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El futuro de la inteligencia artificial divide a la Ciencia

jueves, 10 de septiembre de 2009

hacia dónde se dirige

El futuro de la inteligencia artificial divide a la Ciencia

La cuestión de a dónde se dirige la tecnología y de cuándo la inteligencia informática sobrepasará a la humana enfrenta a investigadores y excéntricos de la informática.

gaceta.es - 28-05-09

La inteligencia artificial vuelve a estar de moda

Es verano y Terminator ha vuelto. Terminator Salvation es una película de ciencia-ficción en la que aparece una malévola inteligencia artificial llamada Skynet, un proyecto de investigación y desarrollo militar que llega a tener autoconciencia y que concluye que los humanos son seres irritantes con los que hay que acabar inmediatamente, igual que con el pie de atleta.

La idea de que surja espontáneamente un sistema informático autoconsciente de las interconexiones de miles de millones de ordenadores y redes informáticas se remonta en la ciencia ficción por lo menos a Dial F for Frankenstein, de Arthur C. Clarke: una historia corta clarividente que apareció en 1961 y pronosticaba una red telefónica cada vez más interconectada que espontáneamente actúa como un recién nacido y conduce al caos global, a medida que va tomando el control sobre los sistemas financieros, de transporte y militares.

Hoy día, la inteligencia artificial, que antes era exclusiva de los escritores de ciencia-ficción y los excéntricos de la informática, vuelve a estar de moda y a atraer la atención de la Nasa y de las empresas de Silicon Valley como Google, así como de una nueva oleada de startups que diseñan todo tipo de cosas, desde los motores de búsqueda de la próxima generación a las máquinas que escuchan o que son capaces de andar por todo el mundo.

El concepto de ordenadores superinteligentes, máquinas con “una inteligencia mayor que la humana”, se denominó La Singularidad en un artículo de 1993 escrito por el científico informático y escritor de ciencia-ficción Vernor Vinge. Alegaba que la aceleración del progreso tecnológico había llevado “al borde de un cambio comparable al de la aparición de la vida humana sobre la Tierra”. Esta tesis encuentra eco desde hace mucho aquí, en Silicon Valley. Aplicación real

La inteligencia artificial ya se utiliza para automatizar y sustituir algunas funciones humanas con máquinas movidas por ordenador. Estas máquinas pueden ver y oír, responder a preguntas, aprender, extraer conclusiones, y resolver problemas. Pero para los Singularistas, la IA hace referencia a máquinas que serán autoconscientes y superhumanas en su inteligencia, y capaces de diseñar ordenadores mejores y robots más rápidos que los que diseñan los humanos hoy. Según dicen, un cambio así llevaría a una gran aceleración en los avances tecnológicos de todos los tipos.

La idea no pertenece sólo al terreno de los autores de ciencia-ficción; una generación de piratas informáticos, ingenieros y programadores han llegado a creer profundamente en la idea de un cambio tecnológico exponencial como explicaba Gordon Moore, cofundador del fabricante de chips Intel.

En 1995, el doctor Moore describió por primera vez cómo el número de transistores en los chips de silicio se doblaba repetidamente con cada nueva generación tecnológica, lo que condujo a una aceleración de la potencia informática. Desde entonces, la Ley de Moore, que no es una ley de física, sino más bien una descripción del ritmo del cambio industrial, ha llegado a personificar un sector que vive al ritmo de internet, donde el próximo gran invento siempre está a la vuelta de la esquina.

Hace varios años, el pionero de la inteligencia artificial Raymond Kurzweil llevó la idea un paso más allá en su libro de 2005, “La Singularidad está cerca: cuando los humanos transcienden la biología”. Intentó expandir la Ley de Moore para acompasar en lugar de sólo procesar la energía y simultáneamente pronosticar con gran precisión la llegada de una evolución post-humana, que dijo que ocurriría en 2045.

Esto ha despertado el asombro y la incredulidad entre los tecnólogos de la cultura de la ingeniería, y algunos de ellos describen el romance de Kurzweil con las supermáquinas como una nueva forma de religión.

El autor de ciencia-ficción Ken MacLeod definió la idea de la singularidad como “el éxtasis de los obsesos de la informática”. Kevin Nelly, un editor de la revista Wired, señala: “La gente que pronostica un futuro muy utópico siempre piensa que va a suceder antes de que mueran”.

Pequeños avances

De todas formas, no es probable que esta generación de humanos, por lo menos, tenga que correr a las barricadas. El sector de la inteligencia artificial ha avanzado con muchos tropiezos a lo largo del pasado medio siglo, desde que en 1965 el científico informático de la Stanford University, John McCarthy, acuñó el término “inteligencia artificial”. En 1964, cuando el señor McCarthy estableció el Stanford Artificial Intelligence Laboratory, los investigadores aseguraron a sus patrocinadores del Pentágono que la construcción de una máquina de inteligencia artificial llevaría en torno a una década. Dos décadas después, en 1984, este optimismo original atravesó una mala racha y quebraron una serie de startups de inteligencia artificial en Silicon Valley, una etapa conocida como “el invierno de la inteligencia artificial”.

Estos reveses han llevado al veterano analista de tecnología de Silicon Valley, Paul Saffo, a afirmar: “Nunca hay que confundir una visión clara del futuro con una distancia corta”. De hecho, a pesar del consenso de la alta tecnología sobre el progreso exponencial, el peor destino para la elite de Silicon Valley sería ser la generación anterior a la generación que viva para ser testigo de la singularidad.

“Kurzweil probablemente morirá, al igual que el resto de nosotros, poco antes del “gran amanecer”, ha dicho Gary Bradski, un roboticista de Silicon Valley. “La vida no es justa”.

Visiones pesimistas sobre el futuro

Algunos autores que han observado el poder cada vez mayor de la tecnología informática están aún menos tranquilos sobre el resultado del futuro. El diseñador informático William Joy, por ejemplo, escribió un ensayo muy pesimista en Wired en 2000 que alegaba que es más probable que los humanos se destruyan a sí mismos con su tecnología que que creen una utopía ayudados por máquinas superinteligentes.

Joy, un cofundador de Sun Microsystems, también lo cree así. “Yo no he dicho que seremos suplantados por algo”, ha declarado. “Creo que es más probable que se produzca una catástrofe”.

Además, hay un encarnizado debate sobre si estas máquinas podrían ser las “máquinas encantadoras”, del poema de Richard Brautigan, o algo mucho más oscuro, tipo Terminator.

“Creo que el debate sobre si deberíamos construir estos intelectos artificiales se convertirá en la cuestión política dominante del siglo”, dice Hugo de Garis, un investigador australiano sobre inteligencia artificial.

http://www.cope.es/sociedad/28-05-09--futuro-inteligencia-artificial-divide-ciencia-55805-1



¿Qué pensás, máquina?

lunes, 24 de agosto de 2009

Avances en el mundo de la robótica
¿Qué pensás, máquina?
29.08.2008 11:47

Justin Rattner, director tecnológico de Intel, asegura que para el año 2050 existirán robots más inteligentes que los seres humanos. Según el científico, el principal desafío es mejorar la capacidad de las máquinas para "sentir" el mundo que las rodea.
El anuncio fue realizado por Rattner en la presentación del Foro de Desarrollo de Intel, que se ocupó, entre otros temas, del papel de la tecnología en la reducción de la brecha entre el humano y las máquinas, según informa la BBC de Londres.
"No hay duda de que una de las cosas que ocurrirán en los próximos 40 años es que lograremos acortar la distancia entre las máquinas y la inteligencia humana", aseguró Rattner., quien pronosticó que las comunicaciones entre humanos y máquinas será "mucho más eficiente" en el futuro cercano.
En ese hipotético futuro, "las máquinas podrían incluso superar a los humanos en su capacidad de razonamiento", continuó el científico, explicando que su compañía se encuentra abocada a perfeccionar la comunicación por señales y crear mejores sensores, que ayuden a una computadora a "sentir" el mundo que la rodea.
Los expertos incluso ya tienen un nombre para esta máquina más inteligente que el humano. La han llamado "The Singularity" (La singularidad).
Uno de los propósitos del trabajo de Intel es la creación de robots más personales, que puedan interactuar con mayor naturalidad en la vida cotidiana de la gente, para lo cual es menester que "sientan" mejor el entorno en que se encuentren.
Como ejemplo, en el Foro se mostró un brazo robótico que puede "sentir" una manzana colocada frente a su mano, tomar la fruta y dejarla caer en la otra mano. Esto fue logrado gracias a la creación de sensores de mejores sensores.
Motivos de Proteo
En el campo de la microrobótica, Intel presentó sus avances en la llamada "materia programable. Esta tecnología utiliza miles de millones de robots microscópicos capaces de tomar la forma de distintos materiales. Se trataría pues de una especie de "plastilina inteligente" capaz de adoptar la forma del objeto que se desee utilizar.
Los investigadores apuestan a lograr una computadora que se pueda llevar fácilmente en el bolsillo, y también estirarla y colocarla en el escritorio convertida en un notebook de tamaño tradicional.
"Literalmente estamos presenciando cómo avanza la tecnología a un ritmo cada vez más acelerado, y los humanos y las máquinas ya estamos ya atravesando el abismo que nos separa", concluyó Rattner.


http://www.montevideo.com.uy/nottecnologia_67752_1.html

Un insecto robot logra camuflarse en una colonia de cucarachas

sábado, 22 de agosto de 2009

Un insecto robot logra camuflarse en una colonia de cucarachas

Los científicos se proponen convertirlo en un flautista de Hamelin que erradique estos insectos


Un robot insecto ha sido introducido en una colonia de cucarachas y ha pasado desapercibido debido a las feromonas que emitía y a que su comportamiento reflejaba las pautas modelizadas informáticamente de una colonia de estos animales. El robot es producto del programa europeo llamado Leurre (señuelo) y su propósito es infiltrar robots en colonias de insectos para convertir una de estas máquinas en el líder del grupo e inducir discretamente comportamientos en la colonia que les lleven a cambiar de hábitat o a su destrucción. Una especie de Flautista de Hamelin a escala de insectos, aunque el proyecto pretende llevar el experimento a animales superiores como gallinas o corderos. Por Vanessa Marsh.



InsBot: miniflautista de Hamelin
InsBot: miniflautista de Hamelin
El primer minirobot (InsBot) capaz de infiltrarse en una colonia de cucarachas sin llamar la atención, así como de controlarla y destruirla, ha sido desarrollado por ingenieros de la Universidad Libre de Bruselas y de otros centros europeos de investigación.

Si bien su forma física no es la de un insecto, sino la de un cubo, a efectos del camuflaje la apariencia del insecto robot no tiene mayor importancia, ya que lo que cuenta son sus movimientos porque las cucarachas no hacen distinciones físicas, lo que le hace indetectable al resto de la colonia como un ser extraño.

Tal como explican los artífices de este trabajo en la ponencia InsBot : Design of an Autonomous Mini MobileRobot Able to Interact with Cockroaches, presentada en Barcelona en el marco del ICRA 2004, el robot se mueve igual que una cucaracha, con los mismos procedimientos de aceleración y ralentización para pasar desapercibido en la colonia. Además, se detiene cuando aparece un congénere real para manifestar que lo ha reconocido, como si fuera a través de intercambios químicos.

Para conseguirlo, los investigadores estudiaron durante tres años el comportamiento de una colonia de cucarachas. La filmación realizada fue objeto de análisis por un programa informático que estableció una base estadística de sus trayectos.

Las reglas que regulan los desplazamientos permitieron a continuación simular en ordenador los comportamientos de una colonia completa, información que sirvió de base para el diseño del programa del insecto robot.

Asimismo, los investigadores obtuvieron muestras de las moléculas, llamadas feromonas, que permiten a estos insectos identificarse y comunicarse entre sí. El insecto robot fue revestido de una capa impregnada de las feromonas que emiten estos insectos cuando piden ser aceptados en un grupo.

Finalmente, la implantación en el insecto robot de captores de infrarrojos y de un sensor de luz, le permite detectar los obstáculos, a los otros insectos e identificar las zonas de oscuridad donde reposar, que son las preferidas de las cucarachas.

Infiltración exitosa

Con estas herramientas, que forman parte de la así conocida como Swarm intelligence, el robot fue integrado con éxito en la colonia de cucarachas. Primera etapa del experimento cumplida. Las investigaciones se centran ahora en perfeccionar este insecto artificial para que pueda controlar a la colonia de cucarachas, manipulando su comportamiento colectivo de forma imperceptible.

Las simulaciones informáticas señalan que cinco robots son suficientes para controlar a 20 cucarachas vivas. El propósito es integrar tantos robots como sean necesarios para hacer bascular las preferencias de una colonia, de una forma no coercitiva, para que cambien de hábitat y emigren a espacios donde no interfieran con los humanos.

El objetivo es convertir disimuladamente a uno de estos robots en el líder natural de la colonia, capaz de dirigirla en una dirección establecida previamente por los humanos, para alejarla de núcleos humanos o erradicarla. Ese líder sería una especie de flautista de Hamelin a nivel de cucarachas.

Las cucarachas aparecieron hace unos 400 millones de años, sobrevivieron a la extinción de los dinosaurios y a las bombas atómicas de Hiroshima y Nagashaki durante la segunda guerra mundial. Ahora se enfrentan sin saberlo a un desafío inesperado: su autoerradicación programada por una especie superior.

Posibles cambios biológicos

Se calcula que sobre el planeta hay 3.500 especies de cucarachas, de las cuales sólo un pequeño número (entre cinco y siete) viven en los domicilios y edificios. El resto habita en los bosques. Puede que la robótica cambie en el futuro el perfil biológico de estos pequeños e incómodos animales, cuya función en el ciclo de la vida no se conoce demasiado bien.

Sin embargo, la proyección del experimento no termina aquí, ya que la idea en principio es extrapolable a otras especies, como gallinas o corderos, tal como se propone. Un sistema informático desarrollado al respecto permite por ejemplo evitar las reacciones de pánico colectivas y se propone desarrollar estos modelos a escala humana.

La investigación de la Universidad Libre de Bruselas forma parte de un programa europeo de investigación llamado Leurre (señuelo) en el que se han invertido ya casi dos millones de euros. La finalidad es conseguir el control de colonias de insectos mediante robots camuflados.


