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Condenan a Austria por prohibir las donaciones para fecundar "in vitro"

martes, 6 de abril de 2010

Condenan a Austria por prohibir las donaciones para fecundar "in vitro"

01-04-2010 / 14:00 h

El tribunal estimó que no hay un "obstáculo insuperable" en el hecho de que los vínculos familiares que resultan de una procreación artificial "in vitro" con donación de esperma u óvulos de personas distintas a los padres "se integren en el marco general del derecho de la familia".

Los jueces de Estrasburgo dictaminaron que las dos parejas que habían recurrido ante la instancia europea después de que los tribunales austríacos les hubieran rechazado sus demandas para una procreación con donantes habrán de recibir 10.000 euros cada una en concepto de daños morales.

En la primera de esas parejas, tanto el marido como la mujer son estériles, y para tener hijos su opción era una fecundación "in vitro" con esperma de un donante, pero el Tribunal Constitucional se lo negó en octubre de 1999 en primer lugar para evitar "la creación de relaciones inhabituales entre personas".

En el caso de la segunda pareja, también con problemas de esterilidad y que se planteaba una fecundación "in vitro" con óvulos de una donante, se dio además como argumento en contra el riesgo de explotación de mujeres de un medio social desfavorecido que "habrían podido ser sometidas a presiones" para que donaran.

La legislación austríaca prohíbe el recurso a las donaciones de óvulos o esperma para una fecundación "in vitro", aunque está autorizado, en circunstancias excepcionales, el uso de esperma de terceros para una fecundación "in útero".

Para el Tribunal de Estrasburgo, aunque cada país puede decidir si autoriza la procreación asistida, una vez que lo hace debe ofrecer un marco jurídico "coherente" y que "permita tener en cuenta los diferentes intereses legítimos en juego", algo que estimó que no se ocurrió con las dos parejas en cuestión, que aparecen sólo identificadas por sus iniciales. EFE

http://www.abc.es/agencias/noticia.asp?noticia=331571

¿Por qué falsean la realidad de la selección genética?

Pedro Herráiz

Profesor de Filosofía
¿Por qué falsean la realidad de la selección genética?

26-03-10

Me desayuno con la noticia de que una recién nacida se ha librado de una enfermedad degenerativa-incapacitante-afeante gracias a las técnicas de diagnóstico preimplantatorio. Claro, aparte de lo técnico de las técnicas y de lo especializado de la expresión, con lo que nos quedamos es con lo primero: un bebé se ha librado de una grave enfermedad: maravilloso, esto sí es progreso.


Siempre viene el “pero”: pero la clave está en lo que no entendemos de primeras, lo de las técnicas de diagnóstico preimplantatorio (es curioso que esta palabra no la reconozca el diccionario del procesador de textos). Sólo con que nos paremos un instante a mirar el significado individual de las palabras descubrimos que “preimplantatorio” significa algo previo a la implantación de algo, y de ahí sacamos que no se trata de una fecundación en condiciones naturales, sino de una fecundación in vitro, y que se han realizado pruebas para comprobar que las características genéticas de los embriones no presentan el perfil indeseable. Esto significa realmente que, de entre los embriones humanos disponibles en esa fecundación artificial, los análisis han permitido seleccionar unos que poseen las características requeridas por los padres-donantes-clientes. Parece que han sido dos; de éstos uno es la niña, supuesto sujeto de la noticia.


Pero –otro-, aquí no hay ningún bebé que se haya “librado” de una terrible enfermedad. El bebé ha sido seleccionado precisamente porque ya estaba libre de la enfermedad. Los que se han “librado” han sido los padres –siento decírselo- de un bebé que padeciera la enfermedad. Esta es la realidad.


Los avances técnicos van en otro costal. Ahora nos encontramos con que tenemos unos cuantos embriones que presentan unas características genéticas defectuosas; más propiamente: indeseables –así es, oiga-, y con razón, pero –una vez más- ahí están, humanos indeseables, porque no son embriones de perro ni de vaca; “material genético” dirán para despistar con las palabras como siempre. Seres humanos que enfermarán, como todos, de los que no queremos hacernos cargo. Estarán unos años congelados y discretamente serán echados por el sumidero.


Incluso la prensa no proclive, en principio, al prograterío rampante de lo “políticamente correcto” falsea la realidad cuando se trata de los “avances” en las técnicas de fecundación in vitro. Sin embargo, lo primero para ser humanos es no falsear la realidad. La realidad falseada a este nivel es la realidad humana, así es que resultamos en falsos humanos, inhumanos. Son las cosas, pero siempre podremos ser falsos. La niña no, ella es verdadera…

http://www.cope.es/26-03-10--por-que-falsean-realidad-seleccion-genetica-22011-opinion

A Legal Puzzle: Can a Baby Have Three Biological Parents?

martes, 2 de febrero de 2010

January 26, 2010
Editorial Observer
A Legal Puzzle: Can a Baby Have Three Biological Parents?
By ADAM COHEN
Scientists have created baby monkeys with a father and two mothers. Their goal was to eliminate birth defects, but increasing the number of biological parents beyond two could add a futuristic twist to an area where the law already is a mess: the question of who, in this age of artificial insemination and surrogacy, should be considered the legal parents of a baby.

Researchers at the Oregon National Primate Research Center were looking for ways to eliminate diseases that can be inherited through maternal DNA. They developed, as the magazine Nature reported last summer, a kind of swap in which defective DNA from the egg is removed and replaced with genetic material from another female’s egg. The researchers say the procedure is also likely to work on humans.

The result would be a baby with three biological parents — or “fractional parents,” as Adam Kolber, a professor at the University of San Diego School of Law, calls them.

He mentioned the idea over lunch at The Times, and it provided plenty of grist for debate among law junkies: Could a baby one day have 100 parents? Could anyone who contributes DNA claim visitation rights? How much DNA is enough? Can a child born outside the United States to foreigners who have DNA from an American citizen claim U.S. citizenship?

One reason these questions are so difficult to resolve definitively is that, even in simpler cases, the law of parenthood is badly muddled. That has been true since the 1980s saga of Baby M.

Mary Beth Whitehead had agreed to a payment of $10,000 to bear a child for William and Elizabeth Stern. The baby girl was conceived with Whitehead’s egg and Mr. Stern’s sperm. After the birth, Ms. Whitehead sued to keep the baby.

The New Jersey Supreme Court declared Ms. Whitehead “the legal mother” and “not to be penalized one iota because of the surrogate contract.” But it allowed the Sterns to raise the child.

In 1993, California came out the other way in a dispute between Crispina and Mark Calvert and a woman they had hired to carry a baby produced with their egg and sperm. All three courts that heard the case ruled for the Calverts, but each gave a different reason. The California Supreme Court finally decided that the person who intended to create the child and to raise it was the mother — in this case, Ms. Calvert.

There is confusion nationwide. Some states have laws expressly permitting surrogate parenthood; others make it illegal; and others have no law at all.

The problem, as Janet Dolgin, a Hofstra Law School professor, wrote in the Akron Law Review, is that legal thinking is deeply divided over how to judge what makes a family.

Since the 1960s, there has been a shift toward recognizing people’s intent in creating familial relationships, as reflected in the rise of no-fault divorce, prenuptial agreements and civil unions. But when it comes to deciding parenthood, courts remain deeply influenced by biology, even when it clashes with intent.

