había concebido. Desaparecer de la vista, no a consecuencia de un acto de magia bajo la carpa de un circo ambulante, sino de la manipulación científica, alterando las leyes de la materia.
Las novelas son las que crean primero la realidad, y son capaces de predecir el futuro. Por lo menos podemos decir eso respecto a los novelistas del siglo XIX, que tenían todo el lejano futuro por delante, y la conciencia de vivir en un presente que se deslizaba lentamente hacia el pasado, sin espavientos ni premuras. Los grandes inventos eran pocos, aunque trascendentales; recordemos sino la fotografía, la máquina de vapor, el ferrocarril, el cable trasatlántico, y los primeros atisbos del cine y la aviación.
Hoy, el concepto de futuro ha cambiado, e invade de manera vertiginosa el presente, que se deshace en nuestras manos. No es posible contar los inventos que transforman a diario la vida práctica porque se suceden en multitud, y sustituyen a otros recién inventados, volviéndolos obsoletos. Todo es provisional en nuestras vidas, y por tanto, nadie puede imaginar portentos, pues serán desmentidos de inmediato, o rebasados, por los dueños de la nueva imaginación, que en lugar de escribir novelas sobre artilugios e invenciones del futuro los ponen en práctica, dejando desnuda, o al menos en harapos, a la vieja ciencia ficción.
Por eso es que escritores como Julio Verne o H.G. Wells podían adelantarse al futuro con alguna ventaja, porque vivían en un presente más despejado, en el que las novelas tenían aún más peso que la realidad, en ese género que entonces se llamó futurismo. Verne concibió en el lejano siglo XIX las exploraciones submarinas, los descensos al centro de la Tierra, los cohetes espaciales, los viajes alrededor del mundo. Wells, al primer hombre en la luna, la máquina del tiempo, los híbridos entre hombres y animales, gracias a la manipulación genética, en La isla del doctor Moreau, las invasiones extraterrestres en La guerra de los mundos; y al hombre invisible. Como puede verse, algunas de sus profecías faltan por cumplirse.
Lo único malo es que el pobre Griffith, el personaje de Wells que logra volverse invisible, no goza de ninguno de los beneficios de su invento, que se convierte más bien en una fuente de continuas desgracias, persecución, desesperación, y locura, atormentado por el hecho de que ya nunca más podrá regresar a su estado original.
De allí las ventajas incomparables de poder mirarse uno al espejo, en lugar de deshacerse en el aire.


http://www.laprensa.com.ni/archivo/2008/agosto/28/noticias/opinion/280099.shtml

Manipulación de embriones humanos: algunas objeciones

domingo, 23 de agosto de 2009

Manipulación de embriones humanos: algunas objeciones
Carlos A. Gómez Fajardo *
(IATREIA Revista Médica Universidad de Antioquia ISSN 0121-0793 vol. 21 No. 1 Marzo 2008 pp. 75-82)

Resumen
En este ensayo se entiende la ética como un saber práctico orientado hacia la “eupraxis”, el buen obrar. El acto médico prudente es respetuoso con la vida humana en condición de fragilidad. No todo lo que técnicamente se “puede” hacer, en realidad se “debe” hacer. La vida de los embriones humanos merece respeto pues son miembros de esta especie. En las aplicaciones de las tecnologías de manipulación embrionaria se causa de modo deliberado la muerte de aquellos, acción que es racionalmente inaceptable a la luz de la ética; por lo tanto, debe ejercerse objeción de conciencia ante tales actuaciones de la tecnociencia contemporánea.

Palabras Clave
Manipulación embrionaria. Bioética. Respeto.

SummaryEthics is a practical knowledge, oriented to “eupraxis”, the good action. The prudential medical action must behave respectful to human life in condition of fragility. Not all things and actions that are technichally possible are correct in terms of morality. Human embryos are members of our specie; in the technics of embryo manipulation many of them are conducted to a deliberated death. That action is rationally objectionable in an anthropological basis.

Key Words
Embryo manipulation. Bioethics. Respect.

IntroducciónPara iniciar estas consideraciones, es preciso acudir a un párrafo introductorio que se halla en un sesudo texto de las autoras López Moratalla e Iraburu Elizalde. Debido a su precisión y profundo contenido, merece ser citado: “… El primer “hito” en la vida de un organismo es su constitución como individuo por la actualización de su información genética en la unidad celular cigoto. Los componentes del citoplasma, activados con la fusión de los gametos de los progenitores, ponen en marcha, en acto, la información potencial de los pronúcleos de los gametos, iniciando la emisión del programa: modifican el genoma heredado. Con esta primera actualización del mensaje genético comienza la existencia del viviente. A diferencia de lo que sucede en la construcción de un ser inerte o un artefacto, que sigue una actividad y un plan externo a él mismo, el ser viviente se autoorganiza determinando su propia información, disponiendo los elementos materiales para que el proceso vital continúe. Por ello, aun cuando un accidente interrumpa el proceso, incluso en una fase inicial, el viviente ha cumplido la finalidad intrínseca: vivir. Esa interrupción significa que se ha acortado la duración natural de su vida: el viviente ha muerto de forma prematura. Si se interrumpe la emisión del mensaje, la autoconstrucción, sólo se le quitará al viviente la posibilidad de alcanzar ulteriores perfecciones…” (1)

El escenario de pérdidas “no naturales” de embriones humanos
Existen fuertes razones para objetar en conciencia la utilización de las tecnologías de reproducción asistida en seres humanos, uso clínico puesto en el escenario de la práctica médica desde el histórico reporte de Steptoe y Edwards en el año 1978 en el cual se refiere el nacimiento de Louise Brown, la primera “bebé probeta” obtenida por procedimientos de recuperación de óvulos, fertilización in vitro y transferencia embrionaria (2). Para el año 2004 se estima que el 1 % de los niños nacidos en los Estados Unidos son obtenidos con la aplicación de aquellas tecnologías, previamente desarrolladas por décadas en el campo de la medicina veterinaria, concretamente por los avances de conocimientos básicos de diversos aspectos de la fisiología reproductiva de los mamíferos. En el último reporte disponible del CDC (división de salud reproductiva, año 2004) figuran 49.458 nacidos vivos por procedimientos de reproducción asistida en las 461 instituciones dedicadas a ésa actividad y que reportan sus datos a la fuente gubernamental, a lo largo y ancho de los Estados Unidos. Allí puede leerse la mención a unas “tasas de éxito” de entre 30 y 50 % de las transferencias embrionarias que originan nacidos vivos, discriminando entre embarazos obtenidos de fuentes crio-preservadas (30 %) o frescas, la segunda cifra (50%) corresponde a los gametos y embriones frescos, sin procedimientos de crio-preservación. No se refiere el informe de CDC a los embriones muertos desde el inicio de los procedimientos (3). En cambio, datos provenientes de un suplemento sobre el tema de la revista Fertility and Sterility muestran la realidad para el año 1999 en ése país: número de transferencias embrionarias (incluyendo un promedio de 3 o 4 embriones por procedimiento): 52.958; número de niños nacidos vivos: 23.472; número de embriones desechados o perdidos durante los procedimientos: 146.635; proporción de niños nacidos vivos/embriones usados: 13.8 %. Se trata de un hecho cierto y sostenido a lo largo de los años, y con lenta disminución: la proporción de los embriones perdidos en aquellos procedimientos alcanza la de varias decenas por cada recién nacido vivo (4). La mayoría de aquellos embriones ha muerto por diferentes motivos, en todo caso, no por razones “naturales”.
Varios autores, desde hace varios años y desde distintas fuentes conceptuales y áreas académicas, han manifestado un juicio ético critico negativo, de modo racional, metódico, ordenado y riguroso, a la manipulación y muerte selectiva de embriones humanos en esta clase de aplicaciones de la tecnociencia contemporánea; las graves implicaciones humanas, jurídicas, sociológicas del tema son tratadas de modo continuo en diferentes instancias. Junto con tópicos como el proyecto genoma humano, la guerra biológica, la clonación, las patentes, la eutanasia, la justicia en la asignación de recursos sanitarios, la investigación médica en poblaciones subordinadas (pobres, tercer mundo, niños, ancianos), el de las tecnologías de reproducción asistida, hace parte de la agenda que tratan las comisiones de bioética de los más altos niveles gubernamentales en los principales países del mundo, y también, en las grandes instancias internacionales. Hay copiosas referencias bibliográficas que proponen una visión de reflexión bioética centrada en el núcleo orientador del respeto debido a la dignidad de toda persona humana, sin discriminación (5,6,7).