Domingo 14 Noviembre 2004
Vanessa Marsh



http://www.tendencias21.net/Un-insecto-robot-logra-camuflarse-en-una-colonia-de-cucarachas_a461.html

Una mosca genéticamente modificada es controlada a distancia por láser

Una mosca genéticamente modificada es controlada a distancia por láser

Emprende el vuelo cuando una persona activa sus neuronas a distancia

Para cualquier persona es normal alejar una mosca dando un manotazo al aire. Lo que no es corriente es conseguir que la mosca se vaya pulsando únicamente un botón. Puede conseguirse si la mosca es manipulada genéticamente, como han hecho dos investigadores de la Universidad de Yale. Han introducido en una región de su cerebro, asociada al proceso de huída, un gen codificado que se activa por ultravioletas. La mosca salta, abre y agita las alas sin que perciba peligro alguno, sólo por efecto de la voluntad humana. Funciona entre el 60% y el 80% de los casos y la tecnologia se perfila como una eficaz alternativa a los electrodos. Por Yaiza Martínez.


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Investigadores de la Universidad de Yale han creado mediante manipulación genética una mosca que puede ser controlada a distancia por un rayo láser. Para conseguirlo, Susana Lima y Gero Miesenbockont introujeron un gen codificado en una región específica del sistema nervioso de la mosca de la fruta común, conocida como Drosophila melanogaster.

La región cerebral escogida es la responsable de la reacción de huída del insecto ante un peligro. Estas neuronas forman un sistema de fibras gigantes y son las que permiten a la mosca eludir un peligro. Ante esta situación, la mosca salta, abre y agita las alas merced al impulso nervioso procedente de esa parte de su cerebro.

En esa región del cerebro del insecto existe el así llamado canal iónico P2X2. En presencia de Trifosfato de adenosina (ATP), este canal permite el paso del calcio extracelular a través de la membrana de la célula nerviosa, que es lo que induce la aparición de un potencial de acción en la base de la actividad neuronal y permite a la mosca escapar de un peligro.

El gen codificado fue introducido por los investigadores en el canal P2X2 y a continuación encerraron la molécula de ATP en un compuesto químico sensible a la luz, formando así un complejo de inclusión biológicamente inactivo pero capaz, bajo la acción de los rayos ultravioletas, de separarse y de liberar ATP.

Excelentes resultados

Esta construcción fue inyectada después en las moscas drosófilas modificadas. Entre el 60% y el 80% de ellas manifestaron, por efecto de la fotoestimulación, un comportamiento característico de huída, sin que mediara peligro alguno. Es más, la intensidad de la luz determina variaciones en la reacciones de la mosca en cuanto a velocidad, modalidad, vuelo, caminar, etc.

El ensayo pudo repetirse con éxito en las neuronas dopaminérgicas, manifestando las moscas una mayor actividad locomotriz. Los autores, que publican su trabajo en la revista
Cell, consideran que su técnica puede convertirse en una alternatica a los tradicionales electrodos, considerados mucho más invasivos.

La finalidad del experimento es accionar neuronas a distancia sin recurrir a electrodos implantados en el cerebro. El sistema se compone de tres elementos. El primero es el canal iónico, una proteina modificada genéticamente que, gracias a esta manipulación, permite el paso a una molécula cargada eléctricamente para que traspase la pared celular.

El segundo elemento es la llave, una molécula de Trifosfato de adenosina (ATP) que excita la neurona al entrar en ella. El tercer elemento es un interruptor, una molécula que libera ATP cuando es iluminada por la luz ultravioleta de un láser.

Tema relacionado:

Un insecto robot logra camuflarse en una colonia de cucarachas

Domingo 17 Abril 2005

Yaiza Martínez

http://www.tendencias21.net/Una-mosca-geneticamente-modificada-es-controlada-a-distancia-por-laser_a602.html, julio 16 de 2008

Consiguen que un mono maneje un brazo robótico con su cerebro

Consiguen que un mono maneje un brazo robótico con su cerebro

19/Feb/05

(EFE) - Científicos estadounidenses han instalado un brazo robótico a un mono que lo maneja con sus ondas cerebrales, lo que fue calificado como un enorme avance hacia la creación de miembros artificiales permanentes en los seres humanos.

El concepto es que, con el pensamiento, una persona dirija un miembro robótico y manipule un objeto y se restablezca la movilidad de pacientes paralizados por una lesión, señalaron los expertos en la reunión anual de la Asociación Americana para el Avance de las Ciencias.

Los científicos de la Universidad de Pittsburgh manifestaron que el mono ha logrado alimentarse con frutas y vegetales asidos por el brazo robótico controlado mediante sus señales cerebrales.

Según explicaron, las señales pasan a través de pequeños electrodos y se insertan en un algoritmo especialmente diseñado que ordena el movimiento del brazo.

La prótesis se mueve como un brazo natural y cuenta con un hombro y un codo móviles, así como con una mano prensil simple, y las señales provienen de la corteza motriz desde donde normalmente se originan los impulsos eléctricos del movimiento.

"Los beneficiarios de esta tecnología serán pacientes con lesiones en la médula espinal o trastornos del sistema neurológico como la esclerosis lateral amiotrópica", dijo Andrew Schwartz, profesor de neurobiología de la Escuela de Medicina de la Universidad de Pittsburgh y director del proyecto.

El científico explicó que cuando el mono desea mover el brazo, se activan de inmediato las células de la corteza motriz. "Cada una de ellas se activa con una intensidad diferente según sea la dirección en que el mono desea moverlo", añadió.

Schwartz señaló que el sistema se ha ido mejorando progresivamente y que se han mejorado los algoritmos para permitir que el mono aprenda con mayor facilidad a operar el brazo.

Al mismo tiempo se está trabajando en una prótesis mucho más realista, que tendrá movimientos de la mano y de los dedos, algo que debido a su complejidad es un enorme desafío, agregó.

http://axxon.com.ar/not/147/c-1470079.htm

Mamá robot

viernes, 21 de agosto de 2009

VIERNES 4 de julio del 2008
Mamá robot

Carlos Fernández De Lara
Juan tiene quince años. Desde hace un par de meses ha empezado a buscar una universidad donde estudiar ingeniería en nanotecnología. Como muchos otros de sus compañeros, tiene el deseo de enamorarse, casarse, tener hijos y destacar en la vida. A diferencia de ellos, Juan tiene una particularidad, desde su concepción hasta su nacimiento el vientre que lo cuidó, protegió y alimentó fue una máquina portátil.
Si bien Juan y su vida son elementos completamente ficticios, la máquina que supuestamente lo concibió es completamente real, gracias Robio Systems, un laboratorio de desarrollo e investigación en micro ingeniería basado en Londres y propiedad de BioArts, un corporativo estadunidense que hace pruebas de paternidad y parentesco, clonación de perros y reguladores de embriones.
"Nosotros somos una empresa de tecnología que tomamos gente e investigaciones que datan de hace diez años, aunque fuimos fundada hace un par de años", aseguró Lou Hawthorne, presidente y fundador de BioArts en exclusiva con Excélsior.
Con presencia a escala mundial, la firma se dedica a hacer pruebas de genoma humano, en China, clonación de perros —su "actividad comercial" como él mismo define—, en Estados Unidos, y a la creación de estructuras mecánicas micrométricas aplicadas en áreas de la biotecnología y manejo de fluidos, en Londres.
Cuando Hawthorne habla es como si el tiempo futuro fuera un simple juego de palabras.
"Trabajamos en tecnología similar a la nanotecnología, tenemos un laboratorio en Londres que tiene la capacidad de hacer estructuras mecánicas del tamaño de un micrón (una millonésima parte de un metro), en el hemos creado lo que llamamos el embrio regulator dijo.
Traducido al español, un regulador de embriones o, como el presidente de BioArts lo define, una máquina que mimetiza lo que los embriones sienten y viven dentro del vientre de sus madres de manera natural, sólo que en forma mecánica y portátil.
"Normalmente, los embriones de laboratorio crecen en los llamados platos. Cuando quieres cambiar el medio que alimenta al embrión lo tienes que mover de un plato a otro, exponiéndolo a cambios de temperatura, fluidos y al shock generado por el movimiento", explicó.
Como el vientre de cualquier madre, el embrio regulator tiene como objetivo asegurar la supervivencia de su producto. Esto a través de una máquina portátil dentro de la cual se colocan los futuros seres humanos.
"Los embriones viven dentro de un pozo, un poco más grande que el embrión, donde diminutos canales, más delgados que el cabello humano, lo alimentan de modo tal que no tenemos que moverlo, únicamente cambiamos los fluidos de estos canales", detalló Hawthorne.
El resultado es la posibilidad de transportar embriones sin riesgo y asegurar su crecimiento y gestación.
En 2002, uno de los miembros más importantes de la familia Hawthorne dejó de existir, Missy, un perro husky que vivía con la familia desde 1987.
Según el director de BioArts, el impacto y dolor que sobrecogió a la familia fue evidente y devastador, pues el can no sólo se había convertido en una fiel mascota, sino en un amigo, compañero de viajes, aventuras y travesuras, un animal "sin duda alguna digno de ser clonado".
Con esa premisa en mente, a finales de los noventa la familia Hawthorne, y en particular Lou, comenzaron a investigar e invertir en la manera de darle "una segunda oportunidad a Missy".
"Luego de conocer los primeros experimentos de clonación con Dolly, la oveja, creímos que sería fácil clonar a Missy, pero resultó que una de las especies más complicadas para clonar eran los perros, más que los caballos, los gatos o las ovejas. Tuvimos que esperar ocho años a que la tecnología necesaria existiera. Hoy, Mira, el clon de Missy, se encuentra en el patio de mi casa".
Y aunque Hawthorne sabe que la clonación no llega hasta los limites cognitivos del animal —es decir, será físicamente idéntico, pero sin factores como nombre, vivencias, entrenamiento ni recuerdos—, afirma que Mira mantiene muchos rasgos de comportamiento similares a los del animal original.
"Missy no era un perro obediente y, aunque Mira nunca lo conoció, las travesuras y forma de actuar son extremadamente parecidas", dijo.
Por encima del estigma de "querer jugar a ser Dios", para Hawthorne las investigaciones y logros de BioArts son un paso más en la evolución y desarrollo de la humanidad.
"Decimos que clonar, investigar con embriones o células madre es jugar a ser Dios. Pero, ¿acaso no fue Dios quien creó las bacterias y nosotros quienes desafiamos su voluntad con la creación de las vacunas? Tampoco se nos han dado alas para volar y aún así construimos aviones, rascacielos y naves especiales. Simplemente estamos haciendo uso de lo que nos hace únicos y se nos ha dado, nuestra inteligencia", dijo.
BioArts afirma que no clonará humanos.
Añadió que la clonación de animales no es pecado en ninguna religión y que sus investigaciones pueden beneficiar a la sociedad.
En el caso de los estudio del genoma humano, Hawthorne afirmó que las pruebas de paternidad o descendencia son sólo el principio.
"Existen muchas enfermedades que son hereditarias y con los avances en este tipo de investigación pronto podremos curarlas. Por ejemplo, si una pareja planea tener hijos, tendríamos la posibilidad de eliminar los riesgos genéticos de los padres", mencionó.
De igual forma, la clonación de perros va más allá que la mera satisfacción y necesidad de los dueños por no dejar morir a su mascota, pues existe la posibilidad de clonar una gran número de "perros de trabajo", en apoyo de la sociedad.
"Existen ciertas clases de perros con ciertos sentidos muy desarrollados, que son entrenados comúnmente como perros de ayuda para personas invidentes o cuadripléjicas o en la detección de bombas. Si lográramos identificarlos podríamos clonarlos y tener a los mejores perros de servicio", puntualizó.
©Derechos Reservados Periódico Excelsior, S.A. de C.V., 2007. Bucareli No. 1, Col. Centro. C.P. 06600 México, D.F. Tel. + 52 (55) 5128 3000. Diseñado por Excélsior

http://www.exonline.com.mx/diario/noticia/dinero/hacker/mama_robot/273086

"En poco tiempo, los robots tomarán decisiones"

lunes, 17 de agosto de 2009

ENTREVISTA
"En poco tiempo, los robots tomarán decisiones"
Domenico Parisi, investigador del Instituto de Ciencias y Tecnologías del Conocimiento de Roma, estudia el comportamiento humano a través de simulaciones con androides


Domenico Parisi, el pasado lunes en el Parque de Investigación Biomédica de Barcelona. JOSÉ COLÓNTONI POLO - Barcelona - 29/05/2008 20:46


Una sociedad formada por robots. Parece un sueño o una película de ciencia ficción, pero al escuchar a Domenico Parisi, investigador del Instituto de Ciencias y Tecnologías del Conocimiento de Roma, las impresiones cambian. Habla de aplicar principios biológicos sobre materiales no biológicos, de comunidades de robots
que se coordinan entre ellos en una mezcla de psicología y simulación, de nanotecnología, de robots microscópicos...
¿Cómo actúan estos robots?
Cogen cosas, esquivan objetos y se desplazan, regidos por un modelo de sistema nervioso, por una inteligencia artificial, muy relacionada con el cuerpo y el cerebro.
«Dentro de tan solo 20 o 30 años, los autómatas estarán por todas partes»

¿Cerebro de los seres humanos o de los animales?
También de animales, sí. Nuestro comportamiento está guiado por el cerebro, que es un conjunto de neuronas, de células nerviosas. El de los robots lo está por un cerebro simulado más sencillo, con neuronas artificiales ligadas por sinapsis artificiales. Es una inteligencia artificial pero muy cercana a la biología, a la física del cuerpo. E igual que los humanos nos comunicamos, los robots también
lo hacen: se coordinan entre ellos para conseguir logros que, por separado, no pueden.
¿Qué reglas tienen?
Las mismas normas sociales que los humanos. Les decimos lo que no se tiene que hacer imponiéndoles reglas que bloqueen comportamientos negativos.
¿No sería más fácil crearlos sin esos comportamientos?
Tiene razón, siempre que se refiera a robots con fines prácticos. Pero cuando los creamos para comprendernos a nosotros mismos, como nosotros a menudo somos egoístas, debemos hacerlos con esa misma característica y enfrentarlos uno a otro. Así podemos estudiar lo que quieren los sociólogos y los científicos políticos, es decir, el emerger de reglas que impiden conductas demasiado egoístas. Esta es una línea de investigación muy importante para nosotros: crear robots egoístas para estudiar porqué los seres humanos tienen leyes. Si no fuéramos egoístas no las tendríamos.
¿De qué modelos de vida artificial podemos hablar?
De redes neuronales artificiales del cerebro, o de modelos de la evolución biológica. Somos individuos con diferentes genes. Un hijo no será idéntico sino parecido a su padre, por las mutaciones genéticas. Darwin puro y duro.
Cuesta pensar en genes hablando de robots...
Lo sé, pero todo puede ser simulado, también los genes. Son simulaciones de genotipos.
¿Qué impacto tiene todo esto?
Uno, científico: los robots nos hacen comprender la realidad, que es el objetivo de la ciencia. Otro, tecnológico. Hay un tercero, que es cultural,
y es el más preocupante para mí, porque pensar que todo lo que somos y hacemos puede ser reproducido por los robots cambia nuestra visión del mundo.
¿Usted tiene miedo?
Desde luego, hay una parte arriesgada. El futuro es problemático, pero no podemos cerrar los ojos, hay que conocerlo y evitar los aspectos negativos.
«En la investigación sobre robótica
existen intereses militares»

Dicho así, las películas catastrofistas que muestran un mundo en manos de robots no parecen tan gratuitas...
Para crear un robot semejante a los seres humanos hay que hacerlo libre, con todos los riesgos que eso puede conllevar.
Que diga esto un científico da miedo...
Pero la investigación va en esa dirección. Lo que pasa es que aún hemos recorrido muy poco camino. Si
se va imitando la percepción, la inteligencia, la capacidad de previsión, de decidir... Al final se tiene a un ser humano.
¿Se podría llegar a convivir con robots autónomos?
Ahora mismo es ciencia-ficción.
¿Hay intereses militares?
Los hay. La Unión Europea, que yo sepa, no tiene una investigación en robótica en este sentido, pero en Estados Unidos e Inglaterra sí hay una fuerte inversión militar.