This concern is playing out now in A.G.R. v. D.R.H. & S.H., the biggest surrogacy case in New Jersey since Baby M’s. A woman served as a surrogate for her brother and his male spouse, giving birth to twins conceived with the spouse’s sperm and donor eggs. She signed a contract agreeing that her brother would adopt the children, but the trial court, saying it was following the Baby M decision, ruled that the spouse and the surrogate mother are the legal parents. The surrogate’s brother was given no parental rights.

When technology transforms a legal field — as the Internet is doing now for privacy, and digital music and video are doing for copyright — judges and legal thinkers have to decide what are the important values.

Parenthood cannot be reduced to a formula, but the law should move toward a greater recognition that the intent of the people involved is more important than the genes. That would provide useful guidance for courts to think about fractional parents — especially if the day comes when three or more people want to combine their DNA to create a baby.




Copyright 2010 The New York Times Company

http://www.nytimes.com/2010/01/26/opinion/26tues3.html

Un embrión es casi tan efectivo como varios en fertilización

lunes, 2 de noviembre de 2009

Un embrión es casi tan efectivo como varios en fertilización
miércoles 28 de octubre de 2009

Por Gene Emery

BOSTON (Reuters) - Las mujeres que reciben inicialmente sólo un embrión durante la fertilización in vitro tienen la misma posibilidad de tener un hijo que las mujeres que ocupan dos implantes, informaron investigadores suecos el miércoles.

La investigación, que continúa un estudio del 2004, se realizó ante la extendida preocupación sobre los riesgos de salud para las madres y bebés asociados a nacimientos múltiples, que ocurren habitualmente cuando se implanta más de un embrión mediante la tecnología de bebés de tuvo de ensayo.

La doctora Ann Thurin-Kjellberg de la Universidad de Gotemburgo y sus colegas informaron en el New England Journal of Medicine que inicialmente dieron a 661 mujeres uno u dos embriones.

Si no quedaban embarazadas, recibían embriones que habían sido congelados y descongelados. En cada intento se implantaron uno u dos embriones congelados, y se realizaron hasta cuatro intentos.

El 53 por ciento de las mujeres implantadas con un embrión dieron a luz en el intento inicial, comparado con el 57 por ciento que recibió dos embriones en el primer intento, una diferencia insignificante, declararon los investigadores.

Sin embargo, hubo una gran diferencia en las posibilidades de tener gemelos o bebés prematuros.

Las mujeres que recibieron dos embriones tuvieron una tasa de nacimientos múltiples cercana al 28 por ciento, y su riesgo de tener bebés prematuros dobló al de las mujeres con un solo embrión, que tuvieron una tasa de nacimientos múltiples de 2,3 por ciento.

"Esta investigación añade mayor evidencia confirmando el valor de la transferencia electiva de un solo embrión en las tecnologías de reproducción asistida", aseveró el doctor Richard Kennedy, un portavoz de International Federation of Fertility Societies.

(Editado en español por Ricardo Figueroa)


http://lta.reuters.com/article/worldNews/idLTASIE59R2GU20091028

Provida desenmascara el negocio de la fecundación in vitro

Provida desenmascara el negocio de la fecundación in vitro

 

La asociación adelanta los datos que desarrollarán en el próximo número de  Provida Press a raíz de las conclusiones del reciente Congreso en Madrid de "la multinacional de muerte más genuinamente española".

REDACCIÓN HO.- Sin menoscabar un detallado análisis que efectuarán en el próximo número de Provida Press, la asociación Provida adelanta una serie de puntualizaciones ante las manifestaciones efectuadas por dirigentes del IVI, "la multinacional de muerte más genuinamente española", tras la celebración de su congreso en Madrid.

En el texto de conclusiones del Congreso, como señala Provida, "se da cuenta de los protocolos de eliminación sistemática de seres humanos que acompañan a la fecundación in vitro, y de las prácticas y objetivos que se plantean estos nuevos Mengeles mediáticos del siglo XXI".

Como denuncia el colectivo en defensa de la vida, "el IVI representa en su más puro estilo la conformación de las tríadas oligárgicas que protagonizan la cultura moderna en las que al amparo de una justificación x (en este caso científica) se aúnan:  el poder económico (se trata de una de las empresas más rentables de España, un referente mundial con centros en varios continentes y en continua expansión), el poder político (estamos ante una institución mimada por el poder central y autonómico con acceso abierto al caudal inagotable de fondos públicos".

Respecto a este aspecto de la financiación y apoyos al IVI, Provida cita como ejemplo el Centro de Investigación Príncipe Felipe, "donde se recolocan los dirigentes del IVI y donde según ellos mismos y contra la ley se practica la clonación humana", o la "multitud de prebendas oficiales, como la concesión a su presidente Antonio Pellicer, quizá el más grande congelador de seres humanos a nivel mundial, del premio Jaime I de investigación".

A ello suman el poder cultural, "con una imagen mediática favorable con proyección en todo el espectro comunicativo y con anclajes de respetabilidad como el decanato de medicina de la Universidad de Valencia -Pellicer- y la proximidad a las instancias del poder".

Precisamente uno de los objetivos de las asociaciones provida, como se mostrará en el  Congreso Mundial Provida que se celebrará en Zaragoza del 6 al 9 de noviembre próximos, es como indican sus organizadores "desenmascarar el aura de respetabilidad que envuelve a este negocio, que causa más víctimas que el aborto, y que junto con éste y con el aborto químico conforma las horribles dimensiones que está adquiriendo el mega-genocidio de la eliminación de seres humanos antes de nacer".

 

http://www.hazteoir.org/node/24998

Oscuridad científica en Corea

lunes, 12 de octubre de 2009

Oscuridad científica en Corea

Los medios se enteraron del escándalo y lo convirtieron en material para el fin de año: el coreano Hwang, hasta hace poco convertido en su país en una especie de héroe de la ciencia, tuvo que renunciar estrepitosamente a sus tareas en el laboratorio dedicado a clonación.
Pronto la revista “Science” publicará las correspondientes y bochornosas notas aclaratorias sobre las falsedades y datos equívocos asociadas a la clonaciones de este “pionero” y sus colaboradores. Algunas de sus subordinadas donaron “voluntariamente” óvulos y por ello recibieron unos cuantos dólares de recompensa. Los coinvestigadores americanos se retiraron del proyecto. Las autoridades académicas –antes copartícipes de la trama- ahora tendrán que mirar con mejor lente adonde destinar unos millones de dólares provenientes del erario público para ser dedicados a “investigación”. Ya antes los orientales se han burlado de los límites jurídicos y éticos propuestos por Occidente en el tema de la manipulación de la vida en sus inicios. Antes han anunciado –no faltan las expresiones de soberbia y desfachatez en este campo, en ninguna parte del mundo- que lo que importa es el progreso.

No es este, por cierto, un caso insólito de falsedad en datos científicos; esto sucede en las grandes publicaciones del mundo, a pesar de sus rigurosos filtros editoriales. Puede pensarse además, que los asuntos llegan a extremos aberrantes también debido al ineficaz y corrupto funcionamiento de “autoridades académicas de alto nivel”, como puede suceder con las comisiones nacionales de bioética o con las comisiones de ciencia y tecnología vinculadas a los más encumbrados rangos educativos y políticos del mundo.