El acto humano libre
El tema de la ética es el del acto humano libre. Se es libre cuando se opta responsablemente por un determinado camino de la actuación concreta en el proceso de decisión-acción que comporta el diario quehacer. Mediante el acto humano libre -conocimiento, ausencia de coerción, volición tendente- a cada quien se le presenta en el escenario de posibilidades la opción racional por el bien. Hacer el bien y evitar el mal es un imperativo de razón al que acude el ser humano inteligente; sin que de ello pueda escapar si se aspira a una coherencia entre el ser, el pensar y el actuar. Además de ser “homo viator”, un viajero que participa de modo activo en el rumbo de su propia trayectoria existencial y biográfica, cada ser humano necesariamente es también un “homo éticus”, un “centro de decisión-acción” que puede aspirar lícitamente a ésa coherencia. Ello comporta, ciertamente, grandes ventajas y aparentes desventajas: desde los tiempos clásicos griegos ha sido claro que no es lo mismo para el hombre vivir bien, que hacerlo de cualquier manera. Por ello su preocupación inmemorial indaga espontáneamente por los criterios de valor que permiten el discernimiento de lo que es bueno o malo, proceso previo a la elección del modo correcto de actuar. En estas reflexiones se comparte la referencia de Aranguren a Aristóteles: “… la Ética a Nicómaco es el primer libro de ética y también el más importante que se ha escrito”. Aristóteles propone la “eupraxis”, el buen obrar; la ética como saber práctico. También el vivir bien, hacer lo debido y hacerlo bellamente; cuestión práctica fundamental, realidad académica e histórica que remite al inmortal caso de Sócrates, ejemplo de fortaleza y virtud en la expresión de pensamientos y actitudes que algunas veces van en la dirección contraria a lo comúnmente aceptado, al parecer de las mayorías y a lo que se ha llamado -en épocas de relativismo ético imperante- lo “políticamente correcto”.
Hay que recordar que ciertamente existe un miedo a la libertad, un temor a reconocer y afirmar lo obvio ante las corrientes de desorientación imperantes en un mundo controlado mediáticamente en el cual muchos pueden creer que la felicidad radica en el poder hacer y en la instrumentalización tecnológica de aspectos tan sensibles como el proceso reproductivo humano: de modo paradójico, se vive desde los años cincuenta del siglo XX en una atmósfera de sometimiento colectivo a ese afán de instrumentalización, tanto en el caso de la tecnología contra la vida humana -el tema del controlismo natal y poblacional- como en el tema de la vida humana desde su inicio como logro del poder hacer de la técnica y de la dinámica comercial del poder comprar lo que se ofrece en el mercado (8).

La seriedad del tema
La seriedad de la cuestión exige reafirmar con claridad estos principios: la vida humana es un bien, desde su inicio cronológico como realidad ontológica y corporal como cigoto; lo es de modo intrínseco. Todo ser humano es digno, no es lógico pretender que aquel carácter constitutivo del ser humano se le otorgue o se le niegue por la voluntad de terceros o por criterios extrínsecos; precisamente la dignidad radica en su natural orientación a la libertad. Cabe aquí referir los imperativos de razón kantianos: “el hombre, y en general todo ser racional, existe como fin en sí mismo, no meramente como medio para uso a discreción de esta o aquella voluntad, sino que tiene que ser considerado en todas sus acciones, tanto en las dirigidas a sí mismo como también en las dirigidas a otros seres racionales, siempre a la vez como fin”, y “obra de tal modo que uses la humanidad tanto en tu persona como en la persona de cualquier otro siempre a la vez como fin, nunca meramente como medio”, en otra forma de expresión del llamado imperativo práctico. La idea de la dignidad del mismo autor viene al caso: “En el reino de los fines todo tiene un precio o una dignidad. En el lugar de lo que tiene un precio puede ser puesta otra cosa como equivalente; en cambio, lo que se halla por encima de todo precio, y por tanto no admite nada equivalente, tiene una dignidad (9).”

Existencias precarias
En las tecnologías de reproducción asistida se manipulan seres humanos en los momentos más frágiles de su precaria existencia; son seres pequeños que hacen parte de la especie humana. Con su manipulación en condiciones artificiales se atropella su dignidad y se limita, de modo arbitrario e injusto, sus posibilidades de continuar existiendo. Ninguno de los profesionales y tecnólogos dedicados a ésas actividades ha demostrado que no sean seres humanos aquellos a quienes manipulan; ninguno de ellos, ni de los retóricos que trabajan infructuosamente para tratar de brindar piso jurídico a ése actuar, ha demostrado que pertenezcan a una especie biológica diferente a la de los mismos que los manipulan: homo sapiens. Tampoco los juristas, haciendo uso de la razón juiciosa y afianzada en el reconocimiento de la realidad –lo que el mundo es- ha demostrado satisfactoriamente y convincentemente que existan categorías de personas o subpersonas que sean entes de diversos niveles de respeto a sus derechos, comenzando por supuesto, por el primero de ellos, el derecho a no ser eliminados físicamente. A fin de cuentas, el diccionario es contundente en una afirmación que se puede aceptar en gracia a la aceptación que merece un razonamiento ordenado: una persona es un individuo de la especie humana.

La intencionalidad del acto
Desde el principio de las instrumentaciones de gametos, cigotos y embriones en sus primeras fases de segmentación, la mayoría de estos últimos son conducidos a una muerte prematura debido a la dinámica e intencionalidad eugenésica que comporta su manipulación; ella obedece a una “cosificación” a que son sometidos, a la reducción de la persona humana a la condición de objeto. Por tal razón con frecuencia quienes lo hacen presentan como “logros” las cifras y casos de los nacidos vivos libres de determinadas patologías (hemofilia, fibrosis quística) mediante el uso de técnicas de biopsias de bastómeras por métodos diagnósticos genéticos aplicados a células FISH, PCR (técnica de hibridación de fluorescencia in situ y reacción de cadena de polimerasa, respectivamente) y a métodos de identificación y selección de sexo de embriones en condiciones ligadas a cromosoma X. Como puede verse, no se trata de “terapia” de determinadas condiciones patológicas; son apenas métodos de selección eugenésica mediante los cuales se ha permitido vivir a algunos, aquellos a quienes se estima “deseables” o convenientes, mientras los otros embriones son desechados o destinados a morir luego de procesos de almacenamiento y criopreservación, como sucede inevitablemente cuando los regímenes legislativos establecen las fechas de caducidad para tales procedimientos. Ha sido un caso muy comentado mundialmente lo acontecido en el Reino Unido, cuando los límites establecidos por la “Human Fertilisation and Embriology Authority” obligaron a la destrucción de miles de aquellos embriones al vencer el plazo establecido para su conservación.
La aplicación concreta de las técnicas de reproducción asistida en seres humanos reduce el embrión a objeto de poder y de satisfacción de deseo de otros; tal contexto de deshumanización está insinuado en la expresión “baby to carry home” y puede discernirse también luego de una mirada crítica a los mensajes y contenidos de los aspectos publicitarios y de manejo de medios de comunicación de las abundantes páginas web de las instituciones dedicadas a esta actividad. A la manipulación mediática y política que protege los intereses e intenciones de los participantes en esta “industria” caben conceptos como “paraísos reproductivos” aplicables a países con legislaciones laxas y que ofrecen conveniencias financieras para esos propósitos, o a realidades tangibles como la compra venta de gametos y embriones.

La mentalidad del ingeniero y del proveedor
Otra situación fuente de inquietud es la tendencia al uso de criterios de ingeniería y de “calidad total” en la certificación de procesos de los laboratorios involucrados: es progresiva la introducción de una ideología mecanicista en la cual el objetivo es la búsqueda de la perfección del producto. Lo defectuoso no se acepta ni se admite; tal es el caso de la aplicación de criterios morfológicos de evaluación de blastómeros (forma celular y de los pronúcleos, alineamiento; número, tamaño y segmentación de las células, zonas de contacto, grosor de zona pelúcida y tiempos de clivaje), aplicados a embriones de diversos días de edad. Los criterios morfológicos de calidad para diferentes clases de embriones en realidad corresponden a clasificaciones “extrínsecas”, basadas en la omisión de la reflexión antropológica sobre el “material” que se está cuantificando y calificando. Aunque se trata de embriones humanos, los técnicos discriminan a su conveniencia, entre los que no cumplan los criterios deseados, aquellos no se transfieren o se eliminan. Cuando se reduce a la condición de objeto aquello que se manipula es imposible que aparezca un horizonte antropológico de reflexión ética sobre las implicaciones de lo que se está efectivamente haciendo; con razón James M. Glass, estudioso de lo sucedido con algunos “investigadores médicos” de la primera mitad del siglo XX, ha afirmado que un fenómeno moderno es el de la reducción del individuo a la condición no humana de un objeto: “Cómo establecer un discurso moral sobre un objeto?”; “Un objeto deshumanizado carece de contexto moral”. La manipulación de los embriones humanos implica la negación de su contexto moral por parte de quienes se creen con autoridad para hacerlo; los interesados en ello. Por tal razón, es explicable encontrar en referencias que se consideran “académicas” contenidos como estos, en relación al tema de esta clase de servicios enmarcados dentro de los terminología de la evaluación de los sistemas de gestión de calidad ISO 9001 (10): “… dar al cliente lo que desea hoy, a un precio que pueda pagar, a un costo que podamos soportar, una y otra vez y darle algo aún mejor mañana…” El pensamiento que excluye la condición humana del material manipulado es coincidente con las opiniones generales de algunos bioeticistas que niegan explícitamente el carácter de persona a algunos seres humanos, como en el caso de T. Engelhardt, quien se refiere a “esas formas de vida biológica humana” y añade “… los seres humanos no llegan a ser personas en el sentido estricto de ser agentes morales hasta años después de su nacimiento…” Ese autor atribuye condición de propiedad a algunos que podrían determinar el uso de embriones y de fetos: “… ellos lo produjeron, lo hicieron, es por tanto, suyo”. No difiere en lo esencial a lo expresado por Chervenak y McCullough, para quienes “el feto es paciente en función de que la madre decida conferirle tal estado” (11).