¿Cree que la investigación puede derivar hacia intereses peligrosos?
Si considera que la guerra es peligrosa, desde luego. Se invierte en robótica militar. Parte de ella incluye vigilancia, prevención o determinados descubrimientos, pero también se incluyen los bombardeos, claro.
¿Puede haber interferencias militares en la investigación?
Pienso que sí. Por suerte, yo no hago este tipo de investigaciones, pero me doy cuenta de que las aplicaciones de la llamada robótica social interesan a los militares. Pero esta rama de la robótica también nos sirve para otro tipo de cosas, como por ejemplo, entender mejor por qué el ser humano hace la guerra.
¿Cómo?
Utilizando robots para reducir las reacciones etnocéntricas de los humanos, por ejemplo.
¿Por qué su estudio está inspirado en el comportamiento de las hormigas?
Porque son más simples pero forman grupos de individuos con los mismos genes. Se pueden enfrentar a otros grupos, pero entre ellos, no.
¿Qué pasará con los robots?
Lo que pasó con los ordenadores: dentro de 20 o 30 años creo que estarán por todos lados.
¿En qué punto nos encontramos?
En las aplicaciones reales decide el hombre, pero en las investigaciones se empieza a dar responsabilidad a los robots. Los robots mandan la información al hombre, que es quien decide. Pero el paso siguiente es que el que decida sea un robot.
http://www.publico.es/ciencias/tecnologia/120371/en/tiempo/robots/tomaran/decisiones

La Ética para las máquinas, nuevo campo de investigación

miércoles, 12 de agosto de 2009

La Ética para las máquinas, nuevo campo de investigación

Considera a las máquinas, computadoras y robots, como un tipo de agentes éticos

Hasta hoy, sólo el Hombre se comprometió a un razonamiento ético, pero ya es hora de incorporarle una dimensión ética a algunas máquinas complejas. Se trata de un nuevo campo de estudio que considera a las máquinas, computadoras y robots, como un tipo de agentes éticos e intenta implementar en ellos facultades morales de toma de decisiones. Dado que las investigaciones científicas y los objetos tecnológicos tienen el poder de afectar a toda la humanidad, las decisiones sobre su curso actual y futuro no deben involucrar únicamente a los científicos, los empresarios y los gobernantes. Es necesario que la mayoría de la gente tenga una participación mucho más activa a fin de fijar los límites adecuados. Por Sergio Moriello.


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La ética es la ciencia que estudia el comportamiento moral del hombre y su accionar. Se relaciona con los propios actos que cada uno realiza, las cuales –a su vez– dependen de los propios valores. No es su función prohibir o aceptar indiscriminadamente, sino permitir el discernimiento –dentro de un determinado contexto– entre lo “correcto” y lo “equivocado”, lo “bueno” y lo “malo”.

Pero quien juzga es siempre, en última instancia, la propia persona. Dentro de una comunidad o una sociedad, la ética consiste en aquellas conductas que tienden a ser preferidas a lo largo de períodos suficientemente largos de tiempo, como para convertirse en una especie de codificación. Por ese motivo, y para cualquier actividad humana, la ética es tan igualmente esencial como la creatividad, el conocimiento profesional o las habilidades [Mulej et al, 2002].

Con respecto a la relación entre la tecnología y la ética, se pueden considerar tres aspectos:
• el uso responsable e irresponsable que algunas personas hacen de los objetos tecnológicos;
• cómo los seres humanos deben de tratar a los objetos tecnológicos complejos; y
• los problemas relacionados con los objetos tecnológicos complejos y su interacción con el ecosistema.

Relaciones tirantes

En cuanto al primer punto, y en general, lo que preocupa no es tanto la tecnología en sí misma, sino la utilización que se puede hacer de ella [Ricard y Xuan Thuan, 2001, p. 27]. Lo que provoca miedo es la velocidad e imprevisibilidad de su avance y, en especial, la posibilidad de que se vuelva incontrolable [Capanna, 2000].

Los objetos tecnológicos son neutros: multiplican las posibilidades humanas tanto para hacer el bien como para hacer el mal. Pero definitivamente no son neutros los impactos que tienen dichos objetos sobre la vida de los individuos y las sociedades.

Es el caso de la energía atómica: ofrece tanto la posibilidad de construir centrales eléctricas (que otorgan luz y calor a grandes ciudades) como la posibilidad de construir bombas (que destruyen esas mismas grandes ciudades). Y es también el caso del robot inteligente y autónomo: si su objetivo principal fuese el de satisfacer al Hombre, sería de valiosa ayuda; pero si su objetivo principal fuese el de satisfacer su propia supervivencia, sería extremadamente peligroso [Fritz, 2007].

Por eso, todo avance es percibido de forma ambivalente: como sublime y, a la vez, nefasto; como maravilloso y, al mismo tiempo, monstruoso. Esto no hace más que revelar las contradicciones intrínsecas de una sociedad escindida entre los tecnófilos y los tecnófobos, entre los que se ufanan por los beneficios que puede brindar el poder tecnológico y los que temen al daño irreparable que puede acarrear su utilización descontrolada.

De todas formas, ya no es posible revertir el inevitable proceso de aceleración tecnológica acaecido en las últimas décadas. Sólo queda como única posibilidad la de tomar adecuadas decisiones a fin de suavizar los peligros que pudiese originar, pero sin renunciar a la multiplicidad de sus ventajas. En otras palabras, no se discute si se utiliza o no la tecnología, sino solamente la forma en que se la va a emplear.

Es responsabilidad del homo sapiens ser mucho más crítico con respecto a lo que hace y por qué lo hace; sólo así podrá –en parte– prever algunas de las consecuencias indeseadas. Cuanto más amplio es su poder, mayor debe ser su sentido de la responsabilidad.

Dado que las investigaciones científicas y los objetos tecnológicos tienen el poder de afectar a toda la humanidad, las decisiones sobre su curso actual y futuro no deben involucrar únicamente a los científicos, los empresarios y los gobernantes. Es necesario que la mayoría de la gente tenga una participación mucho más activa a fin de fijar los límites adecuados. Y, en ese punto, el periodismo de divulgación tiene una responsabilidad fundamental [Dalai Lama, 2006, p. 221, 231/2 y 242].

¿Cómo tratarlas?

Las actuales máquinas inteligentes son simples en extremo; en parte porque son muy “jóvenes”: apenas tienen poco más de medio siglo de existencia. No obstante, su avance arrollador las hará inmensamente más complejas en poco tiempo más. Aunque es posible que retengan el nombre “máquina”, con seguridad serán otra cosa.

Si una máquina puede desarrollar tanto actividades cognitivas como afectivas (emociones), habría que empezar a pensar seriamente sobre qué posición ocupa la máquina. ¿Tendrá el propietario derecho a desenchufarla, o a destruir su programación inteligente? ¿Constituiría esto un asesinato? [Ritchie, 1985, pág. 145] ¿Aunque, una vez “asesinada”, se pudiese reconstruir tan bien como si fuera nueva? ¿Sería este caso un “intento de asesinato”? [Freitas Jr., 1985].

De acuerdo con las leyes vigentes, los robots son simplemente una propiedad inanimada sin derechos ni deberes. No son personas legales (al igual que las máquinas y las computadoras) y no los toma en cuenta el sistema judicial. Sin embargo, se debe recordar que, en algún momento de la historia del Hombre, tampoco fueron considerados como personas legales los negros, los niños, las mujeres, los extranjeros y las empresas [Freitas Jr., 1985].

Si la máquina fuese un robot antropomorfo, si fuese capaz de pensar, de sostener debates interesantes o de hacer nuevos descubrimientos científicos (en suma, si desarrollase habilidades cognitivas), tal vez no habría dudas de que “apagarlo permanentemente” constituiría una especie de asesinato.

Pero, si en vez de ser intelectualmente brillante, ¿qué sucedería si mostrase una gama de emociones equivalentes a las que componen al ser humano promedio? Incluso más, si tuviese la forma de un perro, con un nivel mental equivalente a ese animal y su limitada gama de emociones, ¿sería cruel pegarle, o sería nada más que golpear a piezas metálicas o de plástico? [Storrs Hall, 2000].

¿Chatarra o asesinato?

Por otra parte, el cambiar un robot –ya obsoleto y/o pasado de moda– por un modelo más nuevo y tirarlo como “chatarra”, como se hace con un automóvil o cualquier electrodoméstico, ¿no sería también una especie de asesinato?

Antes de construir humanoides inteligentes, se deberían resolver algunos problemas. De hecho, al momento de diseñarlos se debería tener definido si no es una crueldad producir en masa androides sintientes y luego eliminarlos en “campos de exterminio”.

Actualmente, cualquier robot se considera un bien instrumental; en consecuencia, su propietario puede hacer el uso que quiera… incluso hasta destruirlo. Es probable que, con el tiempo, surja un movimiento tendiente a atenuar los derechos derivados de la propiedad de los androides [Monopoli, 2005].

Incluso puede ser que, algún día, éstos argumenten que son seres conscientes y demanden la igualdad de derechos. Es por eso que, por uno u otro camino, hay quienes afirman que el homo sapiens compartirá el planeta con formas de vida sintética que hasta podrían tener “derechos legales”.

¿Qué tipos de derechos se les debería otorgar y/o negar? ¿Se les pueden aplicar los “derechos humanos”? Si un robot emula perfectamente las características humanas, ¿podría reclamar ser miembro de la especie? No se podría exigirle que tenga un cuerpo físico como el humano, ya que –con ese criterio– se deberían rechazar también a las personas que cuentan con partes artificiales [Lucas, 2006]. ¿Cuál será el lugar que los robots ocupen dentro de la sociedad? ¿Formarán su propia sociedad?

Por otra parte, ¿deberían los robots llevar armas? Si se envía un robot para asesinar a un ser humano, ¿de quién es la culpa: de la máquina, de las personas que la diseñaron, de la empresa que la diseñó, de las personas que la construyeron o de la empresa que la construyó? Asimismo, ¿deberían concedérseles patentes a las máquinas? Si un robot (una computadora o una máquina) inventa una patente, ¿pertenece a su dueño o a él mismo?

Nuevo campo

Con respecto a la ética para las máquinas, se pueden distinguir dos niveles: la “humana” y la “artificial” propiamente dicha [Palmerini, 2004]. La función de la primera es la de restringir quién debe construir y quién debe usar robots. Pero su desarrollo no va parejo con el de la ciencia y la tecnología; en otras palabras, no está en condiciones de seguir el vertiginoso ritmo de las proezas científicas y tecnológicas del ser humano.

En lo referente a los nuevos desarrollos tecnológicos, mucho de lo que –en poco tiempo- será factible, está más relacionado con los cálculos financieros empresariales y con las previsiones políticas y económicas gubernamentales, que con los nuevos descubrimientos o paradigmas científicos [Dalai Lama, 2006, p. 221].

La ética artificial de los robots, o “roboética”, es aquella parte de la ética que se ocupa de los problemas relacionados con los robots y con su interacción con el hombre, los animales, la sociedad, la naturaleza y el mundo [Monopoli, 2005].

Se trata de un nuevo campo de estudio que considera a las máquinas, computadoras y robots como un tipo de agentes éticos e intenta implementar en ellos facultades morales de toma de decisiones [Allen, Wallach y Smit, 2006] [Moor, 2006].

La idea es otorgarles un determinado conjunto de reglas o guías de comportamiento universal, un “código de ética”, a medida que se vayan haciendo cada vez más complejas, a fin de que sus acciones no se aparten mucho de la normas humanas (ya que se tornaría imposible controlarlos) [Proença, 2001].

Hasta hoy, sólo el Hombre se comprometió a un razonamiento ético; ya es hora de incorporarle una dimensión ética a algunas máquinas complejas [Anderson y Leigh Anderson, 2006].

Otros agentes éticos

Es enfoque se sustenta en el hecho de que existen casos de otras clases de agentes éticos. Por ejemplo, los perros tienen un sentido de lo que es correcto y lo que es incorrecto. Incluso, los niños son una forma distinta de agente ético: tienen limitados derechos y responsabilidades, y los adultos tienen deberes para con ellos.

Es más, hay una variación continua de agente ético que va desde el bebé hasta el adolescente [Storrs Hall, 2000]. Sin embargo, la mayoría de las personas establece una frontera divisoria para la ética entre lo que considera consciente y lo que considera no-consciente.

Por ejemplo, si se piensa que una serpiente no es consciente, no se harán muchos cuestionamientos en caso de tener que matarla. De igual manera, si se piensa que una máquina no es consciente, se tendrá mucho menos escrúpulo en lastimarla.

Recientemente un equipo internacional de científicos y académicos –pertenecientes a EURON (EUropean RObotics research Network)– elaboró un prototipo de “código de ética”. A grandes rasgos, sus recomendaciones son las siguientes:

• Asegurarse el control de los humanos sobre los robots.
• Prevenir su utilización nociva o ilegal.
• Proteger los datos obtenidos por los robots.
• Rastrear y grabar la actividad de los robots.
• Brindar una identificación única a cada robot.