Hasta la fecha, no puede hablarse estrictamente de “clonación terapéutica”. Sí, naturalmente, aunque ello no se mencione mucho, de embriones creados y destruidos deliberadamente en diversos procesos. Con el caso coreano viene una dosis de realidad a empañar las expectativas -algunas veces magnificadas, sobrevaloradas y usadas con fines de comercio, de publicidad, de mercadotecnia o de política- para la solución de problemas neurológicos, hematológicos o endocrinos. Por otra parte, es cierto que sí se desarrollan progresos importantes en cultivos celulares diferentes a los de origen embrionario. Se obtienen células con buen potencial de diferenciación a partir de células somáticas de los propios pacientes, sin necesidad de manipulación de células germinales.

Pero la suerte de los embriones muertos en el aborto in vitro (inherente a las tecnologías de reproducción asistida) por parte de quienes se dedican a esa industria de eugenesia y muerte selectiva, no ha sido comentada de modo sereno, amplio y veraz: desde hace años, aquellos técnicos se han presentado como benefactores de la humanidad. Y muchos todavía así los consideran, pues se ha oscurecido con falsedades la conciencia pública ante la magnitud real de lo que acontece.

El tema tiene profundas y graves facetas, que merecen ser enunciadas: no todo lo que es técnicamente posible se debe hacer. La licitud ética de una acción requiere de un proceso racional previo, de deliberación; no porque se “pueda” hacer algo, se “debe” hacer.

Las técnicas de manipulación genética que incluyen el uso de gametos (óvulos o espermatozoides) son éticamente reprobables. Una vez conformado un cigoto humano, estamos ante la realidad personal de un “otro”, y ese “otro” es un ser humano, un congénere. Estos son los hechos, aunque muchos abortistas contemporáneos sientan que se les ataca en su “libertad” de pensar como les parezca o como les convenga. Aquella es la realidad, sin que la cambie la opinión de quien quiera o tenga interés en negarla o deformarla. Los hechos están ahí, independientemente de los que opinemos.

La verdad es que en Corea –tristemente no sólo allí- se están manipulando y aniquilando seres humanos en medio de oscuros procesos de otra manipulación, la informativa y publicitaria. Con las tecnologías FIVET el hombre ha sido reducido a la condición de objeto, que es la más tiránica y despiadada de las esclavitudes. También se está manipulando la verdad, pero esta, a la larga, termina por imponerse. Ahora en Corea tendrán que detenerse, y muy probablemente, dar marcha atrás. También debe suceder en otras partes, cuando la gente se percate honestamente de lo que pasa.


http://www.elmundo.com/sitio/noticia_detalle.php?idcuerpo=1&dscuerpo=Sección%20A&idseccion=3&dsseccion=Opinión&idnoticia=7511&imagen=&vl=1&r=buscador.php&idedicion=121

Fecundación in vitro, lo que dicen... y lo que no dicen los medios

jueves, 1 de octubre de 2009

Fecundación in vitro, lo que dicen... y lo que no dicen los medios


Cuando se instrumentaliza a los niños


ROMA, domingo, 13 de septiembre de 2009 (ZENIT.org).- La información de los medios sobre nuevas técnicas de fecundación artificial es algo común hoy en día. El gran deseo de las parejas de tener hijos, junto a los avances continuos de la tecnología, crean una atractiva combinación.

El 2 de septiembre, los principales medios del Reino Unido informaban del nacimiento del primer bebé concebido con la ayuda de un nuevo método que comprueba los defectos cromosómicos que pueden impedir que un embarazo in vitro tenga éxito.

La BBC informaba que "Oliver" nació de una mujer de 41 años que había sufrido repetidos fallos con el procedimiento de fecundación in vitro.

El seguimiento de los medios de este tipo de acontecimientos suele centrarse en la natural alegría de la pareja con su nuevo bebé. Detrás de estas escenas, sin embargo, el progreso de la industria de la fecundación in vitro es una historia de innumerables vidas sacrificadas, bebés nacidos que nunca conocerán a sus padres biológicos, y cientos de miles de vidas condenadas a un limbo helado en los congeladores de las clínicas.

Las Iglesia católica ha puesto de relieve desde hace muchos años los problemas éticos que implica la fecundación in vitro. Esta postura se repite y se amplifica en el documento "Dignitatis Personae", publicado el año pasado por la Congregación para la Doctrina de la Fe.

"La Iglesia reconoce la legitimidad del deseo de un hijo, y comprende los sufrimientos de los cónyuges afligidos por el problema de la infertilidad", reconocía (No. 16).

"Sin embargo, ese deseo no puede ser antepuesto a la dignidad que posee cada vida humana hasta el punto de someterla a un dominio absoluto", añadía. "El deseo de un hijo no puede justificar la "producción" del mismo, así como el deseo de no tener un hijo ya concebido no puede justificar su abandono o destrucción", explicaba el organismo vaticano.

Peligrosos efectos secundarios

Existe preocupación incluso por aquellos que han nacido con éxito a través de la fecundación in vitro. Estos niños tienen una probabilidad un 30% superior de sufrir de defectos genéticos y de otros problemas de salud, informaba el periódico británico Daily Mail el 20 de marzo.

La advertencia venía de la Autoridad de Fecundación y Embrionología Humana del Reino Unido. Más de 10.000 niños nacen cada año en Gran Bretaña mediante fecundación artificial, observaba el artículo.

La investigación que está detrás de esta alerta viene de los Centro para el Control y Prevención de Enfermedades de Atlanta, Estados Unidos. Han estudiado más de 13.500 nacimientos y otros 5.000 casos de control utilizando datos del Estudio Nacional de Prevención de Defectos de Nacimiento.

Descubrieron que los bebés nacidos por fecundación in vitro sufren de una serie de problemas, que incluyen defectos en las válvulas del corazón, labio y paladar leporinos, y anormalidades en el sistema digestivo debido a que el intestino y el esófago no se han formado correctamente.

En cuanto a una investigación llevada a cabo en Australia, ésta revelaba que los gemelos nacidos como resultado del tratamiento de fecundación in vitro tienen una probabilidad más alta de ser hospitalizados en sus tres primeros años de vida que los gemelos concebidos de modo natural.

Según un artículo publicado en el periódico Australian el 21 de mayo, los gemelos procedentes de la fecundación in vitro pasaban más tiempo en el hospital tras el parto y tenían un 60% más de posibilidades de tener que ser ingresados en una unidad de cuidados intensivos neonatal. También suelen tener una mayor incidencia de nacimientos prematuros y de bajo peso al nacer.

Los resultados los presentaba un equipo de la ciudad de Perth, que analizó las admisiones en hospitales de cerca de 4.800 niños gemelos nacidos en Australia occidental entre 1994 y el 2000.

Enigmas familiares

Disociar a los niños de su relación marital lleva también a estructuras familiares cada vez más complicadas, así como a frecuentes enfrentamientos judiciales. Un organismo de apelación del estado de Nueva York dictaminó que los padres de un chico de 23 años que murió de cáncer no podrán usar el esperma conservado de su hijo muerto para tener un nieto, informaba el 3 de marzo Associated Press.

Mark Speranza dejó muestras de semen en un laboratorio en 1997, pero también firmó un impreso en el que pedía que fueran destruidas tras su muerte. Las depositó allí por si tenía la oportunidad de ser padre si sobrevivía al cáncer.

Sin embargo, tras su muerte, sus padres quisieron un nieto y buscaron una madre de alquiler para utilizar el semen. Sus años de batallas judiciales han sido en vano.

En Texas, no obstante, el juez del condado de Travis, Guy Herman, dictaminaba que una madre podía disponer del esperma recogido del cuerpo de su hijo muerto, informaba el 9 de abril Associated Press.