Ser humano desde el inicio; la autonomía teleológica
El cigoto es el embrión unicelular. A partir de ésa realidad corporal diminuta, se está ante el hecho de un sistema individual y orgánico diferente al de sus progenitores. Aquel nuevo ser viviente, ontológicamente uno, da inicio a un progresivo cono de complejidad y crecimiento celular y estructural que es a la vez expresión de la acción de su nuevo genoma y de la capacidad organizativa y morfogenética intrínseca a él. Es una realidad de unicidad, estructural y funcional. En ella tiene lugar plenamente la autonomía teleológica, explicada en tres conceptos muy descriptivos: coordinación, continuidad y gradualidad. Coordinación: actividad molecular ordenada, secuencial, del nuevo genoma; continuidad: proceso de diferenciación gradual e ininterrumpida; y gradualidad: acción de la ley epigenética intrínseca, inscrita en aquel nuevo y original genoma (12). Todo ello, en el caso de la vida naciente, haciendo parte de un proceso de excepcional contratendencia entrópica, al contrario de la ley física del crecimiento universal del desorden en los sistemas. Tiene lugar la secuencia cigoto-blastómeros-mórula-embrión bilaminar-embrión trilaminar-gastrulación-morfogénesis embrionaria y luego crecimiento fetal, sin que en ninguno de aquellos momentos exista ningún hiato o ruptura esencial y discernible por métodos objetivos. Como lo afirma el genetista francés Lejeune, el “pre-embrión” no existe, es apenas un invento de la comisión Warnock (1984) que fue pretendidamente usado para justificar aplicaciones legislativas posteriores en el ámbito europeo. “La vida tiene una historia muy, muy larga, pero cada individuo tiene un comienzo muy preciso, el momento de la concepción”. La disciplina de la embriología ha estudiado este hecho, el embrión, su realidad actual. No existe la “pre-embriología”, como puede comprobarse repasando los capítulos iniciales de los textos clásicos y actuales de embriología, disciplina que sí se ocupa del estudio (morfológico, descriptivo, bioquímico, evolutivo, experimental) del individuo en sus fases iniciales de la existencia, de la existencia real, no de una hipotética y “potencial” existencia. La falsedad del concepto de “pre-embrión” de la comisión Warnock ha sido valientemente puesta en evidencia por el citado Lejeune.

Un concepto idóneo: Lejeune
El nombre de Jerôme Lejeune (1927-1994) está vinculado a los grandes desarrollos de la medicina del siglo XX. En 1957 describió la trisomía del cromosoma 21 como hallazgo en la condición llamada síndrome de Down. Desde su cátedra de genética fundamental en París desarrolló métodos de estudio de los cromosomas que le originaron reconocimientos académicos de envergadura internacional como el premio Kennedy (1992), y el William Allen Memorial (1969). El profesor Lejeune, duro crítico de la dirección eugenésica que han tomado las aplicaciones de la tecnociencia y de la genética en el campo de la medicina prenatal de la segunda mitad del siglo XX, se convirtió en un abanderado de la protección y defensa de los enfermos y de los seres humanos no deseados y fatalmente discriminados en la fase prenatal de sus vidas. Afirmó, ante una comisión del senado de los Estados Unidos: “… aceptar el hecho de que tras la fertilización, un nuevo ser humano ha comenzado a existir, no es una cuestión de gusto o de opinión. La naturaleza humana del hombre, desde su concepción hasta su vejez, no es una disputa metafísica, es una simple evidencia experimental” (13,14).
Las preocupaciones de Lejeune, expresadas oportunamente en la segunda mitad del siglo pasado, específicamente en lo que se relacionaba con el tema de la manipulación embrionaria y con el diagnóstico prenatal de malformaciones congénitas, se ven actualmente confirmadas por las realidades ominosas de la eugenesia y la eliminación selectiva de enfermos, como puede verificarse al analizar la copiosa cantidad de referencias de la literatura considerada científica en temas como el estudio “FASTER”, relacionado con los marcadores bioquímicos y de ultrasonido para el la detección del síndrome de Down en el primer trimestre del embarazo (15) y las prácticas de eliminación prenatal de fetos considerados defectuosos como lo constatan los múltiples estudios colaborativos internacionales en temas como el feticidio selectivo en embarazos múltiples, la disminución de nacimientos de niños con defectos abiertos del tubo neural (v. gr. “Hawaii Birth Defects Program”) y el “Eurocat Working Group”. La medicina prenatal se ha puesto, de modo insensible pero implacable, al servicio de la causa ideológica de la eugenesia.

El discernimiento; la posibilidad de objetar
Un primer deber exigido por la responsabilidad de la emisión de un juicio ético válido racionalmente es el de la formación de la conciencia moral. En el siglo de Aristóteles se habló de la “eupraxis”; la ética es saber práctico, es obrar prudentemente. Aquella capacidad de discernimiento basada en el conocimiento de las cosas exige una actitud de autenticidad intelectual que se encuentre dispuesta para reconocer lo obvio; actitud que es también propia y explícita del “ethos” hipocrático que entiende la actividad médica con un fundamento respetuoso hacia la vida humana y hacia la realidad tal como es, la “Physis”, sin excepción. No todo lo que se puede técnicamente hacer se debe hacer (16).
Estas ideas contienen un llamado optimista a la afirmación última del sentido de la teoría y la praxis de la medicina: proteger la vida, no destruirla, usar los conocimientos proporcionados por la ciencia al servicio y promoción del bien del hombre, no a su aniquilación selectiva por contrato y por las voluntades de deseo y poder de quienes se autoerigen en señores de la misma vida.
Una de las definiciones académicas de la bioética (Guy Durand) entiende esta disciplina como un “conjunto de exigencias del respeto y la promoción de la vida humana y de la persona en el sector biomédico”(17). Como se ve, este saber se refiere a algo que va más allá de los códigos, más allá de la voluntad de dominio. Se trata de una invitación al enfoque académico de la realidad y de la promoción de una actitud prudencial y de respeto ante los problemas de la máxima complejidad que aquella nos presenta en el entorno biotecnológico. J. L. Aranguren ha propuesto que “… Es necesario hablar para proclamar la verdad, denunciar y no prestar atención a la mentira”. Existe un miedo a la libertad generado tal vez por una fuerte presión social del mundo alejado de la verdad y apasionado por una confusa e irracional credibilidad en el quehacer tecnocrático que se mimetiza también con el consumismo.
Una relación de compromiso con la actitud prudencial y amor por la realidad predicada desde los tiempos clásicos griegos quizás sea una vía de aproximación hacia el cumplimiento de un alto ideal de la práctica médica humanizada, teniendo presente que la humanidad ya ha vivido periodos históricos previos de confusión de los valores, de eugenesia y de intolerancia hacia los enfermos: “Principio de conducta suprema, profesional y moral, de conciencia y de la práctica médica es ayudar y curar, no hacer daño, ni destruir ni matar”; una aspiración racional que es consistente con el “ethos” expresado en el juramento hipocrático (18).
Carlos A. Gómez Fajardo MD Ginecólogo, Hospital Pablo Tobón Uribe, Medellín cgomezfaj@geo.net.co
Referencias
1. Natalia López Moratalla; María J. Iraburu Elizalde. Los primeros quince días de una vida humana. EUNSA, 2004
2. Steptoe, P. C; Edwards, R. G. Carta; Lancet, 2:366,1978
3. 2004 ATR Report http://www.cdc.gov.art/ART2004/index.htm4. Fertility and Sterility Sept. 2002 vol 76 No. 3S p. s256 (s.a.)
5. Niceto Blázquez. Bioética La nueva ciencia de la vida. BAC Madrid, 2000
6. Ramón Córdoba Palacio. La autonomía teleológica y el estatuto del embrión humano. Medicina y Etica Vol. XII No. 4 pp. 425-436 Oct-Nov 2001
7. Jesús Ballesteros. El estatuto del embrión humano: cuestiones científicas, filosóficas y jurídicas. Cap. 14, en “Claves para la argumentación bioética” pp. 217-2328. José Luis L. Aranguren. Etica. 2ª. Edición. Revista de Occidente Madrid, 19599. Immanuel Kant Fundamentación de la metafísica de las costumbres. Ariel Filosofía. Barcelona, 1996 (Edición bilingüe y traducción de José Mardomingo)
10. Saavedra, J. Bases de un sistema de gestión de calidad para un centro de técnicas de reproducción asistida. Rev Col Obstet Ginecol Vol. 57 No. 2 Abr-Jun 2006 pp 101-107.
11. McCullough; Chervenak. A comprehensive ethical framework for fetal research and its application to fetal surgery for spina bifida. AmJObstetGynecol 2002;187:10-4.
12. Natalia López Moratalla La realidad del embrión humano en los primeros quince días de vida. Persona y Bioética Año 7 No. 20 Sept-Dic 2003 Año 8 No. 21 Ene-Abril 2004 pp. 6-23
13 Lejeune, Jerôme ¿Cuándo comienza la vida humana? Reseña de prensa, revista Trazos, No. 15, Oct-Nov 2005
http://fondationlejeune.org/eng/Default.asp
15. NEJM 353;19 Nov. 10 pp. 2068-2070
16. Gloria María Tomás y Garrido. El principio de precaución en bioética, en “La bioética en el milenio tecnológico” Luis Miguel Pastor García y Modesto Ferrer Colomer, Sociedad, pp. 69-77
17. Guy Durand. La Bioética. Desclée de Brouwer, Bilbao 1992
18. Gómez Fajardo, Carlos A. La medicina prenatal y la persona. Anotaciones desde una perspectiva bioética realista. Revista Persona y Bioética Vol. 10 No. 2 (27) pp. 26-45 2006

En busca de la inmortalidad

En busca de la inmortalidad
Algunos científicos creen que en un futuro no tan lejano la gente podría vivir por siglos, lo que cambiará drásticamente la civilización.
Vivir para siempre. Ese sueño inmemorial de la humanidad, que para algunos suena a pesadilla, podría estar en el horizonte. En el mundo aparecen cada vez más investigaciones sobre lo que será la longevidad en el futuro más o menos cercano. Y aunque parece haber consenso acerca de que la vida humana tiende a prolongarse, no lo hay acerca de por cuánto tiempo. Mientras los investigadores más conservadores creen que en este siglo la expectativa de vida podría llegar a los 100 años, también hay quienes piensan que la humanidad está a punto de derrotar a la muerte.