Bibliografía

1. Allen, Colin; Wallach, Wendell y Smit, Iva (2006): Why Machine Ethics? IEEE Intelligent Systems, julio/agosto, Vol. 21, N° 4, p. 12-17.

2. Anderson, Michael y Leigh Anderson, Susan (2006): Machine Ethics. IEEE Intelligent Systems, julio/agosto 2006, Vol. 21, N° 4, p. 10-11.

3. Capanna, Pablo (2000): ¿Se puede orientar la tecnología? Página 12, Suplemento Futuro, 4 de marzo.

4. Dalai Lama (2006): El universo en un solo átomo. Buenos Aires, Editorial Grijalbo.

5.
EURON

6. Freitas, Robert (Jr.) (1985):
The Legal Rights of Robots. Student Lawyer, Nº 13, enero, p. 54-56.

7.Fritz, Walter (2007):
Sistemas Inteligentes y sus Sociedades. Enero (última actualización).

8. Lucas, Chris (2006):
Alien Consciousness - Philosophical Problems Version 4.83, mayo.

9. Monopoli, Antonio (2005):
Roboetica. Sitio italiano.

10. Moor, James (2006): The Nature, Importance, and Difficulty of Machine Ethics. IEEE Intelligent Systems, julio/agosto, Vol. 21, N° 4, p. 18-21.

11. Mulej, Matjaž; Kajzer, Stefan; Ženko, Zdenka y Potocan, Vojko (2002): Ethics of interdependence and systems thinking. Proceedings on IDIMT-2002, p. 97/117.

12. Palmerini, Chiara (2004):
Diamo una morale ai robot. Il manifesto, 18 de febrero.

13. Proença, Ana (2001):
Conversando sobre Inteligência Artificial. Lisboa, Revista Intelectu, Nº 5, febrero.

14. Ricard, Matthieu y Xuan Thuan, Trinh (2001): El infinito en la palma de la mano. Barcelona, Editorial Urano.

15. Ritchie, David (1985): El Cerebro Binario. Barcelona, Editorial Sudamericana-Planeta.

16. Storrs Hall, John (2000):
Ethics for Machines.




Sergio A. Moriello es Ingeniero en Electrónica, Postgraduado en Periodismo Científico y en Administración Empresarial y Magister en Ingeniería en Sistemas de Información. Lidera GDAIA (Grupo de Desarrollo de Agentes Inteligentes Autónomos, UTN-FRBA) y es miembro activo de ALAS (Asociación Latinoamericana de Sistemas) y de GESI (Grupo de Estudio de Sistemas Integrados). Es autor de los libros Inteligencias Sintéticas e Inteligencia Natural y Sintética.

Domingo 13 Mayo 2007

Sergio Moriello

http://www.tendencias21.net/La-etica-para-las-maquinas,-nuevo-campo-de-investigacion_a1557.html

Japoneses presentan en Tokio el revolucionario "traje robot"

viernes, 24 de julio de 2009

Una cápsula dirigible con mini-cámara revoluciona las endoscopias

domingo, 19 de julio de 2009

Una cápsula dirigible con mini-cámara revoluciona las endoscopias

S. BASCO
MADRID. Un equipo de investigadores de la Universidad de Washington ha desarrollado un sistema dotado de una mini-cámara de alta resolución que está llamado a revolucionar la diagnosis endoscópica, uno de los campos de la medicina que más ha avanzado en los últimos años.
Técnicos del departamento de Ingeniería Biomédica, bajo la dirección del ingeniero mecánico Eric Seibel, han ideado una diminuta cámara instalada en una cápsula de 18 milímetros de longitud por apenas 6 de diámetro -menor que muchos de los comprimidos o cápsulas en que se presentan los medicamentos-, conectada a un delgadísimo cable de sólo 1,4 milímetros de diámetro.
La cámara en cuestión está dotada de un ojo de pez electrónico capaz de captar imágenes en un ángulo de 180 grados. Dispone de un cable de fibra óptica cuya misión es iluminar el recorrido endoscópico que realiza la cámara -su entorno- con haces de luz láser azul, rojo y verde, de manera que cubren todos los colores del espectro, y otros seis cables de fibra óptica destinados a recoger y transmitir las imágenes. Los haces láser se suceden a un ritmo de 5.000 destellos por segundo, y la cámara trabaja a una velocidad de 15 imágenes por segundo con una resolución superior a las cien micras.
El software del que está dotado el sistema transforma las imágenes, reproducidas en la pantalla de un ordenador, de manera que aparecen en dos dimensiones y a todo color, siendo susceptibles de varios aumentos sin perder apenas resolución.
Bajo coste
Todo el sistema ideado por Seibel es de muy bajo coste, comparado con las cámaras endoscópicas actuales, aunque sus creadores esperan poder rebajarlo aún más. Éstas presentan un tamaño medio similar al doble de la uña de un adulto, es decir, unos 30x45 milímetros, y van conectadas al exterior por medio de tubos flexibles de diámetro considerable. La mini-cámara desarrollada por la Universidad de Washington, además, no precisa de anestesia, ni siquiera de sedación, ya que su reducido tamaño y la facilidad de su manejo no suponen mayores inconvenientes para el paciente. El modelo ha sido diseñado de forma que su tamaño resulte fácil de manejar y de tragar. Sus creadores aseguran que pueden diseñar modelos todavía más pequeños, pero su coste sería bastante más elevado y la relación precio/utilidad no parece ventajosa.
Su uso es extremadamente sencillo, según su diseñador, y presenta una ventaja inestimable respecto de las cámaras instaladas en cápsulas sin cable, que además de ser más grandes no pueden ser dirigidas por el interior del cuerpo. Simplemente siguen el tracto digestivo, impulsadas por los movimientos peristálticos, hasta ser eliminadas del organismo de forma natural. La mini-cámara de Seibel, en cambio, puede ser dirigida a voluntad por los técnicos que realicen la endoscopia.
Suministrar medicación
El sistema no sólo puede ser utilizado para la diagnosis, sino que también es apto para suministrar medicamentos al paciente en el lugar preciso, evitando así efectos adversos en el resto del organismo. El equipo que lo ha diseñado no descarta otros posibles usos en el futuro. De lo que no albergan duda alguna, es de que su mini-cámara va a revolucionar las endoscopias.
En la actualidad, existen en el mercado desde hace algunos años varios modelos de cápsulas endoscópicas -como la PillCam, la PillCam ESO y la Patency-, pero ninguna de ellas es guiada por cable y todas tienen un tamaño considerablemente superior. Muchos hospitales españoles de la red pública disponen de ellas. La eficacia de estas cámaras en la detección de tumores, pólipos u otros tipos de dolencias en el tracto intestinal, dependiendo del tamaño y la localización de la lesión, se sitúa entre un 75 y un 90 por ciento de los casos, según ha quedado acreditado en numerosos estudios.
Radio de acción
El equipo de Eric Seibel considera que la alta resolución de su mini-cámara, unida a su manejabilidad, ofrecerá una fiabilidad muy superior. Estaría especialmente indicada para la detección de úlceras, hemorragias de etiología desconocida, malformaciones vasculares y tumores de todo tipo. Su radio de acción va desde la cavidad bucal hasta el ano, por lo que cubre desde la garganta hasta el canal rectal, siendo su principal campo de aplicación el intestino delgado, el más difícil de explorar por su complicado acceso y su longitud (de seis a siete metros en un adulto).
Con mini-cámaras de tamaño aún más reducido, algo a lo que se ha comprometido el departamento de Ingeniería Biomédica de la Universidad de Washington, podría accederse a otro tipo de pruebas endoscópicas -respiratorias, vasculares y, tal vez, incluso en la cavidad cerebral-. Los expertos auguran un rápido desarrollo de estas técnicas endoscópicas en los próximos años.

http://www.abc.es/20080129/sociedad-sanidad/capsula-dirigible-mini-camara_200801290349.html

Venezuela pionera en Latinoamérica en cirugía robótica cardiaca

sábado, 18 de julio de 2009

Venezuela pionera en Latinoamérica en cirugía robótica cardiaca

22/3/2007 11:43 AM - La Nación


Con la reciente realización de las dos primeras cirugías cardiacas robóticas llevadas a cabo apenas hace unos días en el Hospital de Clínicas Caracas, Venezuela se constituye en el país pionero de América Latina, en implementar, con resultados altamente satisfactorios, en este lado del Continente, uno de los más grandes avances científicos del Siglo XXI, en el campo de la tecnología biomédica mundial en los últimos años.
Las dos trascendentales e históricas cirugías cardiacas asistidas por el Robot Da Vinci, la primera de ellas llevada a cabo el viernes 17 de marzo, relativa a la implantación de un complejo sistema de estimulación (marcapaso epicárdico) en la superficie del ventrículo izquierdo del corazón, en un paciente de más de 65 años, fue practicada por un equipo multidisciplinario venezolano encabezado por el cardiólogo Nusen Beer y el reconocido cirujano cardiovascular Alexis Bello, siendo ésta, el primer procedimiento de cirugía cardiovascular efectuado por primera vez en Latinoamérica.
Posteriormente, con apenas veinticuatro horas de diferencia, el sábado 18 de marzo, el mismo equipo científico multidisciplinario hizo posible la segunda operación cardiaca robótica que se realiza en el mundo; esta vez, consistente en la implantación de células madre (extraídas de la médula ósea), en la cara anterior del ventrículo izquierdo del corazón, asistida por el robot Da Vinci, en un paciente sin ningún otro recurso terapéutico, lo que de por si se convierte en otro gran avance de la medicina venezolana.

http://www.talcualdigital.com/Avances/SeccionAvances.asp?IdAvance=23339

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Beatriz Campillo

Conversando sobre Inteligência Artificial

miércoles, 15 de julio de 2009

Conversando sobre Inteligência Artificial
Entrevista de Luís Moniz Pereira - LMP à jornalista Ana Proença - AP
Dezembro 2000

AP - O que é a Inteligência Artificial?

LMP - É uma disciplina científica muito ligada à Informática, nascendo com a Informática, mas estendendo-se também às Ciências Cognitivas. Portanto à Filosofia, à Linguística, à Neurologia, à Antropologia, e que penso de futuro vai estar cada vez mais ligada a essas áreas e não apenas à Informática. Como disciplina científica visa estudar a inteligência. A inteligência num sentido lato, quer dizer, não só o colher informação como o processar essa informação, "pensar", e como agir em resultado desse processamento. Muitas vezes julga-se que a Inteligência Artificial quer imitar o que o homem faz, mas isso não é verdade. O Homem é uma das maneiras de ser inteligente. Sei lá, os chimpanzés são inteligentes, os seres extraterrestres hão-de ser inteligentes, e portanto o que a Inteligência Artificial quer estudar é as propriedades da inteligência, quer seja no Homem, no extraterrestre, no animal, ou no robô. E portanto não há um desejo de imitar exactamente o que o Homem faz. O Homem tem certas limitações: por exemplo não consegue fazer rapidamente grandes cálculos como um computador faz. Mas faz outras coisas que o computador não faz. Por outro lado, o Homem erra quando pensa e nós, quando fazemos um computador para ser inteligente, não queremos que o computador erre. Logo aí não estamos necessariamente a querer imitar o Homem exactamente no seu uso da inteligência. Também a inteligência é distribuída, quer dizer, a inteligência não está apenas numa pessoa mas está por exemplo num conjunto de pessoas, numa equipa, numa equipa de engenheiros, por exemplo. Portanto a inteligência é uma propriedade distribuída. Também aí não estamos apenas a imitar, ou a querer imitar a inteligência de um homem mas também queremos estudar formas de inteligência, mesmo que ela esteja distribuída por diversos computadores, ou diversos seres ou até uma mistura de computador e Homem, ou de robô e Homem. Aliás não há uma oposição entre Homem e robô, quer dizer, o Homem evolui com os computadores e os computadores evoluem com o Homem. Os computadores estão adaptados ao Homem e o Homem também se adapta aos computadores. E portanto o que há é uma simbiose, afinal de contas, em que justamente não fazia muito sentido imitar o Homem pois se o Homem faz bem aquilo que faz, qual era o interesse de estar a imitá-lo? Interessa é um computador fazer aquilo que complementa o que o Homem faz.

AP - No fundo é potenciar, ou seja, além do que o Homem faz, conseguir fazer mais do que aquilo que o Homem faz.

LMP - Conseguir fazer mais mas pode ser com a ajuda do Homem, quer dizer pode ser uma equipa a dois, Homem e computador, e a equipa é que vai mais longe do que qualquer das duas partes.

AP - Aliás, isso até era uma questão que queria pôr. É que na base de uma máquina inteligente ou que tem inteligência artificial existirá sempre um Homem também inteligente que programou a máquina para isso ou que conseguiu criar essa máquina. Uma coisa está dependente da outra. Certo?

LMP - Exacto. É claro, quando se cria, quando se cria uma criatura digamos assim, nunca se sabe muito bem o que é que ela vai fazer. É o caso do Frankenstein, aquele romance do século passado, da Mary Shelley, que a gente conhece dos filmes. Quando o criador cria uma criatura, por vezes a criatura adquire uma liberdade própria. E também nós não poderemos pensar que o computador está constantemente dependente de nós. Como uma criança, que nos primeiros anos está dependente de nós, mas depois torna-se independente. O que faz com que nós não estejamos constantemente a ter que ajudar a criança. Portanto com os computadores também se pretende dar-lhes as capacidades de forma a eles se tornarem cada vez mais independentes, independentes de nós, não quer dizer que não estejam em colaboração connosco. Não precisam é de uma ajuda constante. Mas também é verdade que o que nós pomos no computador, actualmente, é essencialmente programado na totalidade por seres humanos, e nessa medida as limitações do computador são as nossas limitações. Se o computador não faz isto ou aquilo é porque nós não sabemos dizer-lhe como fazer. Não tanto que por princípio ele esteja limitado à partida.

AP - Mas vocês podem programar o computador de modo a que ele consiga aprender com a experiência?

LMP - Exactamente, sim isso hoje em dia é vulgar. Os computadores aprendem, como aqueles computadores que jogam xadrez. Vão aprendendo, vão-se tornando melhores à medida que jogam.