Nikolas Colton Evans murió a los 21 años como resultado de una pelea. Su madre, Marissa, declaró que su hijo siempre había querido tener hijos.

El artículo citaba al profesor de derecho de la Universidad de Texas, John Robertson, quien afirmaba que, aunque las leyes del estado dan a los padres el control sobre el cuerpo del hijo para las donaciones de órganos y tejidos, la situación en cuanto al esperma "es muy confusa".

Dos días después, otro artículo sobre el tema en Associated Press, se centraba en las cuestiones morales. "Para un niño esta es una forma brusca de venir al mundo. Mientras aparecen los detalles y el niño aprende más sobre sus orígenes, me pregunto que impacto tendrá en un niño recambio", afirmaba Tom Mayo, director del Centro Maguire para la Ética y la Responsabilidad Públicas de la Universidad Metodista del Sureste.

Se citaba a Marque Vopat, profesor de filosofía y estudios religiosos en la Universidad estatal de Youngstown, Ohio, quien afirmaba que decir que un hijo pudo expresar el deseo de tener hijos algún día no es decir que quería ser padre de un hijo a modo póstumo.

Desde Australia vinieron noticias de que una mujer del estado de Queensland quedó embarazada para su hermano homosexual, tras ser inseminada con el esperma de un tercero, informaba el 2 de junio el periódico Courier Mail. No se han revelado las identidades de las personas implicadas.

Se espera que el niño nazca a principios del próximo año y, según el reportaje, no tendrá ninguna relación con el padre biológico.

Comentando la noticia, el obispo anglicano Tom Frame, que fue adoptado a una edad temprana y no conoce a su padre, declaraba al Courier Mail que el impacto de tal situación será demoledor para el niño.

"Tenemos aquí a un niño que crecerá sin su padre ni su madre biológicos", afirmaba Frame. "Estamos rompiendo deliberadamente el lazo entre el padre, la madre y el hijo".

Incluso si tales niños quieren más tarde encontrar a sus padres sus esfuerzos suelen verse frustrados. Tal ha sido el caso de Lauren Burns, de Melbourne, Australia.

Nacido por fecundación in vitro, sabe que el nombre de su padre biológico está en el expediente, pero a las autoridades estatales no se les permite revelárselo, informaba el 12 de abril el periódico Age.

Nacieron cuatro niños para cuatro familias utilizando el esperma de alguien conocido sólo como C11.

"Es interesante que, en casi cualquier otra situación, la sociedad anima mucho a los padres a formar parte de las vidas de sus hijos, y a quienes lo rechazan... se les etiqueta de malos padres", declaraba al periódico. "En esta excepción se da exactamente lo opuesto", apuntaba.

No es un puñado de células

"El cuerpo de un ser humano, desde los primeros estadios de su existencia, no se puede reducir al conjunto de sus células", según el documento vaticano "Dignitatis Personae" (No. 4).

La Congregación para la Doctrina de la Fe también comentaba cómo, en otras áreas de la medicina, las autoridades sanitarias nunca permitirían que continuaran procedimientos que tienen una tasa tan alta de resultados negativos y fatales (No. 15).

"En realidad, las técnicas de fecundación in vitro se aceptan porque existe la presuposición de que el embrión no merece pleno respeto cuando está en competición con un deseo que hay que satisfacer", observaba el documento. El deseo de tener hijos es muy fuerte, pero cuando se satisface a costa del respeto a la vida pierde de vista los principios éticos fundamentales.

Por el padre John Flynn, L. C., traducción de Justo Amado


http://www.zenit.org/article-32450?l=spanish

Embarazada por el milagro de la genética

Comunidad Valenciana
Embarazada por el milagro de la genética
Una mujer que sufre incompatibilidad sanguínea con su pareja espera un hijo gracias a una selección de genes desarrollada por investigadores valencianos

02.10.09 - BEATRIZ LLEDÓ| VALENCIA



Entre Madrid y Valencia, con una comunicación al minuto y en tan sólo unos meses. Gracias a la selección genética de embriones, el Instituto Europeo de Fertilidad (IEF) y la empresa valenciana Sistemas Genómicos han logrado por primera vez en España que una mujer con el grupo sanguíneo incompatible con el de su marido se quede embarazada de un bebé con su mismo Rh.
Los pacientes son una pareja madrileña, ambos médicos de profesión y con un niño de tres años. «El problema surge cuando el Rh de la madre es negativo y el del padre positivo y la mujer, al quedarse embarazada de un segundo hijo, no recibió la vacuna correspondiente. Generó unos anticuerpos que destruyeron los glóbulos rojos del feto, que tenía un factor distinto, lo que supone un peligro para sus vidas. Finalmente sufrió un aborto a las 20 semanas de gestación», explicó ayer el director de la Unidad Genética Reproductiva del instituto valenciano, Xavier Vendrell.
Ahora el matrimonio quería un nuevo embarazo pero la única solución era acudir a la selección genética para lograr un embrión con Rh negativo, compatible con la madre. Estaban decididos a partir a Bélgica o Estados Unidos para recibir tratamiento. Pero quemaron el último cartucho en España y visitaron el laboratorio valenciano.
La mujer se encuentra en la decimocuarta semana de gestación. «Creían que estaban en un callejón sin salida. No podían plantearse un nuevo embarazo espontáneo, ya que el riesgo de tener un Rh positivo es del 50%. Les propusimos la técnica de Diagnóstico Genético Preimplantacional, lo que suma técnicas de reproducción asistida y de genética molecular», explicó el director médico del IEF, Alfonso de la Fuente.
El tratamiento ha costado 8.000 euros y comenzó en mayo. Primero se realizaron unos estudios genéticos que se completaron con los de familiares de los cónyuges. «Los análisis fueron favorables y, en junio, se inició el ciclo de fecundación in vitro, en el que se obtuvieron cuatro embriones. Se biopsiaron una o dos células de cada uno y se trasladaron a Valencia», explicó De la Fuente.
La llegada de los embriones al laboratorio valenciano supuso uno de los momentos más complejos. «Sólo teníamos una célula extraída para trabajar y disponíamos de 24 horas para realizar el diagnóstico ya que en ese plazo los embriones se desarrollan in vitro, se dañan y ya no sirven para la reproducción. En un día tuvimos que determinar que sólo uno de los cuatro embriones era Rh negativo. Después volvimos a enviarlos rápidamente a Madrid», detalló Vendrell. Ese fue el que se transfirió al útero materno, se implantó y se consiguió el embarazo.
De la Fuente, miembro del Comité de la Asociación Española de Infertilidad, señaló que la entidad no observó problemas éticos. Los tres embriones, que están totalmente sanos, no se destruyen sino que se congelan. «Los padres tienen cinco años para decidir qué hacer con ellos», aseguró
Los médicos recordaron que la enfermedad Rh «es rara», ya que las madres que son Rh negativo reciben inyecciones intramusculares para eliminar los glóbulos rojos fetales RH positivos antes de que su cuerpo los reconozca y produzca anticuerpos.
www.lasprovincias.es
Vídeo. Explicación detallada del procedimiento médico llevado a cabo.

http://www.lasprovincias.es/valencia/20091002/valenciana/embarazada-milagro-genetica-20091002.html

Nueve meses creciendo en un vientre equivocado

miércoles, 30 de septiembre de 2009

EEUU | Error médico durante la fecundación

Nueve meses creciendo en un vientre equivocado

 

elmundo.es | Agencias | Madrid

Actualizado domingo 27/09/2009 09:26 horas
 
 

El pasado mes de febrero la estadounidense Carolyne Savage cruzaba las puertas de una clínica de fertilidad con el deseo de cumplir un deseo: tener un hijo. El embarazo llegó y con él, lejos de lo que había soñado, una profunda tristeza. Por un error, le implantaron el embrión de otra mujer y, ahora, se ha visto obligada a entregar al bebé a sus padres biológicos, tras llevarlo nueve meses en su vientre, según informa la BBC. El pequeño nació en el Centro Médico St. Vincent Mercy (Toledo, Ohio).