Raymond Kurzweil tiene 60 años, pero sus pruebas médicas indican que desde el punto de vista biológico, tiene 39. Él es un reconocido científico y futurista estadounidense que además de su laureado trabajo en inteligencia artificial y computación, está obsesionado con vivir indefinidamente. Ya dio el primer paso al superar su propia expectativa de vida, que no pasaba de los 50 años, debido a que tanto su padre como su abuelo murieron prematuramente a causa de diabetes tipo II. Kurzweil, hasta ahora, no presenta manifestación de esta ni de ninguna enfermedad relacionada con la edad.

'Mister eternity' o el 'Señor eternidad', como se le conoce, ha logrado esto gracias a rutinas de ejercicio de bajo impacto, como caminatas y bicicleta; poco estrés, meditación y una dieta baja en calorías que incluye 10 vasos de agua alcalina, 10 tazas de té verde y 150 complementos vitamínicos diarios. Algunas copas de vino tinto y transfusiones intravenosas de cocteles químicos semanales complementan la receta. Con todo esto busca reprogramar la química de su cuerpo con antioxidantes que combatan el efecto nocivo de los radicales libres y el envejecimiento celular. Su meta es permanecer vivo el mayor tiempo posible hasta que la ciencia sea capaz de prolongar radicalmente la vida humana.

Según Kurzweil, esto deberá ocurrir a mediados de este siglo y vendrá de la mano de la aplicación de la nanomedicina, en la que los nanobots (robots más pequeños que una célula) podrán reparar cualquier daño celular, molécula por molécula. Y si todo eso falla, el 'señor eternidad' tiene un plan B. Si muere, su cuerpo será trasladado a Alcor Life Extensión Fundation, una de las principales organizaciones de criopreservación en el mundo, para que mantengan su cuerpo vitrificado a -129 grados centígrados, hasta que la tecnología del futuro pueda devolverlo a la vida completamente sano.

Si bien hace unos años estas ideas podrían parecer descabelladas, hoy son objeto de un febril debate entre los científicos. Todo porque la experiencia de la vejez ha cambiado por el aumento del promedio de la expectativa de vida, sobre todo en los países desarrollados. En Grecia y Roma clásicas, así como durante toda la Edad Media, la mayoría de gente moría entre los 20 y los 30 años. En el siglo XX esas tasas mejoraron con los servicios sanitarios y el desarrollo de vacunas y medicinas. Actualmente, el promedio de vida planetario es de 66 años, según datos del Banco Mundial, incluso contando a países como los subsaharianos, en donde la expectativa de vida es muy baja.

Hoy la humanidad envejece a un ritmo nunca antes visto en la historia y se espera que siga haciéndolo cada vez más. A modo de ejemplo, Jay Olshansky, demógrafo y biogerontólogo de la Universidad de Chicago, ha predicho que para mediados de este siglo China e India van a tener más de 300 millones de ancianos. Para 2050, casi 2.000 millones de personas en todo el globo tendrán más de 60 años. Esto trae consigo problemas como los de las cargas pensionales y los presupuestos destinados a brindar cuidados médicos a una población que podría vivir discapacitada durante varias décadas. Para ilustrar el problema, en un artículo publicado por la revista The Scientist, en 2006, Olshansky y un grupo de investigadores tomaban como referencia el alzheimer, una enfermedad ligada con el envejecimiento. Según sus proyecciones, para 2050 habrá 45 millones de personas con este padecimiento en el mundo. En términos económicos, el informe decía que "el impacto de esta sola enfermedad será catastrófico".

Por eso, para Olshanky y otros científicos, es imperativo que esa larga vida también sea sana. Como le dijo a SEMANA, "la mayor parte de las investigaciones que se están haciendo pretende extender el período de vida sana, y es difícil imaginar a alguien que encuentre un argumento razonable contra esta visión". Olshansky dice que cuando la gente pueda prolongar su tiempo de vida sana, eso traerá dividendos económicos tanto para las personas como para las naciones. La gente estaría más tiempo en la vida laboral y usaría los sistemas de salud por un lapso más breve.

Guerra contra la vejez

Hasta el momento no existe tratamiento que pueda parar, revertir o detener el envejecimiento, pero la comprensión que hoy se tiene del proceso ha sembrado el optimismo. Para los expertos, la vejez se entiende como la acumulación de daños moleculares que afectan el funcionamiento de células, tejidos y órganos. Esto hace que la gente sea más vulnerable a dolencias como cáncer, mal de Alzheimer, diabetes y enfermedades cardiovasculares, entre otras. También provoca características como la pérdida de masas muscular y ósea, deterioro auditivo y visual y falta de elasticidad en la piel.

Esta acumulación de daños viene de muchas fuentes, incluidos algunos procesos que en la juventud sostienen la vida. Por ejemplo, cuando las mitocondrias -algo así como las centrales eléctricas de las células- generan energía, al mismo tiempo producen moléculas oxidantes y destructivas conocidas como radicales libres. Casi todo este daño se repara, pero no en su totalidad, y con los años la acumulación acaba con las mitocondrias y causa la muerte celular. Lo mismo pasa con los telómeros. Estos están en los extremos de los cromosomas y su función es mantener la estabilidad de los genes. Son comparables a los capuchones de plástico que están en los extremos de los cordones y que mantienen juntas las hebras. Después de cada ciclo celular se van desgastando, hasta que pierden su función protectora y las células dejan de reproducirse y mueren.

La biogerontología ya no sólo describe procesos de envejecimiento como la muerte celular o el acortamiento de los telómeros o los radicales libres, sino que está centrada en poder manipular el funcionamiento celular en el cuerpo. El biogerontólogo inglés Aubrey de Grey, tal vez uno de los más controversiales y célebres estudiosos del tema (ver entrevista), ha reconocido siete tipos de envejecimiento que tienen que ser combatidos al mismo tiempo para lograr extender radicalmente la vida. Todos están en el nivel celular y, según De Grey, son reparables con los avances en medicina genómica y regenerativa.

La creencia de que la senectud es un proceso fijado por la evolución y que es inmutable ya es tenida como errónea. Algunas pruebas en células, muestras de tejido y animales han mostrado cierto éxito, pero no han logrado prolongaciones importantes de vida. Por otro lado, al menos un fármaco ha reversado algunos aspectos del envejecimiento en grupos de control, pero la fórmula para detener integralmente la ancianidad todavía no existe.

Sin embargo, hoy la controversia no gira en torno a si la humanidad va a vivir más, sino cuánto. Olshansky es conservador al afirmar que "aunque hay razones para creer que los científicos desarrollarán la manera de demorar el envejecimiento, me sorprendería si la expectativa de vida excede los 90 años en este siglo".

Algunos van más lejos. El especialista Alex Zhavoronky, de la Biogerontology Research Foundation del Reino Unido, le dijo a SEMANA que "en mi opinión, incluso al ritmo actual de los avances científicos y clínicos, podremos vivir más de lo que los analistas predicen. Tengo pocas dudas de que dentro de nuestra generación habrá individuos que vivirán más de 150 años". Según eso, casos como el de la francesa Jeanne Calment, quien vivió de 1875 a 1997 y tiene el récord de longevidad verificable, con 122 años, dejarían de ser excepcionales.

Michael Fossel, PhD en neurobiología de la Universidad de Stanford y miembro de la junta directiva de Maximun Life Fundation, que busca estrategias médicas para contrarrestar el envejecimiento, piensa que "probablemente ya estamos en capacidad de prolongar la vida. Creo que seremos capaces de demostrarlo y alcanzar una amplia aceptación de médicos y el público general en la siguiente década. Probablemente podremos alcanzar períodos de vida sana en el rango de varios siglos".

Hacia una nueva sociedad

Sólo es posible especular sobre implicaciones que podrían traer para la sociedad la longevidad y, aun más, la inmortalidad. Fossel piensa que la mayor preocupación es que se desestabilicen muchos de los fundamentos culturales de la humanidad. "Los impactos sociales podrán ser más dramáticos que en cualquiera de los anteriores cambios en la historia, con excepción, tal vez, de la agricultura", dijo a SEMANA.

En caso de que las personas alcancen un modesto promedio de vida de 120 años, a los 60 estarían en la mitad de su vida y podrían tomar decisiones como iniciar una nueva carrera universitaria o aprender un nuevo idioma. Transiciones como la de pasar de la adolescencia a la madurez se aplazarían aun más y los más ancianos conocerían a sus nietos, bisnietos y tataranietos.

Sin embargo, la sobrepoblación y el agotamiento de los recursos traerían grandes problemas y los debates éticos, religiosos y ecológicos serían interminables. Tampoco es seguro que la gente quiera dedicarse a trabajar más de 100 años o vivir más de 200. Sólo hay que pensar en el vértigo que produciría casarse en el momento en que un sacerdote selle la unión con un irónico "hasta que la muerte los separe".
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"Viviremos ilimitadamente"
Aubrey de Grey es tal vez el más famoso de los biogerontólogos del mundo. Estudió computación y biología en Cambridge y a sus 44 años, su presencia excéntrica le confiere ese halo que distingue a los genios o a los locos. Sus trabajos le han granjeado tanto enemigos como admiradores, pero lo que nadie le niega es que ha sido la persona que más ha logrado darles visibilidad a los estudios sobre la vejez. La Fundación Matusalén, que preside, recoge millonarias donaciones cada año. Esto le dijo a SEMANA.

SEMANA: ¿Cuándo y por qué empezó a preocuparse por el tema de la longevidad?

Aubrey de Grey: Entre 1994 y 1995 empecé a darme cuenta de que la mayoría de los biólogos no veían el envejecimiento como un problema importante. Me di cuenta de que tenía que volverme biólogo si quería cambiar eso.