AP - Aliás, um dos exemplos que quase todas as pessoas falam é do Deep Blue, um computador que joga xadrez. É um exemplo não sei se extremo, mas um exemplo muito utilizado sobre inteligência artificial, não é?

LMP - Sim, é um bom exemplo. Quando a inteligência artificial começou a ser estudada, logo no princípio dos anos 50 - o primeiro computador aparece em 48 - um dos grandes cientistas na origem do computador, o inglês Alan Turing, interessava-se por pôr o computador a jogar xadrez. Ele achava que o xadrez, sendo bastante complicado, no entanto estaria ao alcance dos computadores. Mas demorou-se 30 e tal anos para se conseguir os níveis dos humanos. Houve de facto um esforço continuado de investigação em inteligência artificial nesse domínio, e foi um grande sucesso ter-se atingido esse objectivo.

AP - E parece que já naquele famoso duelo entre o computador e o Kasparov houve uma segunda partida em que de facto o computador ganhou, ganhou ao Homem...

LMP - Sim, o computador ganhou o torneio. Foram várias partidas.

AP - Até o Kasparov disse que achava que não tinha recuperado psicologicamente duma partida que perdeu, e que acabou por ser batido pelo computador no torneio. Ou seja, provou-se de facto que os computadores conseguem ser melhores do que o Homem, até porque não acusam cansaço psicológico, não é?

LMP - Claro. Portanto podem-nos substituir em certo tipo de tarefas. Fala-se hoje em dia muito da exploração espacial, que vai ser sobretudo feita por robôs inteligentes, porque é muito difícil, perigoso, e demora muito tempo, para mandar alguém. Mas também ao fundo do mar. As pessoas talvez não tenham a noção de que o fundo do mar nos é praticamente desconhecido. Hoje em dia sabe-se que há novas formas de vida junto às bocas vulcânicas no fundo do mar, com uma química diferente até. De certa maneira são extraterrestres, no sentido de que não estão na terra, estão no mar. E para ir ao fundo do mar explorar as suas riquezas, e o nosso planeta é cinco sétimos mar, já começam a ser os robôs inteligentes que são enviados para explorar.

AP - Ou seja, são robôs que também a nível da percepção, visão, audição, tacto, têm todas as capacidades de um humano.

LMP - Têm que ter todos esses órgãos sensoriais senão não conseguiam...

AP - E é possível recriar a 100% todas essas capacidades sensoriais humanas, a nível de tacto, visão, olfacto...

LMP - Claro, as capacidades sensoriais são orientadas para o meio especial em que vai actuar....mas há todas essas modalidades sensoriais de facto.

AP - ... e que conseguem a 100%, ou melhor ainda, representar o equivalente à percepção à humana?

LMP - Eu talvez não pusesse a questão assim, porque quando se manda um robô para o fundo do mar não se está a pretender imitar os órgãos sensoriais humanos, porquanto os requisitos são diferentes. Mas existem robôs, que não estão no fundo do mar, que têm capacidades sensoriais nalguns casos superiores à humana, embora no caso da visão, que é muito difícil, isso não suceda. Mas há um progresso constante. Inclusivamente hoje em dia há próteses que permitem a cegos ver. Por intermédio de uma prótese informática, que consiste numa "chip" colocada no crânio com eléctrodos penetrando no cérebro, e a que se liga uma câmara, para que os cegos comecem a entender as imagens fornecidas pela câmara.

AP - Isso já é utilizado?

LMP - Sim. Já está numa fase experimental, já há cegos a fazer essa aprendizagem. Prevejo que no futuro tais simbioses se tornem cada vez mais importantes. No fundo é semelhante àquilo que, nos anos 50, se chamava a Biónica, que era aproveitar a inspiração biológica para resolver problemas técnicos. Na altura, uma das coisas que teve um grande sucesso foi revestir os submarinos com uma pele semelhante à dos golfinhos, para deslizarem muito melhor dentro de água. Agora está a suceder um pouco ao contrário, quer dizer, nós vamos buscar às máquinas, neste caso aos computadores, complementos para o nosso corpo biológico. Se nos virmos como modelo, digamos assim, e criarmos uma criatura à nossa imagem e semelhança, num segundo passo estamos a modificar a nossa imagem com elementos da criatura que criámos. Portanto não somos uns deuses distantes, somos uns deuses que evoluímos com as nossas criaturas.

AP - Isso coloca a questão que as pessoas muitas vezes põem, se não é perigoso estar a autonomizar, se não se pode virar contra nós, se não pode ser uma ameaça à própria espécie humana.

LMP - Tudo é perigoso, o universo é uma coisa complicada. É perigoso, mas a ciência, o conhecimento, é que permite lidar com os perigos, e portanto do que nós precisamos não é propriamente de fechar os olhos, mas sabermos o que estamos a fazer, e, se fizermos erros, de sabermos corrigi-los. Mas também não se deve ver o computador como antagónico, e por isso é que eu insisto na imagem de simbiose entre o Homem e o computador. Quer dizer, não estamos a criar um ser que se autonomiza e que se queira revoltar contra nós...

AP - ... é muito essa ideia que é promovida pelas ficções científicas...

LMP - Isso tem muito a ver com a mitologia. O Homem revoltou-se contra Deus. O Homem em termos mitológicos desobedeceu, foi expulso do paraíso, e portanto nós temos uma essa ideia de revolta. Mas o Homem e o computador estão em evolução conjunta. O Homem evolui com os seus instrumentos. O que somos hoje só podemos sê-lo porque inventámos o fogo, porque inventámos as armas, porque inventámos as vacinas, a agricultura, tudo isso. O computador não é mais do que uma continuação natural dessa evolução Tem a novidade de que pela primeira vez estamos a automatizar a inteligência, embora no séc. XVII, século de Pascal e de Leibniz, houvesse máquinas para somar e subtrair, calculadoras, que já estavam a automatizar o pensamento.

AP - Que critérios existem para se dizer que esta máquina tem inteligência artificial, até porque uma simples calculadora faz uma conta que nós fazemos? Como se distingue uma máquina que não se pode considerar de inteligência total de outra?

LMP - A inteligência não é uma essência. Não se pode dizer que uma coisa tem inteligência como se dissesse que tem carbono. "Inteligência" é uma propriedade funcional, tem a ver com o modo como as coisas estão organizadas e é também, parte de um vocabulário. Quando usamos o vocabulário relativo à inteligência, usamos o chamado vocabulário intencional. Por exemplo, temos um termostato que regula a temperatura na sala. Será que é inteligente? Quando a temperatura está mais baixa ele liga, quando a temperatura está mais alta ele desliga, e portanto para aquele fim é altamente inteligente e faz exactamente o que se pretendia dele. Ele tem um objectivo, tem a intenção de manter a temperatura da sala. É este o tipo de vocabulário, ter a intenção, alcançar o objectivo...

AP - Mas ele não tem consciência...

LMP - ...é um tipo de vocabulário que é cómodo para descrever seres humanos ou programas de computador que possam ter comportamentos intencionais, que se percebe que têm uma intenção por detrás. Um computador é capaz de controlar um comboio, uma locomotiva, controlar uma central eléctrica, perceber que há desvios, saber quais as acções a tomar, e escolher entre as melhores acções. É cómodo usarmos o vocabulário da inteligência para descrever coisas complicadas. Certos vírus são altamente inteligentes. Tentam atacar a célula, a célula defende-se mas o vírus aprende a contra-atacar e a prevenir-se. O vírus da SIDA, por exemplo, parece ser altamente inteligente. Por mais que tentemos apanhá-lo, ele faz mutações e passa a ter outro comportamento. Os vírus são espécies que evoluíram ao longo de milhões de anos, foram acumulando uma inteligência nos seus próprios genes, embora não se possam reproduzir e precisem de nós para o fazer. Os computadores também não se reproduzem. Actualmente não se reproduzem sozinhos, de certa maneira são parecidos aos vírus, precisam de nós para se reproduzirem. Também há vírus benéficos, nós vivemos com eles em simbiose no nosso corpo. Os computadores, ao serem úteis para nós, estão a encomendar-se junto a nós para os mantermos e reproduzirmos.

AP - Mas voltando ao exemplo do termostato. Poderá ser inteligente na medida em que tem uma intenção e que cumpre essa função, mas não consegue aprender que há uma altura do ano em que está sempre mais frio, e que há outra altura do ano em que está sempre mais calor.

LMP - Hoje em dia as máquinas aprendem vulgarmente, e há sistemas de aquecimento que aprendem. Podemos ter de facto um sistema que no clima de um certo país, por exemplo aqui em Lisboa, aprende ao longo da experiência como é que os dias em Lisboa progridem, quando é que deixa de haver luz, e portanto perceber no mínimo coisas tão simples como "às x horas, nesta altura do ano há y horas de luz, e portanto, antes de desaparecer o sol o aquecimento liga sem nós termos que estar a programar". Nós só temos de dizer "antes de desaparecer o sol comece a trabalhar que é para estar quente quando eu chegar a casa". Não lhe temos que dizer que o sol desaparece às tantas horas, e pronto ficou logo programado para o ano inteiro. E existem sistemas desses que aprendem depois a conciliar: pode ser um dia de sol mas que também tem vento gelado, ou não tem vento gelado, depende do vento que haja, depende se há nuvens ou não há nuvens, depende da humidade. Há sistemas que conciliam toda essa informação sensorial e tomam uma decisão sobre como regular o clima de uma casa ou de todo o edifício - são os chamados "edifícios inteligentes".

AP - Mas por exemplo, pode-se dizer que esse sistema é inteligente e que o termostato que apenas desliga e liga consoante a temperatura estiver, não é inteligente. O primeiro é inteligente e o segundo não é, ou são ambos ?

LMP - Repare, é uma questão de grau...

AP - ... e de complexidade...

LMP - ... e de complexidade. Eu diria que o termostato tem uma inteligência mínima porque se adapta; usando a adaptação como critério de inteligência. Há inteligências do tipo 1, do tipo 2, do tipo 3. Quando se começa a analisar o que é que é a inteligência começa-se a perceber que há diversas variedades, que vão desde inteligências elementares a inteligências mais complexas.

AP - E talvez se calhar o senso comum interprete mais como inteligência artificial quando já o nível de complexidade já é bastante elevado e muitas vezes ultrapassa as nossas próprias capacidades, não é? Porque hoje em dia ninguém chama a um termostato inteligente...

LMP - Olhe já se fala em edifícios inteligentes...

AP - Pois, agora está muito na moda...

LMP - ... carros inteligentes...

AP - ... carros inteligentes. Quer dizer, as palavras e o seu uso evoluiem.

LMP - ... roupa inclusive, agora lembrei-me.

AP - Também já há?

LMP - Está-se a planear roupa que se adapta ao clima. O dia pode mudar de repente, a pessoa já não terá aquele incómodo de ter de tirar o casaco...

AP - Começa o ar condicionado a funcionar...

LMP - Até muito recentemente, a inteligência, para além de existir em certos mamíferos, só existia no Homem, e portanto nós tínhamos a tendência de equacionar a inteligência com a nossa inteligência. Mas há outras formas de inteligência, e há outros graus de inteligência. Com o aparecimento do computador e o processamento de informação isso começou a tornar-se óbvio, começou a entrar na nossa linguagem...

AP - No caso limite, a inteligência do computador hoje permite-lhe fazer, como o Homem faz, uma síntese criativa? Pode ele equacionar um dado novo por si próprio, ter uma síntese criativa? Isso é que é capaz de ser mais difícil.

LMP - Sim. Justamente pode aprender conceitos, e pode aprender novos conceitos. Pode perceber que sempre que se verifica A também se verifica B e logo a seguir verifica-se C, e portanto ele percebe que A e B ocorrem de maneira ligada e por vezes dão origem a C.

AP - Uma outra coisa que eu tinha para lhe perguntar. Quando se fala em história da inteligência artificial fala-se de Alan Turing. Qual foi o grande contributo que ele deu para o aparecimento e para a investigação em inteligência artificial? Dá-me ideia que é uma pessoa realmente importante.

LMP - É, é muito, muito importante, embora o seu trabalho seja um bocadinho técnico para o público em geral. O Alan Turing foi um matemático inglês que, essencialmente, demonstrou que os computadores podiam fazer tudo o que nós conseguíssemos especificar. Tudo o que consigamos definir de uma maneira bem definida -- porque temos que saber o que pretendemos de facto que o computador faça -- então existe um computador que o faz. E por outro lado provou que qualquer computador tem essa capacidade. É por isso que nós não temos que ter um computador para fazer processamento de texto e ter um computador separado para fazer contas Excel, não é? O computador é completamente versátil. Tudo o que um computador pode fazer o outro também pode. Qualquer computador pode vir a executar qualquer programa. Este resultado é extremamente importante porque dá generalidade ao computador. Os computadores são todos iguais, é claro. Podem ter mais ou menos memória, ser mais ou menos rápidos, mas não há nenhuma limitação de princípio tal que um possa fazer uma coisa que o outro não faz. Todos eles podem executar qualquer algoritmo, podem correr qualquer programa. Não há um programa que a gente imagine que o computador não corra. Portanto, as limitações do computador são, pode-se dizer, as nossas limitações em fazer os programas para ele. Foi isto que o Alan Turing provou, em 1934, matematicamente. Para além de ter realizado o primeiro computador, quer dizer, desenhou e participou na construção do primeiro computador. Foi realmente o resultado de base, que é no fundo sobre o que é possível fazer com os computadores, que deu o grande impulso: se os computadores conseguem fazer isso tudo então vamos de facto construí-los porque vai ser uma coisa muito útil.

AP - E fala-se muito também do teste do Turing, no qual...

LMP - Turing preocupou-se muito com a inteligência artificial, sendo o seu fundador. Eu já vos referi os trabalhos dele sobre xadrez jogado por um computador. Ele também foi importante por outras razões. Ajudou e muito a ganhar a 2ª Guerra Mundial, porque fez um computador, o "Bombe", que decifrava diariamente o código dos submarinos alemães. Este era mudado e decifrado todos os dias pelos alemães, com uma máquina chamada Enigma, que os submarinos traziam consigo. O código era usado para dar instruções aos submarinos alemães sobre o posicionamento dos comboios de barcos que vinham dos Estados Unidos para apoiar a Inglaterra. Sem esse apoio os Aliados teriam, diz-se, perdido a guerra. E como os alemães mudavam o código todos os dias, para o decifrar a tempo era preciso ter uma máquina para tal, suficientemente rápida. Turing fez um computador especializado que decifrava o código, com informações inicialmente obtidas por espiões polacos, e a partir daí os Aliados sabiam exactamente onde é que iam estar os submarinos alemães. Mais tarde fez um computador, o "Colossus", com que decifrava outros códigos Nazis.