Carolyne, de 40 años, explicó que toda la familia, entre ellos su marido Sean y sus tres hijos, "está pasando por un momento muy duro" al haberse separado del pequeño, hijo biológico de Shannon y Paul Morrell.

"Nuestra familia está profundamente agradecida por el apoyo y las oraciones de tanta gente de todo el mundo", declaró Savage.

Ya durante la gestación, la mujer, convertida en 'madre de alquiler' por accidente, supo que el niño que llevaba dentro no era suyo. A los pocos días de confirmarse el embarazo, la clínica que le implantó el embrión (de la que han declinado dar su nombre) habló con el marido por teléfono para informarle del error médico.

"El doctor me llamó y me dijo...'Carolyne está embarazada, pero le insertamos el embrión equivocado'", manifestó el marido de la afectada durante una entrevista concedida a la CNN. En ese momento, tenía 39 años y las posibilidades de un nuevo embarazo natural eran muy escasas.

"No creo que haya llorado tanto en mi vida. Fue una pesadilla y, en cierto modo, me sentí violada", confesó la mujer a la CNN.

Durante la entrevista, Carolyne declaró que conocía a la mujer a quien se le insertó el embrión que le correspondía a ella y que hubiera querido que le entregaran ese bebé.

"Pero sabemos por los precedentes legales que esa custodia sería denegada y hemos decidido acatarlos", indicó.

Dos embarazos previos con muchas complicaciones

El primer nacimiento de la pareja no tuvo inconvenientes, pero con su segundo hijo, nacido en 1997, el parto se adelantó 10 semanas y Carolyne sufrió complicaciones que pusieron en peligro su vida.

Sin embargo, tras recuperarse, la pareja consultó a un médico y decidió continuar sus esfuerzos por tener otro hijo mediante fertilización in vitro.

Fruto de esos esfuerzos, y tras un difícil embarazo, 10 años después nació prematuramente su tercer bebé, una niña.

Empujados por sus creencias religiosas Sean y Carolyne buscaron un cuarto hijo y acudieron con ese objetivo a una clínica de fertilización, donde se le implantó el embrión equivocado.

 

http://www.elmundo.es/elmundo/2009/09/26/internacional/1253963674.html

La reproducción 'in vitro' sale de la probeta y vuelve al útero

domingo, 13 de septiembre de 2009

La reproducción 'in vitro' sale de la probeta y vuelve al útero
Diseñada una microcápsula para que el embrión se desarrolle en la madre
MÓNICA L. FERRADO - Barcelona - 08/09/2009

Entre un 1 y un 4% de los niños que nacen hoy en día se han gestado gracias a técnicas de reproducción in vitro. Con los métodos habituales, el óvulo fecundado por el espermatozoide pasa unos tres días en el laboratorio. El embrión se va desarrollando en cultivos con sustancias que intentan emular a las que se encuentran en el útero, y pasa por incubadoras que también imitan la temperatura y la luz del medio materno.

Entre un 1 y un 4% de los niños que nacen hoy en día se han gestado gracias a técnicas de reproducción in vitro. Con los métodos habituales, el óvulo fecundado por el espermatozoide pasa unos tres días en el laboratorio. El embrión se va desarrollando en cultivos con sustancias que intentan emular a las que se encuentran en el útero, y pasa por incubadoras que también imitan la temperatura y la luz del medio materno. Finalmente, se seleccionan y se implantan en el útero los embriones que mejor se hayan desarrollado.

Pero pese a los esfuerzos por reproducir en el laboratorio las condiciones biológicas del embarazo, el seno materno continúa siendo un entorno único. Ahora, un grupo de investigadores ha logrado un método para que el óvulo fecundado in vitro no pase por este proceso de laboratorio, y su desarrollo embrionario ocurra directamente, desde un primer momento, dentro del útero de la madre. Es decir, la fecundación se realiza in vitro pero la división celular se produce inmediatamente dentro del útero.

En Europa ya han nacido dos bebés con esta técnica, explica Carlos Simón, director científico del Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI), que participa en el proyecto, y director del Banco de Células Madre del Centro Príncipe Felipe de Valencia. El especialista valora los resultados obtenidos como buenos, aunque el método se encuentra aún en fase experimental.

La clave está en unas cápsulas de silicona de apenas 0,4 milímetros de diámetro y un centímetro de largo, que se introducen en el útero. En su interior se encuentran entre 3 y 8 óvulos recién fecundados. Sus paredes tienen unos agujeros minúsculos que no permiten que escapen. Sin embargo, al mismo tiempo, permiten que los fluidos del endometrio los alimenten para que se produzca la división celular y, por lo tanto, se forme el embrión. Cuando han pasado entre 3 y 5 días, el dispositivo se retira y se selecciona el embrión que mejor se ha desarrollado para transferirlo definitivamente al útero, explica Simón.

El dispositivo ha sido diseñado por investigadores de la Universidad Politécnica de Lausana, en Suiza. En los ensayos también participan clínicas del Reino Unido, Bélgica, Alemania, Suiza y de España, a través del IVI de Valencia que ha reclutado a 27 mujeres menores de 36 años que seguían por primera vez un proceso de reproducción asistida por microinyección (el espermatozoide se introduce en el óvulo mediante una microaguja).

En el estudio piloto, cuyos resultados se han publicado este mismo año en la revista Human Reproduction, los investigadores comprobaron la seguridad del método para la propia madre, si existían algún tipo de anomalías cromosómicas, así como su efectividad en cuanto a tasas de embarazos. Los investigadores no han observado que suponga ningún problema para la salud de la mujer. Tampoco se han detectado anormalidades genéticas en el embrión.

En los ensayos también recogieron datos sobre las ventajas que supone para el embrión el desarrollo en el útero y no en un medio de cultivo. "Sobre todo, mejora la nutrición del embrión. En el útero se dan condiciones que, por mucho que queramos, en el laboratorio resultan difíciles de emular, como el poco oxígeno que hay o la ausencia absoluta de luz. Sin olvidar que hay una parte emocional", explica Simón. El estudio concluye que, el siguiente paso será testar estos "interesantes resultados" en un ensayo con más mujeres.

Además, el proceso tiene otra ventaja importante: permite disminuir costes, con lo que Simón prevé que si en los próximos estudios se confirman los buenos resultados se acabará imponiendo. Actualmente, el coste de este procedimiento se sitúa entre los 4.000 y los 6.000 euros, explica. "La nueva técnica va a requerir menos personal, no van a ser necesarios los mismos medios de cultivo ni las incubadoras. También estamos viendo que los embriones que se obtienen son mejores cromosómicamente", concluye Simón.


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25 años fuera de la probeta

25 años fuera de la probeta

MAITE NIETO 06/09/2009

Victoria Anna Perea Sánchez nació en Barcelona el 12 de julio de 1984. Con su llegada, sus padres no fueron los únicos que lloraron de la emoción. Un joven equipo de científicos compartía además la alegría de saberse pioneros en fecundación ‘in vitro’ en España.