SEMANA: En términos simples, ¿cómo envejecemos?

A.G.: El envejecimiento del cuerpo humano es muy similar al de máquinas como carros o aviones. Daños microscópicos ocurren como un efecto secundario natural e inevitable del normal funcionamiento de la máquina. Eventualmente este daño llega a un nivel que hace que la máquina deje de funcionar como antes y finalmente pare del todo.

SEMANA: ¿Dentro de cuánto tiempo cree que podrá lograr un alargamiento significativo de la extensión de la vida?

A.G.: Creo que tenemos el 50 por ciento de posibilidades de alcanzarlo dentro de unos 25 años. Creo que hay al menos un 10 por ciento de oportunidades de que no lo alcancemos incluso en 100 años. Pero, el 50 por ciento es suficiente para seguir luchando.

SEMANA: Según la Biblia, Matusalén vivió 969 años. ¿Cuánto tiempo logrará vivir una persona en el futuro?

A.G.: No hay límite. Una vez que podamos reparar y mantener el cuerpo humano completamente, las únicas cosas que harán que los humanos mueran serán aquellas por las que incluso los más jóvenes pueden morir, como los accidentes.

SEMANA: En un mundo sobrepoblado, ¿está seguro de qué es buena idea extender la vida de las personas?

A.G.: ¡No!, pero creo que sí es buena idea darle a la sociedad la posibilidad de escoger. Tenemos la obligación moral de desarrollar estas terapias tan pronto como podamos para que las futuras generaciones decidan entre no usarlas, y de ese modo mantener las altas tasas de muerte actuales; o usarlas y tener menos hijos para evitar la sobrepoblación.

"Monster of Montauk" ¿experimento genético o campaña viral?

El supuesto monstruo que apareció en Long Island
"Monster of Montauk" ¿experimento genético o campaña viral?
Monstruo de Montauk

Un popular blog de nombre Gawker publicó la foto del cadáver de un supuesto monstruo, que apareció en en una playa de Long Island. Poco tiempo después, los términos de busqueda "montauk monster", alcanzaron el primer lugar en Google Trends.
El extraño monstruo, con una apariencia que mezcla rasgos de rinoceronte, cerdo y animal prehistórico, fue supuestamente hallado muerto en las playas de Montauk, en la parte este de Long Island, cerca de Nueva York.
Las hipótesis que se han barajado en torno a la extraña criatura, van desde un simple "rumor de verano" para atraer turistas y curiosos, a la que sostiene que podría tratarse de un experimento genético llevado a cabo por el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos, ubicado en Plum Island, cercano al lugar del hallazgo.
Ficción o realidad, lo cierto es que el extraño especimen de Montauk parsará de ser "leyenda urbana" a convertirse en una auténtica leyenda bloggera y mediática, ya que logró posicionarse entre los temas más buscados de la red en tiempo récord.
http://mundo52.com/actualidad/2008/07/31/361/monster-of-montauk-%C2%BFexperimento-genetico-o-campana-viral/

Lectura de Palabras en el Cerebro Humano Mediante un Sistema Computerizado

Lectura de Palabras en el Cerebro Humano Mediante un Sistema Computerizado

National Science Foundation



Durante siglos, el concepto de la lectura de mentes ha estado restringido al dominio de lo paranormal y al de la ciencia-ficción. Pero, según se desvela en un nuevo estudio, la ciencia está más cerca aún de saber cómo determinados pensamientos se activan en nuestro cerebro. Estos descubrimientos demuestran el poder de los modelos informáticos para ayudar a mejorar el conocimiento científico sobre cómo el cerebro procesa la información y los pensamientos.

La investigación fue dirigida por un experto en informática, Tom Mitchell, y un experto en neurología cognoscitiva, Marcel Just, ambos de la Universidad Carnegie Mellon.

En una investigación anterior, ya habían demostrado que la resonancia magnética funcional por imágenes (fMRI), puede detectar y localizar la actividad cerebral cuando una persona piensa en una palabra específica. Utilizando estos datos, los investigadores desarrollaron un modelo informático que permitiera a un ordenador determinar correctamente, al analizar los datos obtenidos del escaneo cerebral, en qué palabra estaba pensando el individuo.

En su trabajo más reciente, Just y Mitchell utilizaron los datos de la fMRI para desarrollar un modelo informático más sofisticado que puede predecir los patrones de activación cerebrales asociados con sustantivos concretos, o sea nombres de objetos que percibimos a través de los sentidos, aún cuando el ordenador no tuviera los datos de la fMRI para ese sustantivo específico.

Primero, los investigadores construyeron un modelo que incluía los patrones de activación presentes en los datos de la fMRI para 60 nombres concretos desglosados en 12 categorías, incluyendo animales, partes del cuerpo, edificios, prendas de ropa, insectos, vehículos y verduras. El modelo también analizó un conjunto de textos que contenía más de un billón de palabras, percibiendo cómo cada nombre se usaba en relación con un grupo de 25 verbos asociados con funciones motoras o sensoriales. Combinando la información del examen cerebral con el análisis del conjunto de textos, el ordenador predecía el patrón de actividad cerebral de miles de otros sustantivos concretos.

En los casos en los que se conocían los patrones reales de activación, los investigadores descubrieron que la exactitud de las predicciones del modelo informático era significativamente mejor de lo que cabría esperar por la mera casualidad. El ordenador puede predecir con bastante eficacia cómo serán los patrones de activación cerebral de cada participante cuando éste piense en esas palabras, incluso sin haber visto con anterioridad los patrones asociados con tales palabras.

Los investigadores creen haber identificado varios bloques básicos de construcción utilizados por el cerebro para representar el significado de las cosas.

Esta línea de investigación podría acabar llevando hacia el uso de los escaneos cerebrales para identificar los pensamientos, y podría aplicarse en el estudio de enfermedades como el autismo, ciertos trastornos del pensamiento como la esquizofrenia paranoica, y demencias semánticas como la Enfermedad de Pick.


http://www.libros.com.sv/nueva/detalles.php?id=107

El espermicida de Coca-Cola y el salto de la pulga, los Anti-Nobel 2008

CURIOSIDADES
El espermicida de Coca-Cola y el salto de la pulga, los Anti-Nobel 2008
Estos premios, que otorga anualmente la revista humorística "Annals of Improbable Research" (www.improbable.com) a los más inverosímiles "avances" científicos, fueron dados a conocer durante una fiesta en la Universidad de Harvard.

EFE. Redacción Internacional
El supuesto efecto espermicida de la Coca-Cola o la valiosa demostración de que las pulgas saltan más sobre los perros que sobre los gatos son algunos de los "avances" científicos, publicados en prestigiosas revistas, que han sido galardonados este año con los Ig Nobel.

Estos premios, que otorga anualmente la revista humorística "Annals of Improbable Research" (www.improbable.com) y son considerados los Anti-Nobel, fueron dados a conocer durante una fiesta en la Universidad de Harvard (Massachusetts, EEUU).

A pesar del nombre (que hace referencia irónica a la Inmunoglobulina o IG), las investigaciones que se premian son serias. Aquí no vale cualquier cosa. En las categorías de ciencias, los trabajos tienen que haber pasado el riguroso examen del "peer review" -o revisión de pares, en español-, es decir, que otros científicos expertos en el tema hayan comprobado que está bien hecho.

Y para muestra un botón. Entre las investigaciones agraciadas este año las hay publicadas en las renombradas revistas "Nature", "Proceedings of the Nacional Academy of Sciences" o "New England Journal of Medicine".
Pero la intención primera de los Ig es la de pasar un buen rato, con la excusa del señor Nobel y sus premios "importantes y solemnes", que también se entregan por estas fechas, pues empiezan el lunes próximo con el de Medicina.

"Investigaciones que primero hacen reír, y luego pensar", dicen ellos.

En el pasado, la revista ha reconocido inventos como una máquina centrifugadora para dar a luz que da vueltas a las parturientas a alta velocidad, así como un estudio sobre por qué a los pájaros carpinteros no les duele la cabeza.

Los ganadores en la XVIII edición de los Ig Nobel han sido, por categorías, los siguientes:

Paz:

El Comité Federal Suizo de Ética sobre Tecnología no Humana, y el resto de ciudadanos suizos, por aprobar en abril pasado el principio legal de que las plantas tienen dignidad.

Literatura:

El británico David Sims, de la Cass Business School de Londres, por su estudio, apasionadamente escrito, "Bastardo: Una Exploración Narrativa de la Experiencia de Indagar dentro de las Organizaciones".

Medicina:

El estadounidense Dan Ariely, por demostrar que la medicina falsa pero cara funciona mejor que la medicina falsa y barata. Publicó su estudio en el Journal of American Medical Association.

Ciencias cognitivas:

Toshiyuki Nakagaki, Hiroyasu Yamada, Ryo Kobayashi, Atsushi Tero y Akio Ishiguro, todos ellos japoneses, y Agota Toth, húngaro, por demostrar en "Nature" que el moho mucilaginoso puede resolver puzzles.
Nutrición:

Maximiliano Zampini (Universidad de Trento) y Charles Spencer (Universidad de Oxford), por demostrar que la comida sabe mejor si es crujiente, en un estudio publicado en "Journal of Sensory Studies".

Biología:

Marie-Christine Cadiergues, Christel Joubert y Michel Franc, de la Facultad de Veterinaria de Toulouse (Francia), por demostrar que las pulgas saltan más sobre los perros que sobre los gatos, en un artículo en "Veterinary Parasitology".