AP - Uma história interessante...

LMP - Infelizmente é preciso guerras para muitas vezes a ciência se desenvolver. Porque a ciência tem imensas possibilidades, só que às vezes é preciso vir a guerra para se lhe darem os recursos, quando afinal em tempo de paz também se podiam pôr mais recursos na ciência e beneficiarmos todos disso...

AP - E depois, ao nível da inteligência artificial, Turing...

LMP - Turing, como estava interessado nisso, pergunta "Quando é que eu vou poder dizer que o computador é inteligente?", aquilo que você me estava a perguntar. Ele ficou famoso por ter proposto o agora chamado "Teste de Turing", que consiste em aferir que o computador será tão inteligente quanto nós quando não soubermos se estamos a falar com um computador ou com uma pessoa. Portanto Turing imagina uma situação em que há um ser humano que está a conversar, não sabendo se com um computador se com uma pessoa, que estão noutro lugar. A conversa processa-se através de um terminal, e o teste consiste em o ser humano adivinhar, ao fim de 5 minutos, se "sim" ou "não", se está a falar com uma máquina ou com uma pessoa. Na prática, faz-se a experiência com vários humanos várias vezes, e quando em média confundirem a identidade do seu interlocutor com uma probabilidade superior a, por exemplo 80%, diz-se que o computador é inteligente.

AP - Mas esse teste já acontece?

LMP - Todos os anos há uma competição mundial de programas de computador que são sujeitos ao teste. Os testes actualmente são sobre domínios de conversação pré-definidos, quer dizer não é um teste sobre qualquer assunto, mas são bastante latos. E de facto há programas que conseguem enganar, passe a expressão, ou melhor não são detectados se são programas de computador ou se seres humanos que estão, digamos, do lado de lá do fio. Seria interessante averiguar se ganhavam os concursos da RTP1 e da SIC...

AP - Ou seja, esse teste ainda é válido nos dias de hoje para bem definir e dar resposta àquela pergunta de quando um computador é inteligente.

LMP - Exacto. Ainda ninguém inventou um outro teste melhor.

AP - Isso faz-me pensar na questão da tradução de línguas. Existe já alguma máquina ou computador que consiga traduzir de acordo com um determinado contexto linguístico, com todas as implicações que tenha uma língua?

LMP - Existe, e é usado vulgarmente pelos tradutores profissionais. É um sistema em aperfeiçoamento, e portanto não totalmente correcto, mas o que faz é uma primeira tradução, e o tradutor profissional depois pega nela revê e corrige. Está provado que aumenta a produtividade do tradutor profissional em cerca de 25%.

AP - Mas em Portugal temos muitas expressões que não são nossas, por exemplo do Inglês temos o "piece of cake" que é "uma coisa muito fácil". Todas essas expressões teriam que ser introduzidas no computador para ele não confundir o sentido literal com o sentido conotativo, não?

LMP - Claro.

AP - O Altavista tem tradução, e aquilo é um caos completo...

LMP - Mas o Altavista é um sistema simples, que não é muito diferente da tradução palavra a palavra.

AP - Aquilo é quase ridículo, não serve rigorosamente para nada porque ainda se fica mais confuso. É melhor ler na língua original.

LMP - Mas por exemplo a União Europeia tem sistemas muito mais sofisticados. O sistema SYSTRAN é usado diariamente pelos burocratas da União Europeia, dada a quantidade de línguas que há na Europa, a quantidade de documentos que é preciso traduzir. Durante anos desenvolveram-se esses sistemas, e continua-se a fazê-lo.

AP - Pode fazer uma referência a uma evolução geral? Como é que evoluiu a inteligência artificial a nível de investigação desde os anos 40 ou 50?

LMP - Princípio dos anos 50. Aliás, salvo erro esse artigo do Turing, em que fala no teste, é mesmo de 1950 ou 51. É uma história fascinante, cheia de ricos pormenores. É toda uma telenovela, digamos assim...

AP - Mas de certeza que os programas e os sistemas que foram sendo criados, ao princípio só se aplicavam a uma determinada área, e aos poucos foram-se alargando a várias áreas, desde a medicina, à...

LMP - O problema básico da Inteligência Artificial é o da generalidade. Há quem lhe chame Inteligência Geral, porque justamente o que pretendemos é desenvolver métodos genéricos, independentes do domínio. Suponhamos o caso da medicina: há programas para fazer diagnósticos. Posso dizer que no Hospital da Universidade de Pittsburgh é usado diariamente, desde há vários anos, um sistema chamado TRAUM-AID (cf. http://www.cis.upenn.edu/~traumaid/). É um sistema que faz diagnóstico sobre doentes que chegam à Emergência traumatizados, porque caíram ou porque tiveram um desastre de automóvel, ou porque foram esfaqueados, e o problema é o de ter de se tomar uma decisão muito rápida sobre o que se vai fazer, se vai para a sala de operações, se vai fazer este teste, aquele, ou qual. Foi provado, ao longo de muitos testes, que esse programa toma melhores decisões do que os médicos, e portanto os médicos usam simplesmente o programa, o que põe problemas éticos. Fala-se tanto na ética ligada à modificação genética, mas fala-se muito pouco de questões éticas deste tipo: se se usa ou não um programa para tomar uma decisão médica. E este caso das emergências é típico, porque em casos em que não há urgência o médico tem mais tempo. Mas quando é preciso actuar logo, quando é uma questão de vida ou de morte, e se tem um computador que decide melhor e mais depressa, vamos pelo computador ou vamos pelo médico?

AP - O problema aí é o do erro, também, não é?

LMP - Pois. Em caso de erro, a quem se imputa a culpa, quem é acusado de negligência? Os autores do programa de computador, ou o médico que o usou? Esse é todo um tema que tem sido pouco discutido.

AP - E já há hospitais em Portugal que funcionam assim?

LMP - Em Portugal, que eu saiba não. Neste momento estou a trabalhar num programa para diagnóstico de doenças mentais com uma firma americana, que não é para substituir o médico, é para fazer com que o médico tenha uma actividade mais rentável. O computador dá-lhe estas e aquelas possibilidades de diagnóstico, o médico pode pôr mais umas questões, ou fica a saber que tem de perceber se é esta ou aquela doença, e então examina o doente nesse sentido. E visa-se que o programa também venha a ser usado por exemplo em países do terceiro mundo onde não haja médicos, ou se calhar só haja um enfermeiro ou às vezes nem isso, e então será melhor ter lá um programa que faz diagnóstico psiquiátrico prévio, para poder despistar doenças ou encaminhar os doentes.

AP - Mas é tipo, fazem um teste à pessoa e depois o computador analisa, como é que é?

LMP - Introduzem-se os sintomas, ou o programa pergunta quais são, se há este sintoma, se há aquele, desde há quanto tempo, etc.

AP - Mas isso levanta imensos problemas éticos... Pode-se colocar um rótulo a uma pessoa, uma classificação, que às vezes pode não mais passar. Quer dizer o nosso cérebro é uma coisa por demais complicada, pode ter-se dado um "click" e aparecerem esses sintomas...

LMP - Muitas vezes o uso desses programas é para despistar doenças e encaminhar os doentes. Chega um doente, para onde é que ele vai ser orientado? Acha-se mesmo que ele tem um problema psiquiátrico ou não tem? Se tem é deste tipo ou daquele? É uma coisa que pode esperar ou é uma coisa urgente? Quer dizer, não é o programa que vai fazer o tratamento do doente, mas é para ajudar a encaminhar os casos. Por vezes na circunstância não há alternativa melhor: mais vale isso do que simplesmente não fazer nada.

AP - Ou seja, a nível ético, quer neste caso quer no outro que falava das urgências, concorda que seja utilizado este tipo de sistemas, que é uma forma de aumentar a eficácia do centro hospitalar?

LMP - Claro. Concordo perfeitamente.

AP - Ou seja, para si pessoalmente a questão ética acaba por não ter...

LMP - As questões éticas, no fundo, porque é que são difíceis? Porque são um jogo entre objectivos que colidem. No caso do aborto, há objectivos que colidem. Há o desejo da mãe, depois há o objectivo de não acabar com a vida. Portanto o problema ético é sempre um conflito de se desejar várias coisas ao mesmo tempo que não são possíveis ao mesmo tempo. E portanto a solução é a de encontrar o justo equilíbrio. Este depende muito das circunstâncias. Mas isso agora levava-nos aqui a uma conversa sobre...

AP - Pois, é melhor não entrarmos por aí. Se puder identificar áreas de investigação, e naturalmente de aplicação, da inteligência artificial à medicina, à indústria, ...

LMP - A resposta pode parecer altaneira mas são todas as áreas. Porque na verdade a nossa civilização tem atingido uma complexidade muito grande, cada vez mais aceleradamente, e nós próprios temos já dificuldades em lidar com a sua complexidade. Até porque os nossos cérebros são essencialmente de homens do Paleolítico, e enquanto os computadores ainda podem evoluir, nós temos grandes dificuldade em fazê-lo, embora o nosso cérebro tenha as tais características de versatilidade e de adaptabilidade, a dita inteligência geral, que é a capacidade fundamental que o computador precisa de ter, e que pode vir a ser usada quer no diagnóstico médico, quer noutras áreas.

AP - Numa perspectiva larga, quais os traços gerais para o próximo século ao nível da inteligência artificial? Que previsões se podem traçar para os próximos 100 anos?

LMP - Esse tipo de especulação é sempre muito subjectiva. Não sou um cientista que promete o que virá, mas apenas pretendo dar pistas para que as pessoas elas próprias pensem sobre o assunto, já que as decisões de investimento podem ser colectivas. Já falámos numa espécie de biónica ao contrário, em que os homens vão evoluir no sentido de incorporar próteses informáticas, próteses com inteligência artificial. Aliás hoje em dia já se começa a pensar introduzir células jovens no cérebro de pessoas com Alzheimer e outras deficiências, e o casamento da biologia molecular com a inteligência artificial vai ser inevitável, porque na verdade o que a biologia molecular e a genética fazem são na verdade computações. Quer dizer, o que o ADN faz são computações. Embora o substracto sejam moléculas, aquilo são computações: há códigos, há instruções, há instruções para corrigir erros quando eles ocorrem. Portanto, por um lado a biologia será vista cada vez mais numa perspectiva das computações que estão a decorrer, por outro, o substracto biológico será cada vez usado mais para fabricar os próprios computadores. Além disso, já há actualmente métodos e algoritmos de computação inspirados na genética: chamam-se Computação Genética e Programação Genética.

AP - E "chips" orgânicos...

LMP - "Chips" orgânicos virão certamente. Também o modelo genético da computação é usado para a criatividade dos computadores. Porque é que os seres vivos têm criatividade? Porque combinam genes. Quando dois grupos de genes se combinam para dar um filho ele é uma combinação criativa. E na computação nós usamos vulgarmente esse método, que consiste em misturar genes de programas e de parâmetros de programas. Certos genes fazem com que um programa se comporte duma certa maneira, outros genes de outra, e misturamos genes de versões diferentes de um programa para ver se a combinação não dará um programa melhor. Se der, juntamos esse ao "pool" genético de programas, e começamos a cruzar os programas com os melhores genes. Se não der, deita-se fora, morre como numa evolução. Chama-se a isso Programação Genética, e existe na Informática há 20 anos, tal como a Computação Genética, que é um método de optimização. Esta última é uma técnica de programação vulgar hoje em dia, e foi inspirada em mecanismos biológicos de evolução. Quanto mais olharmos para os mecanismos biológicos como computação, maior inspiração traremos também para os computadores.

AP - A nível do dia a dia do cidadão e do espaço doméstico, qual o cenário futuro mais provável?

LMP - Vamos ao cenário doméstico. Bom, hoje em dia ele é cada vez menos doméstico. Muita gente tem um computador em casa, está ligado à Internet e, digamos, em pleno cenário doméstico estamos ligados a todo o mundo. Mas eu percebo a sua pergunta. Provavelmente os electrodomésticos vão estar ligados entre si e ligados à web, ligados aos telemóveis. Hoje em dia, nas grandes feiras informáticas, por exemplo a CeBit, já começam a aparecer electrodomésticos com capacidades de trocar informação, e já existem standards de comunicação e linguagens convencionadas para isso acontecer. Vamos portanto caminhar para situações em que o frigorífico sabe o que tem dentro, se tem lá os filetes, se ainda há bifes, se falta o leite, etc. E quando faltar faz a encomenda pela Internet ao supermercado. E nós podemos telefonar para casa e interrogar o frigorífico...

AP - Olha, "Há peixe para o jantar?"...

LMP - "Sim senhor!" "Então põe a descongelar..." O frigorífico até poderá mandar depois para o forno, que é previamente ligado. Vai haver uma maior interligação dos electrodomésticos duma casa.