Ni cigüeña que vino de París, ni la “semillita de papá y mamá”, Victoria Anna sabía desde pequeña que había nacido de una forma algo diferente de la de los demás. En muchos de sus cumpleaños había un fotógrafo y, al día siguiente, una aparición en la prensa que le recordaba el revuelo de su nacimiento. Todo porque la “semillita de papá y mamá” contó con la ayuda de un laboratorio para unirse y dar lugar, meses después, a la primera niña probeta española.

Victoria Anna Perea Sánchez nació el 12 de julio de 1984 cuando la movida estaba en plena efervescencia, Apple presentó su primer Macintosh personal con ratón, en las carteleras triunfaba Indiana Jones y el templo maldito y en los tocadiscos (ni rastro entonces de los mp3) retumbaba el mítico Born in the USA, de Bruce Springsteen. Vicky nació en Barcelona. Dos kilos cuatrocientos setenta gramos traídos al mundo mediante cesárea, que aquel día convirtieron en una fiesta la vida de Dolors y Ricardo, sus padres, y la de todo el personal del Instituto Dexeus, que desde el primero al último vivieron la emoción de un nacimiento especial y la alegría de saberse pioneros en fecundación in vitro (FIV) en España.

Desde entonces han pasado 25 años, Vicky se ha licenciado en Publicidad y Relaciones Públicas por la Universidad Autónoma de Barcelona y sigue viviendo en la misma casa de Badalona en la que sus padres tomaron con naturalidad la decisión de confiar en la esperanza de un joven ginecólogo y una joven bióloga, Pedro Barri y Anna Veiga, que seguían en nuestro país la estela de los científicos ingleses que consiguieron hacer realidad el nacimiento de Louise Brown, la primera niña probeta del mundo, justo seis años antes.

La vida de Vicky, sonrisa tímida en una cara dulce que se intuye cercana al primer golpe de vista, ha transcurrido de una forma que ella define como “muy normal”. “He sido una estudiante buena, pero sin exagerar, he vivido en Bolonia y Padua durante mi vida universitaria, me gusta el cine, escribir, leer, salir con mis amigos y… estoy en paro desde junio, como tantos otros en esta época”.

El recorrido de las técnicas de reproducción asistida ha evolucionado de forma vertiginosa. Como ejemplo sólo un dato: el año que Vicky vino al mundo nacieron tres niños por fecundación in vitro en el Instituto Dexeus; en 2008 fueron 714.

¿Qué ha cambiado en estos 25 años? Los expertos coinciden en señalar dos grandes revoluciones, una de tipo tecnológico y otra social, y seguramente se podría afirmar que ha sido la segunda la que ha arrastrado a la primera a evolucionar rápidamente. En ciencia funciona la curiosidad, el acierto-error y la tenacidad, pero también la ley de la oferta y la demanda. Entonces sobraban dedos en una mano para contar los centros que se lanzaron a esta incipiente disciplina, ahora son más de 150 en España los que ofrecen servicios a personas que no pueden tener hijos de forma natural.

Según el doctor Buenaventura Coroleu, presidente de la Sociedad Española de Fertilidad, nuestro país es el tercero en cifras anuales de ciclos de reproducción asistida, superado por Francia y Alemania. Un 2% de los niños que nacen cada año en España han sido ayudados por una “cigüeña de laboratorio”. Cada vez tienen más trabajo porque todas la técnica sigue en aumento, un 13,8% más si se comparan las cifras de 2007 y 2008.

“Algo que ha cambiado”, explica Pedro Barri, “ha sido la aceptación de esta técnica. La gran mayoría de las parejas lo vivían casi en secreto. Tuvimos críticas y amenazas, pero no le dedicamos ni un minuto. Hemos estado en foros políticos, religiosos…, para explicar qué pasaba, qué se hacía y por qué”.

En cualquier caso nadie se lanza a pedir ayuda médica para tener un hijo si no resulta necesario. Los motivos siguen siendo los mismos que los que empujaron a los padres de Victoria Anna, pero las causas fisiológicas de entonces tienen nuevos motores que hacen que el número de usuarios se dispare. “En estos años España ha vivido grandes cambios en los modelos sociales y familiares”, reflexiona Antonio Requena, codirector del Instituto Valenciano de Infertilidad (IVI) en Madrid. “La esperanza de vida se ha situado en 80-82 años y con cuarenta y tantos la gente se siente joven, además la situación que cada uno considera ideal para tener un hijo no se consigue tan fácilmente. Ahora ninguna mujer se plantea tener hijos con 20 años, pero es que también ha ido en aumento el número de mujeres solteras, parejas homosexuales y personas que ante una segunda oportunidad sentimental quieren tener un hijo”.

Según datos del Instituto Nacional de Estadística, el primer hijo no llega en España antes de los 31-32 años, pero la media alcanza los 37-38 años entre las mujeres que buscan ayuda en la reproducción asistida. Y lo que llama la atención es que va subiendo, porque hace 5 años la edad media de las pacientes era de 35.

“Por motivos profesionales o personales es evidente el deseo social de posponer la maternidad”, afirma Barri, “pero hay que dejar un mensaje claro: la fecundación in vitro no arregla el paso del tiempo. Lo ideal es que, por fisiología, la mujer tuviera todos los hijos que quisiera antes de los 35. Con los años, los óvulos son cada vez de peor calidad, puedes conseguir que se fecunden en laboratorio, que hagan embriones, pero no se implantan”.

También se ha incrementado en todo el mundo el denominado factor masculino por el deterioro progresivo de la calidad espermática. Un estudio publicado por el IVI afirma que el semen español está entre los peores de Europa. De los 13 países europeos entre los que se realizó el análisis, el semen español ocupa el 9º puesto en cuanto a volumen y el 10º en movilidad y concentración. En cambio demuestra ser de los más efectivos para lograr un embarazo.

Los expertos no descartan que el estrés influya en este deterioro del esperma, pero son más contundentes cuando valoran otros factores, más fácilmente cuantificables desde el punto de vista científico, como la alimentación o el consumo de alcohol, tabaco y drogas.

Miquel Solé, biólogo del Instituto Dexeus, conoce bien todos estos datos, por eso se esmera mientras examina a través del potente microscopio la muestra de semen que tiene bajo las lentes. Es cerca de mediodía y esta misma mañana se han extraído los óvulos que, después de pasar cuatro horas en un compuesto especial, están a punto de ser fecundados. “Esto va a ser fácil”, afirma sonriente. “Éste no porque se mueve demasiado rápido, éste tampoco, no me gusta la cabeza…, ¡éste, que está en buena forma!”. Dicho y hecho, sin despegar los ojos del microscopio pesca dos espermatozoides con el sofisticado instrumental que maneja y pasa a la siguiente fase. Ahora su vista se centra en un ovocito, lo penetra con la microaguja que contiene el espermatozoide que acaba de capturar y lo libera dentro. Se asegura de que ha quedado en su sitio y repite la operación con otro óvulo y espermatozoide.

Habrá que esperar hasta el día siguiente para ver el número de embriones que se han obtenido y fijar el momento de la transferencia al útero materno, de entre 1 y 3 de ellos como máximo, según el consejo del ginecólogo.