Química (compartido):

Los estadounidenses Sheree Umpierre, Joseph Hill y Deborah Anderson, por descubrir que la Coca-Cola es un espermicida efectivo, publicado por "New England Journal of Medicine", y

Los taiwaneses C.Y. Hong, C.C. Shieh, P. Wu y B.N. Chiang, por descubrir justo lo contrario y publicarlo en "Human Toxicology".

Física:

Los estadounidenses Dorian Raymer y Douglas Smith, por probar que un montón de cuerdas, pelos o cualquier otra cosa acaba enredándose y formar nudos, en "Proceedings of the National Academy of Sciences" (PNAS).

Arqueología:

Astolfo Gomes de Mello Araujo y Jose Carlos Marcelino, de la Universidad de Sao Paulo (Brasil), por descubrir hasta qué punto los armadillos pueden desordenar los restos en una excavación arqueológica. La investigación se publicó en "Geoarchaeology".

Economía:

Geoffrey Millar, Joshua Tyber y Brent Jordan, de la Universidad de Nuevo México (EEUU), por descubrir que las ganancias de una bailarina de "striptease" dependen de su ciclo menstrual. Lo publicaron en "Evolution and Human Behavior".

http://www.heraldo.es/index.php/mod.noticias/mem.detalle/idnoticia.26175

A punto de descubrirse el misterio de la invisibilidad

A punto de descubrirse el misterio de la invisibilidad
© 2008 The Associated Press
Aug. 11, 2008, 6:50PM


Un grupo de científicos dice estar cerca de hallar la manera de hacer que los objetos tridimensionales parezcan invisibles: cubriéndolos de un material especial que reorienta los rayos de luz que caen sobre ellos.
Previamente, los científicos habían logrado hacer invisibles sólo objetos en dos dimensiones.
Los hallazgos, por parte de científicos de la Universidad de California en Berkeley encabezados por Xiang Zhang, serán divulgados durante esta semana por las revistas especializadas Nature y Science.
Las nuevas investigaciones permiten a los científicos avanzar en el propósito de ocultar a personas y objetos de la luz visible. Eso puede tener usos numerosos, entre ellos, en el campo militar.
Los seres humanos pueden ver objetos porque diseminan la luz que los toca, reflejando parte de ella, de manera que los ojos pueden verla.
Para hacer a los objetos invisibles, se usan los llamados metamateriales, que desvían ondas lanzadas por los radares, o la luz, en un efecto similar al agua que fluye en torno a una roca en un arroyo.
Los metamateriales son mezclas de metal y materiales de placas con circuitos impresos tales como cerámica, teflón o fibra compuesta. Están diseñados para desviar la luz visible de una manera que los materiales ordinarios no pueden hacerlo. Los científicos intentan usarlos para desviar la luz en torno a objetos, a fin de que no creen reflexión ni sombras.
Esa tecnología difiere de la llamada "tecnología sigilosa". Ese tipo de tecnología, si bien no hace invisible un avión, reduce el espectro disponible al radar, haciendo más difícil seguirle el rastro.
La investigación fue financiada en parte por la oficina de investigaciones del Ejército de Estados Unidos y por el Centro de Ingeniería y de Ciencias a Escala Nano de la Fundación Nacional de la Ciencia.

http://www.chron.com/disp/story.mpl/sp/us/5936878.html

El agua dentro del cuerpo adquiere formas exóticas

El agua dentro del cuerpo adquiere formas exóticas

(NC&T) "El agua, tal como la conocemos, no existe dentro de nuestros cuerpos". Ésta es la impactante afirmación de Martin Gruebele, profesor de Química en la Universidad de Illinois. "El agua en nuestros cuerpos tiene propiedades físicas diferentes del agua ordinaria, debido a la presencia de las proteínas y otras biomoléculas. Las proteínas cambian las propiedades del agua para realizar tareas particulares en partes diferentes de nuestras células".


Formadas por dos átomos de hidrógeno y un átomo de oxígeno, las moléculas de agua son con mucho el componente más abundante del cuerpo, constituyendo aproximadamente el 75 por ciento del volumen corporal. Cuando están dentro de las proteínas, las moléculas de agua participan en un ballet cuidadosamente coreografiado que permite a las proteínas plegarse en sus estados funcionales o nativos. Este delicado baile es esencial para la vida.

Aunque es bien conocido que el agua desempeña un papel importante en el proceso de plegado, los científicos normalmente sólo miran el movimiento de la proteína. Ésta es la primera vez que se ha conseguido mirar el movimiento de las moléculas de agua durante el proceso de plegado.

Usando una técnica especial, Gruebele y su colaboradora Martina Havenith, de la Universidad del Ruhr en Bochum, estudiaron los movimientos de una proteína en la escala de tiempo de los picosegundos. Un picosegundo es la millonésima parte de una millonésima de segundo.


Seung Joong Kim y Martin Gruebele. (Foto: L. Brian Stauffer)




La técnica, que usa un láser de pulsos ultracortos, también permitió a los investigadores estudiar los movimientos de las moléculas de agua cercanas cuando la proteína se plegaba en su estado original.

En las pruebas sobre la ubiquitina, una proteína común en las células, los investigadores encontraron que las moléculas de agua enlazadas a la proteína cambiaban de configuración, adoptando una específica, con una velocidad muy superior a la de la proteína. El movimiento del agua ayudaba a establecer la configuración correcta, haciendo mucho más fácil el plegado de la proteína.









http://www.solociencia.com/quimica/08100804.htm

El tigre de Tasmania se reencarna en el cuerpo de un ratón

sábado, 22 de agosto de 2009

20/5/2008 11:28 h AVANCE CIENTÍFICO PIONERO EN EL MUNDO

El tigre de Tasmania se reencarna en el cuerpo de un ratón

  1. • Investigadores de Australia y EEUU han introducido en el embrión de un roedor un gen de este marsupial australiano, extinguido en 1936
  2. • "Es la primera vez que el ADN de une especie extinta es utilizada para provocar una reacción funcional en otro organismo vivo", ha dicho el director del trabajo

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    Feto de ratón de dos meses. El color azul muestra la expresión/función del gen Col2A1 del tigre de Tasmania. Foto: EFE

AGENCIAS
SÍDNEY

Científicos australianos y norteamericanos han logrado un avance pionero en el mundo, al dar vida a un gen de un tigre de Tasmania, especie extinguida desde 1936, implantado en un ratón.

Los investigadores han aislado un gen de un espécimen conservado desde hace un siglo de este marsupial australiano, que se parece a un perro y que recibe el nombre científico de tilacino. Una vez aislado, los científicos han introducido el gen en el embrión de un ratón.

"Es la primera vez que el ADN de une especie extinta es utilizada para provocar una reacción funcional en otro organismo vivo", ha asegurado Andrew Pask, de la universidad de Melbourne, que ha dirigido los trabajos.

El último tigre de Tasmania murió el 7 de septiembre de 1936 en el zoo de Hobart, capital de la isla australiana de Tasmania, por una negligencia de sus cuidadores, que lo dejaron a la intemperie en una época de cambios meteorológicos extremo. La especie había sido víctima de una persecución y una caza encarnizadas desde principios del siglo pasado.

Conservado en alcohol

Los autores del estudio, publicado ayer en la revista Plos One, extrajeron ADN de un ejemplar de tilacino conservado en etanol en el Museo Victoria de Melbourne y lo introdujeron en un embrión de ratón. Aunque los mamíferos placentarios, como los roedores, divergieron de los marsupiales hace 150 millones de años, el gen fue capaz de desarrollar cartílagos y huesos en su nuevo anfitrión, al igual que un gen homólogo presente en los ratones.

El resultado es un híbrido, con los genes de un ratón y uno del tigre de Tasmania. Uno de los científicos que han participado en el proyecto ha asegurado que esto es solo un primer paso, ya que si en vez de resucitar un solo gen se hace con varios, será posible conocer la biología de especies desaparecidas como mamuts, dinosaurios o incluso el hombre de neandertal.

Asimismo, según otro de los responsables de la investigación, Richard Behringer, de la Universidad de Tejas, este estudio tiene un enorme potencial para muchas aplicaciones, como el desarrollo de nuevos biomedicamentos.

http://www.elperiodico.com/default.asp?idpublicacio_PK=46&idioma=CAS&idnoticia_PK=511107&idseccio_PK=1021&h=, julio 10 de 2008

Consiguen por primera vez fabricar glóbulos rojos en laboratorio

Consiguen por primera vez fabricar glóbulos rojos en laboratorio

En tres años esta técnica permitirá las auto-transfusiones sin riesgo

Biotecnólogos franceses han conseguido por primera vez cantidades ilimitadas de glóbulos rojos humanos maduros y funcionales a partir de células madre de adultos o de sangre del cordón umbilical, gracias a haber recreado en laboratorio los micro entornos que permiten a las células madre de la sangre transformarse por etapas sucesivas en células que pueden ser inyectadas. Aunque el sistema necesita todavía ser perfeccionado, permitirá en el futuro la producción de glóbulos rojos para transfusiones de sangre a partir de los propios pacientes: los médicos tomarían sus células « CD 34 » y fabricarían glóbulos rojos in vitro a partir de ellas. Por Eduardo Martínez.


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Un equipo francés de biotecnólogos ha conseguido por primera vez cantidades casi ilimitadas de glóbulos rojos humanos maduros y funcionales a partir de células madre de adultos o de sangre de cordón umbilical. La proeza, publicada en la sección de biotecnología de la revista Nature, ha permitido obtener de una única célula madre dos millones de glóbulos rojos.

Asimismo, los investigadores han conseguido reproducir los micro entornos que permiten a las células madre de la sangre transformarse por etapas sucesivas en células que pueden ser inyectadas. Las aplicaciones de este invento serán considerables, tanto en el dominio de la investigación fundamental como en el de la transfusión sanguínea, terapias genéticas e incluso para el tratamiento del paludismo.