AP - Li recentemente uma notícia de um aspirador que funcionaria sozinho, sem ninguém ter que estar ali... LMP- Isso é muito mais difícil por causa do problema da visão dos obstáculos, e da locomoção. O que provavelmente ocorrerá é que certas zonas da casa terão que se adaptar para que possam existir esses tipos de robôs. No chão é difícil mas talvez possam andar no tecto. O tecto está relativamente livre, e talvez possa haver uns carris no tecto, e o robô possa descer dependurado do tecto. É mais fácil evitar obstáculos, a locomoção já tem os caminhos pré-definidos, e talvez possa fazer aspirações e verificar se está tudo bem arrumado. De um ponto de vista de informática no lar os diversos electrodomésticos vão estar cada vez mais ligados num todo, e nós poderemos comunicar com eles e deixar-lhes mensagens à distância. Uma área doméstica que vai aparecer em breve, para além do comércio electrónico que hoje em dia já existe, em que a pessoa tem as suas listas de compras no computador, encomenda e vão levar a casa, é a área do entretenimento. Actualmente temos 50-60 canais de TV Cabo, mas viremos a ter centenas de canais e poderemos além disso fazer "download" de vídeos em arquivo que desejamos ver. Não teremos que ver apenas o que está a ser transmitido na altura: a televisão torna-se interactiva e poderemos encomendar no próprio momento, especificamente para nós, aquele filme que desejávamos ver. Portanto o número de possibilidades de programa vai a crescer, e nós já não teremos tempo nem paciência para procurar e escolher. Toda a gente tem essa experiência, de chegar a casa e ter que ver as várias páginas de jornal mais a revista da TV Cabo para saber o que vai dar. Ora, neste momento até tenho um projecto de investigação a ser preparado no sentido de produzir um programa de inteligência artificial que nos ajuda a escolher programação. Ele permite-nos explicitar do que gostamos. Dizer, por exemplo, gosto muito de filmes, mas não gosto de filmes a preto e branco, a não ser que sejam os filmes do Bogart, aí já gosto, mas mesmo assim só daqueles depois de 1935. Posso informar o computador destes meus gostos. Quem diz filmes diz documentários, do tipo tal ou do tipo tal. Se estiver a pensar viajar para um certo país, estarei muito interessado se aparecer um documentário sobre esse país, e quero vê-lo. Ou então porque os meus filhos estão a estudar um certo tópico para um trabalho escolar. Nós diremos ao nosso computador, que estará ligado à televisão, as nossas preferências e as nossas regras, mas vamos poder mudar as regras ao longo do tempo. E se estão várias pessoas numa sala, o programa poderá conciliar as preferências de uns e de outros. Também é óbvio que se dissermos gostar de futebol o computador não deverá dar-nos futebol 24 horas por dia. Terá que saber dosear. E ainda perceber que se gosto de um programa dum tipo provavelmente também gosto de um programa daquele outro tipo. Como saberá? Porque houve pessoas com gostos e escolhas semelhantes aos meus, e que fizeram escolhas de programas que eu nunca vi mas que, por analogia, poderei gostar. Então o programa propõe-nos uma oferta. Isso permitirá conciliar a rotina com a variedade e novidade. É uma coisa que vai surgir de certeza. Aliás a companhia americana TiVo já está a dar passos nesse sentido (ver em http://www.tivo.com/ ).

AP - Provavelmente esse género de sistemas, tal como os electrodomésticos de que falava há pouco, aparecerão inicialmente a custos muito elevados e que progressivamente irão baixando e tornando-se acessíveis a um maior número de pessoas. Outro aspecto que eu achava interessante seriam aplicações a nível da Internet.

LMP - Nós temos a Internet, e cada vez mais muito da nossa vida vai passar por canais que acedem às coisas que nos interessam mas que estão dispersas. Vamos precisar de agentes artificiais aos quais comunicamos os nossos interesses, aquilo de que estamos à procura. Aliás existem já alguns, simples, que vão à procura pela Web de coisas que nos interessam, e depois alertam-nos mandando mensagens a dizer o que encontraram. Tal como para os programas que nos ajudarão a escolher programas de televisão, também daremos instruções a esses agentes na forma de regras a seguir.

AP - Podemos ter regras específicas nossas, não é?

LMP - Sim. Um agente artificial será o nosso intermediário com a Web, tal como podemos indicar a um agente de viagens o tipo de viagem que procuramos, e ele nos encontra propostas. Mas o nosso agente artificial para a Web vai ter poder de negociação. Por exemplo, podemos estar interessados em quadros de um certo período. Poderão estar à venda na Web tais quadros, e nós, que não podemos estar atentos a tudo o que se passa por esse mundo fora, teremos esse agente a quem dizemos que quadros deste período negoceie, comece a negociar entre tanto e tanto. Ele terá uma margem de liberdade para negociar, fora disso consulta-nos. Esses agentes vão precisar de inteligência, está-se mesmo a ver. E poderão ir mais longe, fazendo contratos em nosso nome. Tal como temos advogados para realizar contratos, haverá agentes que fazem esses negócios e esses contratos por nós.

AP - Para fazer uma síntese, segundo a sua opinião, não teremos uma perspectiva futura pessimista de oposição entre máquina e o homem, e uma possível revolta da máquina, mas sim uma perspectiva de simbiose e de evolução conjunta da máquina e do homem, e de uma interacção e interajuda para a vida e para as tarefas diárias.

LMP - É isso que eu considero uma evolução natural, numa sociedade democrática. Porque essa não é uma questão científica, é um problema político. Nós vamos usar os computadores ou vamos fazer robôs para substituir soldados no terreno? Já vimos como está a evoluir a guerra inteligente, com os mísseis e tanques inteligentes. Hoje em dia pesquisam-se tanques que actuam no terreno, comunicam entre si, actuam como se fosse uma equipa conjunta. Não está lá nenhum ser humano dentro, e são capazes de tomar decisões no local. Caminha-se para aí, não é? Caminha-se para a automatização da guerra. Mas os foguetões desenvolvidos para a guerra fria põem agora satélites em órbita que permitem todas estas comunicações entre computadores. Quer dizer o uso que damos à tecnologia não está pré-determinado. O que a ciência faz é gerar uma série de possibilidades. Depois, quais as possibilidades que são aproveitadas e o uso que se faz da tecnologia normalmente escapa ao cientista. Quando este faz estudos dos genes que permitem corrigir doenças genéticas isso poderá ser usado para modificar as pessoas, para as transformar em robôs. Portanto as pessoas em geral devem estar a par do avanço da ciência para se aperceberem destas opções. Não só porque os avanços da ciência são fascinantes em si, muito mais interessantes que qualquer telenovela, mas porque têm que estar informados para em conjunto exercerem a pressão e os seus direitos políticos no sentido da sociedade evoluir para aqui ou para ali. Numa sociedade em que o que mais conta é a ganância e o lucro, é óbvio que as coisas vão correr mal.

AP - E inclusivamente numa sociedade globalizada... LMP- Envolve a discussão do como se aplica o dinheiro em ciência. Politicamente, quando há dinheiro ele vai para a Saúde ou para tanques de guerra mais sofisticados? Vai para armas biológicas letais, ou vai para outro fim mais desejável, como para conseguir que os cegos possam começar a ver com a ajuda do computador? Essa discussão tem passado muito ao lado do interesse das pessoas. Os jornais trazem muito pouco sobre ciência, fala-se pouco sobre isso, programas de televisão específicos há poucos, debates na televisão muito menos. Há mil debates sobre o pontapé que um futebolista deu numa bola, mas questões importantes para todos nós acerca da ciência não se debatem. Temos que começar por aí, por vocês jornalistas, que têm um papel muito importante em trazer a debate estas questões.

AP - Já estamos a alongar a nossa conversa, mas só mais três coisas. Primeiro, o futuro está a passar por uma maior relação com a máquina, o que faz com que muitas vezes o homem deixe de trabalhar com um colega e trabalhe só com o computador. O facto de se porem emoções no computador é para evitar que o homem caia um bocado na solidão, é em parte para colmatar esse vazio criado pela ligação intensa entre homem e máquina, ou existem outras razões? Tem sentido não deixar o homem cair na solidão fazendo com que o computador consiga estabelecer um diálogo simpático com o homem?

LMP - Penso que não há ninguém que proponha realisticamente que substituamos as relações com os seres humanos por relações com o computador, mas o perigo existe de na verdade isso se tornar num sucedâneo. Li recentemente um livro sobre isso, "The De-Voicing of Society" de John L. Locke, em como as pessoas já não falam umas com as outras, já não têm tempo para falar, estão sempre a fazer "zapping", já perderam o vocabulário, são seres passivos em que só lhes entra informação, e não são capazes de produzi-la articuladamente. O relacionamento humano está a ficar muito mais pobre, e ainda por cima as pessoas querem relacionar-se com outros que estão à distância, através da Web, porque os mais próximos dos seus interesses imediatos estão é acessíveis via a Web, e voltam as costas aos que estão mais próximos fisicamente, em favor daqueles que estão mais próximos, digamos, intelectualmente. Mas isso não tem a ver propriamente com a reacção emocional do computador. No sentido que eu o vejo, esse é mais um problema de comunicação, o de o computador não estar apenas atento ao que escrevemos no teclado, mas tenha uma câmara que perceba também o nosso estado de espírito, e possa reagir em conformidade com ele. Sei lá, o computador poder-me-ia dizer: "Luís, já estás a fazer muitos erros pá, não seria melhor ires agora para casa? Deixa isso para amanhã, estás com um ar cansado, já ontem trabalhaste 10 horas e tal..."

AP - Isso acaba por ser útil, e acaba por ter uma função. Se não existe outra pessoa ao lado que consiga identificar esses sintomas e consiga fazer esse comentário, se calhar, se partir da máquina é melhor do que não partir de ninguém.

LMP - Exacto.

AP - Só mais uma pergunta mesmo, a nível de investigação em IA em Portugal, como é que estamos? Muito atrasados em relação aos restantes países?

LMP - Em Portugal, em certas áreas, estamos na verdade na crista da onda da inteligência artificial. Acho eu.

AP - Em que áreas, especificamente?

LMP - Não sendo suficientemente humilde, na zona em que trabalhamos eu e a minha equipa, e que verdadeiramente conheço, é uma área em que somos reconhecidos mundialmente.

AP - E é qual?

LMP - É a zona de Representação de Conhecimento e Raciocínio.

AP - Mas a ideia que me dá essa designação é que acaba por ser tudo um encadeamento de regras, tipo "se...então", de construções lógicas. E o computador trabalha em função de um determinado número de implicações lógicas, e só a partir daí é que consegue ser inteligente, não é?

LMP - Exactamente. Ele precisa dessas funções lógicas de maneira bastante assídua, mas também essas funções lógicas não estão fixas, não se pode dizer que há estas e tais maneiras de raciocinar hoje em dia, e que daqui a uns anos não há outras maneiras de raciocinar. Bem pelo contrário. Os métodos de raciocinar têm evoluído e os próprios computadores ao obrigarem-nos a pensar sobre isso -- e eu trabalho nessa área dos métodos de raciocínio -- fazem com que percebamos que afinal os podemos melhorar, e até inventar novos métodos de raciocínio. Por exemplo, a demonstração por absurdo é uma coisa que as pessoas aprendem na escola, nomeadamente que se uma hipótese conduz a uma contradição então é porque a hipótese era falsa. O método de redução ao absurdo foi inventado pelos Gregos. A dada altura não existia, mas depois de inventado e aceite passou a raciocinar-se também assim, passou-se a ensinar nas escolas e vulgarizou-se. Como esse há vários outros métodos de raciocínio que têm sido inventados recentemente, por virtude da própria necessidade de ensinar o computador a raciocinar. E alguns desses métodos irão emigrar para as escolas, irão mesmo. Portanto o raciocínio, a capacidade de pensar, é uma coisa que está sempre em aberto, nada nos impedindo de pensar de outra maneira. Mas também os métodos de raciocínio não chegam, porque o computador não está a raciocinar, digamos, num aquário, numa cúpula; o robô tem que estar inserido num mundo, tem que ter órgãos sensoriais, tem que ter uma capacidade de acção, tem que saber observar as consequências da sua acção, tem que ter um corpo, em resumo, não pode ser simplesmente um espírito desenraizado. E, justamente, uma coisa são as diversas componentes do que é necessário para ter inteligência artificial no seu aspecto de análise, e depois tem o outro aspecto que você há bocadinho referiu que é o de síntese, em que é preciso agarrar nestas partes todas e fazê-las funcionar em conjunto. Fazê-las funcionar com o braço mecânico e com a lente de televisão, com as rodinhas, e tudo o mais que for necessário. Porque a inteligência artificial também tem um aspecto de engenharia, e na verdade visa construir algo artificial. A dada altura é preciso agarrar nas peças e pô-las todas juntas, e isso não é nada fácil.

AP - Mas é possível programar uma máquina ou fazer um sistema com capacidade criativa? Ou seja que junta a experiência que tem e a partir daí elabora, tal como nós o fazemos?

LMP - Nós não sabemos bem em que consiste a nossa capacidade criativa, portanto também não sabemos muito bem ensiná-la ao computador. O querermos ensinar o computador a ser criativo vai-nos obrigar a perceber melhor a nossa própria criatividade. E provavelmente a criatividade acabará por ser um misto de computador-homem. Aliás há já muitos artistas que usam o computador. Quer artistas plásticos quer músicos, que utilizam o computador para aumentar a sua criatividade. O computador é um instrumento de criatividade, e eu nem sei se nós queremos um computador simplesmente criativo. A criatividade do computador tem que fazer sentido para nós, e portanto, penso eu que será um processo conjunto.

AP - E relativamente aos sentimentos. É possível a um computador reconhecer e exprimir sentimentos?

LMP - Por enquanto é possível. Tudo é possível enquanto não for demonstrado impossível, o que é quase impossível de fazer...

AP - Ou seja, pode-se dizer que não há limites. Acaba por não os haver...

LMP - É muito difícil provar que algo é impossível, não é verdade? E portanto se nós acreditamos na nossa inteligência, se acreditamos no nosso conhecimento, na capacidade de percebermos o mundo cada vez melhor, e portanto também de dominarmos a realidade, modificando e construindo artefactos, tudo é possível. Estarmos a dizer que algo não é possível é sempre referente ao estado de ignorância que nós temos...

AP - Mas presentemente, no estado da ciência actual e a investigação actual, é possível haver uma relação afectiva com o computador?

LMP - É. Hoje em dia há bastante investigação sobre a inteligência emocional, a qual também está aí na moda por causa do livro Emotional Intelligence e dos trabalhos do casal Damásio. Mas o que é certo é que, mesmo antes disso, já se fazia investigação no uso das emoções no computador. Até porque o computador precisa de dialogar com o homem. Precisa de entender por exemplo as expressões faciais do homem, fazer expressões faciais que o homem entenda. Existem robôs, por exemplo o Cog, do laboratório de IA do MIT, que tem olhos, com duas câmaras de televisão como pupilas, e por cima deles sobrancelhas móveis, além de umas orelhas móveis também. Quando ele põe as sobrancelhas assim, de um certo modo, mostra que não está a perceber o que lhe estamos a dizer, e ele próprio reage às minhas sobrancelhas ou ao meu sorriso, pois também exibe um sorriso articulável. Quer dizer, para o computador a emoção é uma forma de comunicação também, que usa para se relacionar. E portanto, para comunicar com o computador também o podemos fazer através das nossas expressões faciais. As emoções existem porque evolucionariamente se verificaram necessárias à comunicação, e o computador precisará cada vez mais delas.

AP - Mesmo para ele sobreviver no meio, não é?

LMP - Por exemplo, um computador pode estar num estado emocional optimista ou pessimista. Um computador que esteja num estado pessimista ou céptico, quando está a resolver um problema está sempre com dúvidas. Não sabe se realmente tem a boa informação, vai constantemente confirmar, vai fazer mais umas contas, e pronto, pode estar tão pessimista que não chega a fazer nada porque está sempre em grande em dúvida, e pode-se dizer que entra em depressão. É o que chamamos a pesquisa em largura.