A Anna Veiga le sigue subiendo la adrenalina cuando recuerda el nacimiento de Vicky. “Lloramos de emoción. Entonces el equipo lo constituíamos tres personas y todos hacíamos de todo. Durante un año no existimos para otra cosa, pero cada día era emocionante”.

Vicky confiesa que en el colegio siempre le llamó la atención la biología. Pensó ser pediatra, pero al final pudieron las humanidades, lo que no ha evitado que haya fisgoneado más de una vez para enterarse del proceso que facilitó el embarazo de su madre. “Mi madre lo vivió muy tranquila y siempre me ha quedado claro que fue su voluntad e ilusión por ser mamá”.

La tecnológica ha sido, precisamente, la segunda gran revolución en este campo. Hace 25 años, las técnicas eran más agresivas. El proceso prácticamente inmovilizaba a la pareja durante un mes, las medicaciones eran largas, y acababa irremediablemente en una laparoscopia para extraer los óvulos, una intervención quirúrgica con todo lo que supone.

Si Dolors tuviese hoy que hacerse una FIV, comprobaría que los días de tratamiento han disminuido, las inyecciones intramusculares han sido sustituidas por sencillos pinchazos administrados con bolis como los utilizados para la insulina y que los ovocitos se obtienen mediante una punción transvaginal guiada por ecografía mientras la paciente está sedada. Antonio Requena afirma que “además los laboratorios tratan de imitar al máximo lo que estaría ocurriendo en el cuerpo de la mujer en cuanto a luz, temperatura, etcétera, con el fin de cuidar al máximo los posibles embriones”.

El pistoletazo de salida que supuso en España el nacimiento de Victoria Anna ha sido el principio de una carrera de plusmarquistas que ha conseguido pasos de gigante en campos paralelos que no sólo afectan a parejas estériles. Ahí están la donación de óvulos, el diagnóstico genético preimplantacional que consigue embriones libres de determinadas patologías, la preservación de la fertilidad tanto en pacientes con enfermedades oncológicas o en mujeres que deciden crionizar sus óvulos jóvenes a la espera del momento idóneo para ser madres y, por supuesto, una línea de la esperanzadora investigación con células madre.

Victoria Anna, el mes pasado, celebró su 25 cumpleaños con amigos. Algunos hicieron bromas mientras le mostraban los periódicos en los que aparecía, pero aquello duró cinco minutos. “No soy protagonista de nada, sólo la consecuencia de lo que hicieron los médicos que trataron a mis padres. Hacer una entrevista o acudir a una fiesta de celebración no es más que agradecer lo que consiguieron. Es una historia feliz”. Una afirmación que seguro apoyan los padres de los cinco millones de niños probeta que han nacido en el mundo.

La reproducción asistida en cifras

800.000 parejas españolas sufren problemas de fertilidad.

El porcentaje de éxito de una FIV es de un 50% en mujeres de menos de 35 años. A los 43 años no supera el 20%.

El 20-25% de los embarazos por FIV son gemelares. Una cifra que desciende.

Un ciclo de tratamiento de in vitro cuesta entre 4.000 y 6.000 euros.

El protocolo establece en 45 años el límite de edad para intentar la FIV con ovocitos propios, y en 50 si son donados.

En España se realizan anualmente 90.000 ciclos de reproducción asistida, 50.000 de ellos por fecundación in vitro.

Obligan a obra social pagar el 70% de una "fecundación in vitro"

jueves, 10 de septiembre de 2009

Obligan a obra social pagar el 70% de una "fecundación in vitro"


Se trataría del primer fallo registrado en el país sobre este tema, que ya tiene resolución favorable. La mujer padece endometriosis, lo que le impide quedar embarazada

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Al hacer lugar a una acción de amparo, el juez federal de Mar del Plata, Eduardo Jiménez, ordenó que la Obra Social de Alfajoreros, Reposteros, Pizzeros y Heladeros (Osarpyh) cubra el 70 por ciento de un máximo de cinco tratamientos de "fecundación in vitro".

Según publica el portal digital La Capital, sería en favor de que una de sus afiliadas padece "endometriosis", enfermedad que por provocarle infertilidad le impide quedar embarazada.

Cada una de estas prácticas tiene un costo que oscila entre los 12.000 y 15.000 pesos.

Se trataría del primer fallo registrado en el país sobre este tema, que ya ha tenido resolución favorable, ya que existe otro en Córdoba de características similares, sobre el que el magistrado al que se le interpuso, todavía no tomó una decisión.

La presentación fue realizada ante la Justicia Federal por el abogado José María Benzo, quien al ser consultado por La Capital sobre este tema expuso que su clienta es una mujer de 36 años y que los bienes que se protegen a través de la sentencia del juez Jiménez son los derechos a fundar una familia que tiene toda pareja y a la salud reproductiva.

Con respecto a la técnica a utilizarse, se le ha prescripto la más avanzada en esta materia y de resultados más efectivos, denominada ICSI, que consiste en inyectar al óvulo el más sano de los espermatozoides.

La mujer se encuentra casada desde hace 12 años, y no ha podido quedar embarazada por la enfermedad ya descrita de "endometriosis severa", que no sólo causa infertilidad, sino que la ha obligado a someterse a cinco cirugías para extirpar los crecimientos del endometrio y liberar las adherencias.

En Córdoba, se registró un caso similar, pero todavía no tiene resolución judicial. En esta ocasión, la Obra Social de Petroleros (OSPE) es la que se niega a cubrir los gastos de la "fecundación en vitro", que allí tendría un costo de 17.000 pesos.

http://www.infobae.com/contenidos/451137-100935-0-Obligan-obra-social-pagar-el-70-una-fecundaci%C3%B3n-in-vitro

Padres artificiales

lunes, 24 de agosto de 2009

Padres artificiales

Tomada de la edición impresa del 02 de septiembre del 2008

El vientre en alquiler, inseminación artificial y fecundación 'in vitro' son tres de los métodos más utilizados por los famosos para tener hijos


La práctica de tener hijos por métodos "no convencionales" como la inseminación artificial, fecundación 'in vitro' (FIV), y subrogación gestacional, conocido también como vientre de alquiler, cada vez más es utilizada por los famosos para convertirse en padres "artificiales".


El caso más reciente lo protagonizó el cantante puertorriqueño Ricky Martin, quien se convirtió en padre de gemelos, el 6 de agosto pasado, a través de procedimientos de reproducción asistida.


Sus hijos fueron concebidos por la técnica de subrogación gestacional, un proceso que al artista le costó diez mil dólares.


Pero ¿en qué consiste la subrogación? Myrna Vargas, ginecobstetra de fertilización de la Maternidad Enrique Sotomayor, explica que consiste en conseguir a una mujer que preste su útero para que le implanten los óvulos fertilizados por otra mujer. Esta última debe haberse sometido a una inseminación con los espermatozoides del futuro padre.


El caso de Ricky Martin no es el único. Dos días después de que el cantante boricua confirmó su paternidad, Cly Aiken, primer finalista de la segunda temporada del reality "American Idol" se convirtió en el progenitor de un niño, a través de la inseminación artificial. La madre del bebé es su amiga y productora Jaymes Foster.


Sobre este caso, el ginecólogo Roberto Blum, director de los centros maternos de la COPSAG (Corporación Provincial de Salud del Guayas), sostiene que esta es una de las técnicas más sencillas porque la fecundación se produce dentro del organismo femenino. "Esta técnica se produce al depositar el semen de la pareja o del donante, en el útero de la mujer. Entre los días (12-14) que la mujer está ovulando el médico deposita el semen, que había sido sometido a congelamiento, para que se realice la procreación", indica el profesional.