Al identificar con precisión la naturaleza exacta de la señal que en el microentorno reconstituido desencadena el fenómeno de la enucleación del glóbulo rojo, los investigadores han conseguido las claves necesarias para la producción industrial de los glóbulos rojos, si bien el procedimiento todavía necesita mayores desarrollos.

Microentornos artificiales

Todos los tratamientos de este tipo necesitan miles de células. En tres años esta técnica podría estar ya industrializada, permitiendo las auto-transfusiones sin riesgo, así como asegurando los recursos sanguíneos de los centros de transfusión. Los primeros ensayos con humanos podrían tener lugar en dos o tres años.

Ha sido la reproducción en laboratorio de un micro-entorno similar al que las células tienen en la médula ósea, el que ha permitido que las llamadas células “CD 34” produzcan glóbulos rojos maduros, esto es, sin núcleo.

Para obtener este resultado revolucionario, los investigadores, especializados en hematología, seleccionaron y situaron las células madre de la sangre presentes en la médula ósea y bautizadas como «CD 34 », que son células que están perfectamente identificadas y que ya se usan para hacer transplantes de médula. Estas células se encuentran también en la sangre de los cordones umbilicales.

Los hematólogos han conseguido inducir la proliferación de estas células en una cantidad importante, así como « forzarlas » a diferenciarse hacia una forma particular de células sanguíneas: los glóbulos rojos, a partir de una célula, la « CD 34 ». De ella se pueden obtener entre cien mil y dos millones de glóbulos rojos.

Maduración celular

Es una cantidad significativa pero, hasta ahora, los investigadores no han conseguido una gran proliferación de glóbulos rojos de los llamados “funcionales”. Los glóbulos rojos son las únicas células del organismo que expulsan su núcleo para terminar su maduración. Sólo con la puesta a punto de un sistema que reproduce in vitro el entorno de la médula ósea, los investigadores han conseguido que la expulsión de dicho núcleo sea realizada por las células obtenidas.

Producir grandes cantidades de glóbulos rojos maduros, es decir sin núcleo, es hoy por hoy factible conceptualmente, lo que implica un importante resultado teniendo en cuenta que en una transfusión se necesita una media de 2.000 billones de glóbulos rojos.

Para que, por lo tanto, las células creadas in vitro resulten eficaces, se debe producir una cantidad de ese orden. Una vez que el concepto está demostrado, los especialistas aseguran que la industrialización de esta técnica podría tardar unos tres años.

Aumento de recursos

Esto significaría que la producción de glóbulos rojos para pacientes que necesiten transfusiones de sangre se obtendría de los propios pacientes : los médicos cogerían sus células « CD 34 » y fabricarían glóbulos rojos in vitro a partir de ellas, de tal forma que los pacientes recibirían siempre una transfusión que sería inmunológicamente compatible con ellos, lo que evitaría los clásicos problemas derivados de las transfusiones. Asimismo, los centros de transfusiones podrían aumentar sus recursos en caso de necesidad.

La investigación ha sido realizada por el Instituto Nacional de Salud e Investigación Médica (INSERM) del hospital Saint-Antoine de París, en colaboración con el INSERM del hospital Henri Mondor de Créteil y el INSERM del hospital de Bicêtre, en Le Kremlin-Bicêtre; así como con el Institut de Protection et de Sûreté Nucléaire de Fontenay-aux-Roses; y el Service d'Hématologie Biologique del hospital Armand Trousseau de Paris.

lunes 28 Marzo 2005

Eduardo Martínez

http://www.tendencias21.net/Consiguen-por-primera-vez-fabricar-globulos-rojos-en-laboratorio_a504.html, julio 16 de 2008

Esperma femenino y óvulos muy masculinos

Esperma femenino y óvulos muy masculinos

Si hay algo femenino, es el óvulo, y poco hay tan masculino como un espermatozoide. Pero algunas de las investigaciones en marcha podrían desembocar en un aparente sinsentido que revolucionaría la medicina reproductiva. Algunos biólogos están intentando que células masculinas se transformen en ovocitos, y células femeninas en esperma.

Greg Aharonian trata de patentar una tecnología que podría hacerlo posible, o abrir un nuevo debate bioético sobre los límites de la ciencia. Su objetivo es facilitar a las parejas gays ser padres sin tener que recurrir a adopciones, «madres de alquiler» o donaciones de gametos. Niños genéticamente propios.

El pasado abril, Karim Nayemia, de la Universidad de Newcastle, logró fabricar en el laboratorio espermatozoides inmaduros a partir de células madre de la médula ósea. Otros equipos en Brasil han obtenido óvulos y esperma a partir de células embrionarias de ratón. Una de las opciones que también se ha planteado es la fabricación de cromosomas artificiales. De esa manera se podrían crear espermatozoides a partir de células femeninas y añadir la falta de cromosomas «Y».

http://www.abc.es/20080323/sociedad-sanidad/esperma-femenino-ovulos-masculinos_200803230247.html, marzo 31 de 2008

Cómo construir una máquina del tiempo

CIENCIA
Cómo construir una máquina del tiempo
Por Jorge Alcalde

Los viajes en el tiempo han sido materia de estudio de escritores de ciencia ficción, filósofos, físicos teóricos, cineastas…; pero sólo serán reales el día en que se pongan a ello los ingenieros.

En el intangible mundo de las ideas, viajar en el tiempo es posible. En el pedestre devenir cotidiano, también. Basta con sentarse tranquilamente en el sillón y mirar por la ventana para trasladarse al futuro: cada minuto, un minuto más lejos. Las mentes más osadas de nuestra estirpe llevan siglos indagando en la posibilidad de estirar o encoger el tiempo; de hacer que el viaje del sillón sea más veloz que las agujas del reloj, o mejor aún, que tenga por destino el pasado.

La idea hubiera sido una solemne estupidez de no haber venido a este mundo un tal Albert Einstein, que estaba empeñado en trastocar los conceptos asentados de la física y en abrir un nuevo universo teórico a la comprensión del mundo, a medio camino entre la física material y la teoría extrema. Al convertir el tiempo en una dimensión física más y dotarnos de aparato matemático para engranar esa variable en la geometría cósmica, Einstein abrió el grifo que, más de un siglo más tarde, sigue regando la imaginación de los físicos teóricos.

Para muchos de ellos, la dimensión temporal es maleable, puede retorcerse, estrujarse, romperse. El tiempo ya no es un continuum inquebrantable: más bien se parece a una pella de barro susceptible de ser moldeada.

Lo malo que tienen los físicos teóricos es que a menudo, muy a menudo, se les entiende poco. Construyen su discurso en los áticos andamios de las físicas relativista y cuántica. Disfrutan atizándonos con ristras de ecuaciones. Aman la esotería de la metáfora. Que son un peñazo, vamos

A nuestro socorro vuelve a acudir Paul Davies, una de las pocas mentes capaces de hacerte comprender la teoría de la relatividad con un par de viñetas en una revista popular. En esta ocasión nos habla de agujeros de gusano, paradojas cuánticas y supercuerdas cósmicas, con la misma naturalidad con que Arguiñano salpimenta la lubina ante las cámaras y las mete en su horno pirolítico. Algunas de esas ideas que siempre le levantan a uno dolor de cabeza cada vez que ha de abordarlas (por ejemplo, las referidas a la cuántica) se pasean por estas páginas como Pedro por su casa, y hasta diríase (si no se temiera ser tenido por pervertido) que da gusto leerlas.

La posibilidad de que los recursos de una supercivilización futura puedan ponerse al servicio de la creación de una máquina del tiempo (un taladro que confeccionara puentes en medio de un agujero de gusano supermasivo en el corazón de una remota galaxia, por ejemplo) es impensable. Pero pensar en ello resulta tremendamente útil. Forma parte, como nos ilustra Davies, de esos experimentos mentales a que se suelen someter los científicos geniales, con su pasión por llevar a los extremos del aburdo los modelos conocidos por el simple vicio de ponerlos a prueba. Es así como Galileo intuyó la ley de caída de los graves y como Einstein predijo el efecto de las lentes gravitacionales sobre la luz.

Quizás a los físicos de hoy el juego de la máquina del tiempo les sirva para ampliar el campo teórico del modelo actual del Cosmos, a todas luces insuficiente. La máquina del tiempo es una herramienta de trabajo mental, un ejercicio de musculatura teórica muy apetecible. La otra, la que de verdad nos permitiría visitar el mundo de nuestros abuelos, es cosa de ingenieros.


PAUL DAVIES: CÓMO CONSTRUIR UNA MÁQUINA DEL TIEMPO. 451 Editores (Madrid), 2008, 184 páginas.