AP - Mas isso também é programado, não é?

LMP - É. O computador optimista, crédulo, assim que encontra uma pista para um resultado acha que aquilo está no caminho da solução e vai logo para a frente, às vezes com maus resultados. É o que chamamos a pesquisa em profundidade.

AP - Quando conhecemos uma pessoa poderemos criar empatia com ela, poderemos simpatizar logo à primeira, e há pessoas que à partida, até sem ter trocado uma palavra, olhamos para elas e não simpatizamos. É possível programar a máquina, ou a máquina ter esse tipo de relacionamento, aleatoriamente, relacionar-se com uma pessoa e não gostar e relacionar-se com outra e mostrar alguma afectividade...

LMP - Penso que as máquinas têm que gostar das pessoas, não é? Isso será uma das leis da robótica, a 1ª lei da robótica: "Todo o robô gostará de qualquer pessoa".

AP - A esse nível já existem limites, pode dizer-se que aí existe um limite ético à inteligência artificial.

LMP - Repare, muitas vezes nós gostarmos ou não de uma pessoa tem a ver com fero-hormonas, os sinaisinhos químicos invisíveis, os cheiros que a gente nem dá por isso. Tem a ver com a constituição facial das pessoas ou a sua atitude, que nos faz lembrar às vezes o nosso pai ou a nossa mãe. Está provado estatisticamente que as pessoas se casam com pessoas semelhantes aos pais, fisionomicamente semelhantes, em média. Isso está mais que provado, com centenas de milhares de casos. Também há a questão das raças: a pessoa empatiza mais ou se calhar percebe melhor as emoções de alguém da sua raça do que de outra raça porque há pequenas diferenças que nós não conseguimos interpretar. Aliás é vulgar dizer-se que para nós os orientais parecem-nos todos um pouco iguais e vice versa, porque não temos o treino de entender aquele tipo de fisionomia. Portanto nós vamos ter que ter computadores que saibam adaptar-se, o computador vai ter de perceber: "Ah, não, este sujeito é provavelmente japonês e então tenho que fazer assim... e nunca digo que não, e tal e coisa... ". Se imaginarmos um robô, digamos ao balcão de um aeroporto a fazer o "check-in", ele vai ter que saber adaptar-se culturalmente, isso é inevitável.

AP - Esse tipo de cenário, estava a pensar em mercado de trabalho, retira ao homem a necessidade propriamente dita de trabalhar. O homem passa a ter um estatuto completamente diferente. É complicado também porque o robô começa a substituir o homem. Julgo que o homem está a evoluir para uma mentalidade em que isso não o preocupa minimamente porque poderá então fazer coisas que sempre quis fazer, e o indivíduo em sociedade ganha uma autonomia maior, mas poderá criar problemas não é?

LMP - Claro. A tendência é para que os robôs possam fazer aquilo que nós não gostamos de fazer.

AP - Sim, mas por exemplo, ao dono de uma empresa pode-lhe ficar mais barato meter não sei quantas máquinas a fazer o serviço que os humanos, os quais mesmo que não gostassem necessitavam de fazer porque precisam ter um salário. Isso poderá ser perigoso.

LMP - Eu não sei se vai ser mais barato comprar um robô sofisticado ou fazer antes um implante num ser humano que o transforme num robô. Eventualmente esse implante, ligado a um computador central, programa esse ser humano. Isso é um cenário possível. E nós sabemos ao que a ganância do lucro pode levar, e que o capitalismo selvagem levará certamente a isto. Porque se já temos seres humanos com uns corpos óptimos, articulados, que se sabem mover coordenadamente, com olhos excelentes, não sei para quê fazer um robô...

AP - Isso é extremamente perigoso, não é? Dá ideia que é um pouco assustador. Será que isso é positivo?

LMP - Não será certamente positivo para esses seres humanos, mas será positivo para os outros que vão beneficiar disso, não é? Mas tal não é um problema novo. Quer dizer, muito do mundo funciona à custa de explorar pessoas. Pergunto se a grande maioria das pessoas actualmente não são robôs, com os seus algoritmos diários, programados para se levantarem a tal hora, terem que ir para o emprego fazer actividades repetitivas, levados a comprar coisas que não lhes interessam para nada, programados pelo marketing para ter estes e aqueles pensamentos e estes e aqueles desejos. Pergunto se não estamos já todos robôtizados?

AP - O grande problema é que o homem, mesmo que não dê por isso, mesmo que seja robôtizado, tem a consciência da consciência, mesmo que tenha um chipzinho implantado, a não ser que ampute essa consciência da consciência. Mesmo que tenha lá o chipzinho a funcionar ele vai ter sempre uma consciência daquele: "porque é que eu estou sempre a vir para aqui, porque é que, vai ter sempre esse tipo de trabalho, etc." É difícil dar uma consciência da consciência ao computador.

LMP - Tecnicamente não é complicado, porque basta que um programa possa processar outro programa, e nós fazemos isso. A capacidade de se ver ao espelho é possível.

AP - Isso pode colocar também o computador em pânico, ele começa a interrogar-se, pode levá-lo à inacção. Por exemplo, há seres humanos em que leva...

LMP - Exactamente.

AP - Às tantas o computador começa a equacionar, e ele tem muitos mais dados. Por isso é que eu digo que é um bocado difícil um computador ter a consciência da consciência como o ser humano, porque tem à sua disposição uma informação tão vasta...

LMP - Mas repare, uma coisa é o mecanismo da consciência, ou seja, o poder reflectir, o poder especular -- e especular vem de espelho, tem a mesma raiz que espelho -- mas outra coisa é ter informação. Não vale a pena especular no vazio, não é verdade? E a sensação que tenho é que as pessoas hoje em dia pura e simplesmente não percebem como é que a sociedade funciona. Não têm a noção dos mecanismos globais económicos, não têm a noção dos métodos de marketing e de campanhas para as induzir a ter este tipo de estilo de vida ou aquele, ou seguir aquela moda ou aquela outra, não têm o conhecimento acerca dos determinantes biológicos que os levam a comportarem-se desta ou daquela maneira, não percebem ou sabem muito pouco de sociologia. Hoje em dia há uma quantidade de conhecimentos acerca da civilização que a maior parte das pessoas não tem, porque os seus cérebros estão ocupados com conhecimentos irrelevantes sobre o futebol, sobre as modas, sobre as telenovelas... Pergunto-me como é que as pessoas podem ter consciência quando não têm informação de base e não têm espaço e tempo mental, mesmo que tenham a informação de base. Aliás ela está acessível, está nas bibliotecas, está em todo o lado, quem quiser tem-na. Têm é uma falsa consciência. É-lhes prescrito, olhe, a consciência que você deve ter é esta outra. E são conscientes, mas com essa.

AP - Quais os benefícios, as possíveis vantagens de dar emoções a uma máquina, ou fazer com que a máquina se relacione com o ser humano de maneira emocional?

LMP - Ora bem, hoje em dia as emoções estão muito na moda. Mas as emoções são antigas e correspondem ao cérebro, ao paleocérebro, essencialmente ao cérebro dos répteis, em que a emoção é um estado global do organismo provocado sobretudo por agentes químicos, por hormonas que se espalham no cérebro, e a partir do deste espalham-se no corpo. Um réptil com uma inteligência limitada tem que reagir de maneiras muito esquemáticas, do tipo, "se há perigo fujo", "se há perigo luto", ou "isto é uma oportunidade sexual boa, avanço", e coisas assim. Portanto são o tipo de reacções com uma análise pouco fina da própria situação e das alternativas e possibilidades de reacção diferentes, e com pouca, também, capacidade de antever o que vai acontecer no futuro, que é uma característica maior de alguns mamíferos, e em particular do Homem. Nós prevemos o futuro e adaptamo-nos previamente, ou então mudamos o futuro para ser aquilo que queremos. Isso exige as faculdades intelectuais superiores. Mas as pessoas têm a noção de que as emoções são algo de puro, que brota de uma fonte interior pristina, completamente pura e incorrompida, e portanto só têm que seguir as emoções para encontrar a solução. Como elas vêm lá do fundo, não é, como uma fonte que jorra do fundo da montanha, de certeza que são boas e não foram ainda corrompidas. Embora, na verdade, as emoções sejam altamente contraditórias. A pessoa tem uma noção de que quer isto mas também quer fazer o contrário, tem não sei quantos desejos contraditórios. E eu pergunto como resolve as suas emoções. Resolve-as, depois, com a tal consciência que pensa sobre elas, com a tal consciência reflexiva. E é portanto por isso que, evolucionariamente, aparece o córtex dos mamíferos e aparece o neocórtex nos seres humanos, capazes de melhor controlarem as emoções. Aliás, quem faz ciência, quem teve uma formação científica, uma das primeiras coisas que aprende é que as emoções têm que estar separadas digamos, do estudo científico. Têm que estar separadas porque eu não posso dizer assim, este teorema é verdadeiro porque eu gosto muito dele, porque achava bom, porque far-me-ia sentir muito quentinho que ele fosse verdadeiro e seria óptimo. Pelo contrário, quando o cientista sente isso tem que redobrar a crítica. O homem de ciência tem que ser sempre muito crítico, porque de facto acontece isso, a pessoa deseja que o resultado seja verdadeiro e daí a nada está a fazer um passo errado na demonstração do teorema. Isso é mesmo verdade. O desejo que aquilo seja verdadeiro, a emoção, o desejo de ser verdade o que descobriu, o que vai comunicar aos outros, tudo isso, são estados emocionais, que têm que estar bem separados da actividade científica. O que não quer dizer que as emoções não tenham também um valor cognitivo importante...

AP - Qualquer pessoa acho já sentiu um momento em que, mesmo que esteja a resolver uma equação ou a escrever filosofia ou literatura, a pessoa está em euforia e em ebulição com aquilo tudo, não é?

LMP - Exacto. Em certas ocasiões a pessoa tem que se, digamos, auto-hipnotizar. Acreditar que está a fazer a coisa correcta, que está a atingir desígnios importantes, que dão uma sensação completa de realização e de bem-estar. E os cientistas sentem isso também. Os cientistas de certa maneira são um pouco religiosos, porque têm aquele sentimento de perceber as complexidades do mundo, a própria beleza dessa complexidade. Mas que também requer um caminho intelectual difícil, porque hoje em dia vivemos num mundo sem sentido intrínseco. Hoje em dia é já vulgar não se acreditar em Deus, que o mundo tem um sentido qualquer, que a existência tem sentido, que o universo vai para algum lado. Estamos aqui perdidos, demos à costa aqui neste cosmos, estamos naufragados aqui nesta realidade. Mas para mim isso é extremamente belo, que não haja sentido nenhum, porque então eu posso fabricar o sentido que entender. Eu não gostaria de ter um universo em que o sentido está definido à partida, ter que seguir esse sentido. No fundo é isso que os filósofos existencialistas nos vieram dizer, que temos que fabricar o nosso próprio sentido. E hoje em dia, a psicologia evolucionária acrescenta que há um sentido fabricado pela espécie e pelas necessidades evolutivas que levaram ao modo de funcionar do cérebro humano. Mas é um sentido de base, não é um sentido prédestinado. Isto leva-nos ao tópico da religião artificial. Porque, a dada altura, não bastam as emoções artificiais. Vamos ter que dar aos computadores, aos robôs, uma religião. Vamos ter que lhes dar grandes desígnios, um dos quais há bocado dissemos: "Serás sempre simpático para todo o ser humano". Vamos ter que fazer uma lista de mandamentos, afinal de contas.

AP - Mas qual a necessidade desses desígnios para o computador?

LMP - É uma ética. No fundo temos que lhes dar regras de comportamento, uma ética.

AP - Para ele não sair do controlo, para ele estar determinado culturalmente, para as suas acções também não fugirem muito da norma, é isso?

LMP - Não queremos controlar os computadores, até porque provavelmente vai ser impossível. Isso é apenas um receio um pouco paranóide perante o desconhecido: Quer dizer, nós queremos controlar o desconhecido, mas é impossível controlar o desconhecido.

AP - E nessa medida é que se diz que é uma ameaça, que poderá ser um perigo porque não é controlável?

LMP - Tudo é um perigo. Nós estamos aqui numa sociedade complexa, num mundo globalizado, num mundo que funciona de maneiras que nós ainda desconhecemos. Os economistas passam a vida a dizer-nos que conhecem, mas depois verifica-se que afinal não conheciam. Estamos rodeados de desconhecido por todos os lados e não devemos ter medo. Os seres vivos desde que começaram a sua caminhada evolutiva sempre estiveram rodeados de desconhecido por todos os lados e já chegaram muito longe. Portanto nós devemos estar relativamente optimistas, se há uma época e se há um sentido para a vida é o sentido dado por essa evolução, e que hoje em dia é estudado pela chamada psicologia evolucionária, pela sociobiologia. Digamos que o nosso sentido é o sentido acumulado da nossa evolução. Os computadores, na medida em que são uma criação nossa, é que no fundo nos estão a permitir lidar com essa própria evolução e a complexidade das coisas. Se desligassem todos os computadores o mundo parava e torna-se uma coisa completamente diferente. Penso que as pessoas têm a noção disso, de que eles evoluíram connosco e connosco continuarão a evoluir...

Luís Moniz Pereira
Universidade Nova de Lisboa

LMP@di.fct.unl.pt

http://www.geocities.com/revistaintelecto/iae.html, noviembre 15 de 2007

Nota

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Medellín, Antioquia, Colombia
Magister en Filosofía y Politóloga de la Universidad Pontificia Bolivariana. Diplomada en Seguridad y Defensa Nacional convenio entre la Universidad Pontificia Bolivariana y la Escuela Superior de Guerra. Docente Investigadora del Instituto de Humanismo Cristiano de la Universidad Pontificia Bolivariana. Directora del Grupo de Investigación Diké (Doctrina Social de la Iglesia). Miembro del Grupo de Investigación en Ética y Bioética (GIEB). Miembro del Observatorio de Ética, Política y Sociedad de la Universidad Pontificia Bolivariana. Miembro del Centro colombiano de Bioética (CECOLBE). Miembro de Redintercol. Ha sido asesora de campañas políticas, realizadora de programas radiales, así como autora de diversos artículos académicos y de opinión en las áreas de las Ciencias Políticas, la Bioética y el Bioderecho.

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