JORGE ALCALDE dirige y presenta en LDTV el programa VIVE LA CIENCIA.

http://libros.libertaddigital.com/articulo.php/1276235052

Científicos israelíes lograron germinar una semilla de 2 mil años

viernes, 21 de agosto de 2009

Científicos israelíes lograron germinar una semilla de 2 mil años
13/6/2008
AJN.- La semilla fue encontrada hace 40 años en la región de Masada. Se cree que los frutos de la planta tendrían importantes propiedades medicinales.
Más info, clic en el título

Científicos israelíes lograron importantes avances en la producción de frutos a partir una semilla de 2.000 años que fue encontrada hace cuatro décadas en la fortaleza de Masada y que podría contener la cura para varias dolencias.
Hace tres años, un equipo israelí logró germinar la semilla y mantenerla viva hasta hoy.
Se supo que la planta de "dátiles judíos" producto de esa germinación podría producir un fruto que hace miles de años era utilizado para tratar problemas cardíacos, falta de memoria y otras enfermedades, y que incluso podría ayudar a combatir el cáncer y la depresión.
La semilla fue descubierta por el profesor y arqueólogo Yigael Yadinen en la década del 60 durante una serie de excavaciones que se realizaron en Masada, una fortaleza donde un grupo de judíos se suicidó para no ser capturado por los invasores romanos.
La doctora Sarah Sallon, jefa del equipo que logró germinar la semilla, dijo que se espera que la planta dé frutos cuando alcance una edad de aproximadamente 7 años, según citó el diario The Jerusalem Post.
El proyecto del "dátil judío" es parte de un plan del Centro de Investigación de Medicinas Naturales de la Universidad de Hadassa de Jerusalem (NMRC, según sus siglas en inglés) que promueve la preservación, desarrollo e investigación del rico legado de plantas medicinales de Israel.
Actualmente, el NMRC mantiene en secreto la ubicación de las plantas germinadas a partir de la antigua semilla, ya que considera que este proyecto tiene especial importancia por su valor científico y económico.
Según informó Sallon, los investigadores tienen previsto realizar nuevos experimentos para descubrir las características genéticas del dátil judío y determinar sus propiedades medicinales.
La científica concluyó que este proyecto "promueve nuestro afán por descubrir nuevas curas para enfermedades a partir de fuentes antiguas".
PB-ND


http://www.prensajudia.com/shop/detallenot.asp?notid=8623

Le injertaron una oreja en la nalga

miércoles, 19 de agosto de 2009

Periodismo.com - 3.8.2009 16:16
Le injertaron una oreja en la nalga

Un grupo de médicos logró salvarle la oreja a una mujer implantándosela en la cola. La chica perdió esta parte de su cuerpo cuando una amiga se la arrancó durante una pelea.

Un grupo de médicos implantó una oreja en la nalga de una mujer para que no perdiera esta parte de su cuerpo. Todo comenzó cuando Julia Schwarts se peleó con su ex mejor amiga por un novio. La lucha fue tan feroz que Michaela Bohn le arrancó a Julia la oreja de un mordisco.

La cuestión fue que esa parte de la cara estaba tan perjudicada que los médicos no podían coserle la oreja de inmediato. En busca de una solución para que el costado de la cabeza de Julia sanara y a la vez la oreja no se descompusiera durante la espera, los médicos de Colonia, Alemania, se la implantaron temporalmente en una nalga.

Una vez que la cara sanó los doctores se la reubicaron en el lugar correspondiente para las orejas. Ahora sí, los médicos están confiados de que la cabeza de Julia no la rechazará.

A pesar del esfuerzo y la creatividad del equipo médico, la mujer les inició acciones legales. "Mi cliente ha sufrido un enorme estrés emocional. Temía salir de la casa por su desfiguración hasta que se la recolocaron", declaró su abogado, Reinhard Birkenstock.

Periodismo.com

http://noticias.ar.msn.com/articulo_periodismo.aspx?cp-documentid=21015780

Semen humano producido por ratón dotaría al bebé un papá roedor Exclusiva

lunes, 17 de agosto de 2009

Semen humano producido por ratón dotaría al bebé un papá roedor Exclusiva

15:59 09-07-2008 / spanish.china.org.cn

Los científicos brasileños han desarrollado una técnica que hace que el ratón pueda servir como productor agente del semen humano. En caso de que un hombre padezca de esterilidad que le imposibilite tener hijos, basta con proporcionar un diente, y con la asistencia del ratón, puede tener un descendiente en el sentido biológico.

La científica Ilena Kasky de San Paulo de Brasil comentó: “Nuestra investigación revela que el ratón puede ayudar al ser humano en la producción de células de semen”. Los logros de la investigación preliminar de Kasky fueron publicados en la revista científica Naturaleza.

Según Kasky, por primera vez en la historia han logrado hacer al ratón producir “semen humano”, algo considerado como un enorme avance esencial en la historia científica. En los experimentos, Kasky y sus colegas extraen primero un poco de médula dental de un diente donado por un hombre, ya que el diente contiene tejidos blandos de nervios y vasos, y la médula cuenta con ricas células germinales.

Tras extraer las células germinales de la médula dental del donante, Kasky y sus colegas la inyectan en los testículos de algunos ratones, que son matados en diferente tiempo. Luego, los investigadores examinan sus testículos para ver si las células germinales humanas sobreviven o no. El resultado es sorprendente: las células germinales humanas no solamente logran sobrevivir en los testículos de los ratones, sino que logran desarrollarse en células capaces de producir semen activo.

Si se extrae el semen humano del testículo de ratón producido por éste como agente, dicho semen es capaz de fecundar un óvulo donado. El feto fecundado puede ser transplantado teóricamente en el útero de una mujer para un embarazo de sustitución para producir un bebé. Este descubrimiento científico implica que si un hombre estéril quiere tener un hijo, solamente necesita donar un diente y firmar un documento para la producción del semen por el agente de un ratón, pudiendo de esta forma materializar su sueño de tener un descendiente consanguíneo.

Sin embargo, la técnica de la producción del semen por el agente de ratón ha suscitado una enérgica polémica ética. Algunas personas temen que el semen humano desarrollado en el testículo del ratón contenga el genoma del roedor. De esta manera, el bebé desarrollado de este tipo de semen será producto de mestizo en cierto sentido.

http://spanish.china.org.cn/science/txt/2008-07/09/content_15981979.htm, julio 9 de 2008

Usaban a jubilados para probar remedios no autorizados

Usaban a jubilados para probar remedios no autorizados

Sucedió en un hospital de Rosario, cuyo sistema de atención controlado por dos profesionales recibió 40.000 dólares para que aceptara las pruebas que no estaban autorizadas.

La titular del PAMI, Graciela Ocaña, dijo ayer que despidió a dos médicos de un policlínico de Rosario, quienes cobraron una suma elevada de dinero de un laboratorio extranjero para probar un medicamento no autorizado entre pacientes ancianos.

En tanto, el diputado provincial Antonio Bonfatti (PS) consideró que ese "experimento" con ancianos del policlínico Marcelo Freyre PAMI II pudo evitarse con la promulgación de la ley de su autoría, que regula la investigación biomédica.

"Desde octubre de 2006 se espera la sanción definitiva en Senadores del proyecto de Ley que garantiza la máxima protección de las personas y llena un vacío legislativo tanto a nivel nacional como provincial", dijo.

Ocaña explicó que conoció el hecho a través de un mensaje "anónimo" y precisó que esa práctica se llevaba a cabo en un policlínico de Rosario que "depende del PAMI, sin autorización de las autoridades de Buenos Aires y simplemente creando un comité al sólo efecto de probar esos medicamentos".

"Cobraron 40 mil dólares para conseguir las pruebas y hacer que el laboratorio tenga la cantidad de casos" sobre la aplicación del medicamento, que es un "antibiótico que se utiliza para infección intrahospitalaria", denunció.

La responsable del PAMI dijo que los profesionales despedidos con causa utilizaban "toda la infraestructura hospitalaria y los pacientes del hospital para hacer estas pruebas cobrando 40 mil dólares".

Tras advertir que "estos contratos no se firman en Argentina", reveló que "los allanamientos (ordenados por la Justicia) dieron resultado negativo, porque los papeles" están fuera del país.

La titular del PAMI confirmó que los dos profesionales involucrados fueron despedidos y que, además del sumario administrativo en curso, interpondrán una causa penal en la Justicia Federal. Ocaña también sostuvo que "el director del policlínico sabía y era parte" del trabajo en favor del laboratorio de origen norteamericano. Pero el ex director del PAMI II, Ricardo Oyola, aclaró que los médicos "experimentaban con nueve pacientes y seguían un protocolo del ANMAT (Administración Nacional de medicina, Alimentos y Tecnología)".

El especialista dijo que "la Justicia se presentó con un listado pacientes que no era coincidente con los nueve pacientes tratados. No obstante, se dispuso suspender de inmediato el tratamiento".

Bonfatti sostuvo que una investigación biomédica es "todo estudio de procesos fisiológicos, bioquímicos o patológicos, o de respuesta a una intervención determinada -física, química o psicológica- en personas sanas o enfermas, también los ensayos controlados de medidas diagnósticas, profilácticas o terapéuticas en grupos".

"Todas las investigaciones con sujetos humanos deben realizarse de conformidad con tres principios éticos fundamentales, respeto por las personas, beneficencia y justicia", sostuvo el legislador. (DyN y Télam)

http://www.rionegro.com.ar/diario/2007/03/27/20073n27s04.php

Ocaña decidió despedir a los dos médicos por recibir dinero de un laboratorio para experimentar medicamentos con jubilados.


Nota

Este es un espacio para compartir información, la mayoria de los materiales no son de mi autoria, se sugiere por tanto citar la fuente original. Gracias

Perfil

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Medellín, Antioquia, Colombia
Magister en Filosofía y Politóloga de la Universidad Pontificia Bolivariana. Diplomada en Seguridad y Defensa Nacional convenio entre la Universidad Pontificia Bolivariana y la Escuela Superior de Guerra. Docente Investigadora del Instituto de Humanismo Cristiano de la Universidad Pontificia Bolivariana. Directora del Grupo de Investigación Diké (Doctrina Social de la Iglesia). Miembro del Grupo de Investigación en Ética y Bioética (GIEB). Miembro del Observatorio de Ética, Política y Sociedad de la Universidad Pontificia Bolivariana. Miembro del Centro colombiano de Bioética (CECOLBE). Miembro de Redintercol. Ha sido asesora de campañas políticas, realizadora de programas radiales, así como autora de diversos artículos académicos y de opinión en las áreas de las Ciencias Políticas, la Bioética y el Bioderecho.

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