La cantante rockera Melissa Etheridge, lesbiana confesa, recurrió a este método para formar una familia con su ahora ex pareja Julie Cypher. Para aquello, el cantante David Crosby donó sus espermatozoides. Así nacieron Bailey Jean y Beckett, en febrero de 1997 y noviembre de 1998. En el 2000, la pareja se separó.


Tres años más tarde Etheridge contrajo matrimonio con la actriz Tammy Lynn Michaels, quien recurrió al mismo proceso para darle mellizos a la cantante. El donante fue anónimo.


Un camino parecido escogió la galardonada actriz Jodie Foster, quien el año pasado admitió sus preferencias sexuales por las mujeres.


En muchas ocasiones y antes de que reconociera su condición sexual, la prensa rosa estadounidense especuló sobre el origen de los dos hijos que tiene la actriz, porque siempre se desconoció al padre biológico.


Sobre el tema Foster se ha negado a hablar. Por eso se dijo que la actriz se convirtió en madre por fecundación in vitro gracias a un donante de semen anónimo.


Esta técnica, según el ginecólogo Luis Hidalgo Guerrero, se realiza mediante la manipulación en laboratorio y, una vez fecundado el óvulo, se implanta en el útero de la mujer. "Con este método aumenta la probabilidad de embarazos múltiples (normalmente gemelos o mellizos), pues para asegurarse el desarrollo del feto se coloca de dos a tres embriones", agregó el médico.


El rey del pop, Michael Jackson, quien cumplió 50 años el viernes pasado, es otro de los famosos que decidió ser padre mediante estos métodos.


Lo curioso es que entre los famosos los casos más conocidos han involucrado a homosexuales. No obstante, las parejas heterosexuales no se han quedado atrás y también optan por estás técnicas.


Como excepciones, entre los famosos están los casos de de Marcia Cross, actriz de la serie "Amas de casa desesperadas", y sus colegas Angelina Jolie y Brad Pitt.


Cross, de 41 años, tuvo a sus gemelas Eden y Savannah a través de una fecundación in vitro, al igual que los esposos Pitt y Jolie, quienes según la revista US Weekly, utilizaron este recurso para concebir a sus mellizos Knox Leon y Vivienne Marcheline, nacidos el pasado 12 de julio.


Pero, ¿a qué se debe el uso de la reproducción asistida por parte de los homosexuales y heterosexuales famosos?


Para Óscar Ugarte, activista del movimiento GLBT (Gays, lesbianas, bisexuales y transexuales), esta situación se da "porque se convierte en una opción ante la discriminación a la que hemos sido sometidos por nuestras inclinaciones sexuales cuando queremos adoptar un niño y así sentirnos padres, de algún modo", señaló.


El sociólogo Eduardo Roldós agrega que por el vacío que sienten los famosos, "ahora prefieren usar otras alternativas de reproducción para tener una familia". Considera que les parece mejor alternativa que la adopción.


Añade que "de esa manera pueden procrear un hijo con su mismo material genético. Esa es razón suficiente para que estas familias 'no convencionales' decidan este tipo de procreación", sustentó.


Sin embargo, ¿qué tan legal es todo esto? El abogado Juan Hidalgo señala que en Ecuador no existe una Ley de Reproducción Asistida, que en nuestro medio puede costar un promedio de 3 mil dólares.


"Al no estar contemplado en la Constitución de 1998, ni en la actual como un delito, la persona no podrá ser juzgada penalmente. Cualquier ser humano (hombre o mujer) puede hacer uso de su derecho privado para elegir de qué manera concebir a un hijo", manifestó Hidalgo, quien dice que en el país no se han registrado casos de famosos que hayan recurrido a estos métodos, que se han convertido en una tendencia rentable para los médicos.
Redacción Espectáculos
espectaculos@telegrafo.com.ec

http://www.eltelegrafo.com.ec/espectaculo/noticia/archive/espectaculos/2008/09/02/Padres-artificiales.aspx

Bebés por encargo

SOCIEDAD - LA POLÉMICA DE RICKY MARTIN Y SUS HIJOS
Bebés por encargo
La ciencia ha traído consigo una multiplicidad de alternativas que han revolucionado el proceso reproductivo. El cantante Ricky Martin se ha convertido este mes en la figura más mediática del fenómeno, debido al método de "subrogación" al que se sometió. Esto ha abierto una polémica mundial sobre cuestiones morales y los límites de la inseminación artificial.
CARLA COPPARI



Carl Djerassi, creador de la píldora anticonceptiva, dijo: "En los próximos 30 años las técnicas de reproducción asistida se volverán habituales, sobre todo entre las mujeres proactivas". Mujeres proactivas son aquellas que poseen posibilidades biológicas de procrear, pero prefieren hacerlo, aunque no tengan pareja y mediante inseminación artificial, cuando su situación laboral y económica esté resuelta y sientan el "llamado de la maternidad".

Pero hasta el momento la decisión de tener un hijo sin pareja era más bien femenina, hasta que hace unos días el famoso cantante portorriqueño Ricky Martin (36) desató una verdadera polémica al pagar 6.756 euros para someterse a una técnica de "subrogación", que le permitió ser papá de gemelos, los cuales ya están viviendo con él en su mansión de Miami.

Para llevar a cabo esta técnica la clínica de reproducción recurrió a dos mujeres donantes anónimas: una cedió los óvulos para ser fecundados con el esperma del boricua, y otra su vientre para el proceso de gestación. Ambas mujeres desconocían quién sería el padre de las criaturas.

Lo cierto es que la opinión de la gente se ha dividido, y hay quien apoya esta decisión de Ricky y quienes la censuran radicalmente, como el cardenal de Honduras, Oscar Andrés Rodríguez quien acusó al cantante de "ir contra la dignidad humana". Todo un tema de debate: aquí van algunas opiniones locales.

Otros casos resonantes

Hay parejas formadas por otras celebridades que también recurrieron a la inseminación artificial, algunos para asegurarse la llegada de gemelos.

Fotos

Jennifer López y Marc Anthony
La primeriza "JLo" (39) dio a luz a un niño y una niña. Marc (38) ya tiene 2 hijos de su matrimonio anterior. La revista People pagó a la pareja entre 4 y 6 millones de dólares por los derechos exclusivos de las primeras fotos de los gemelos.

Angelina Jolie y Brad Pitt
También el resultado de su tratamiento les dio un varón y una nena, con los que ya suman 6 hijos. La revista británica Hello! y People dividieron la factura de 9 millones de euros, para dar la exclusiva de las fotografías en el Reino Unido.

Michael Jackson
Michael Jackson se casó en 1997 con una enfermera de 37 años, y con ella tuvo dos hijos. En 2002 nació su tercer hijo, pero se desconoce la identidad de la madre, ya que recurrió a fertilización asistida


Ricky martin
El cantante portorriqueño Ricky Martin posó feliz esta semana con sus flamantes gemelos, de los que deberá ser papá y mamá.

http://www.diariodecuyo.com.ar/home/new_noticia.php?noticia_id=300472

Manipulación de embriones humanos: algunas objeciones

domingo, 23 de agosto de 2009

Manipulación de embriones humanos: algunas objeciones
Carlos A. Gómez Fajardo *
(IATREIA Revista Médica Universidad de Antioquia ISSN 0121-0793 vol. 21 No. 1 Marzo 2008 pp. 75-82)

Resumen
En este ensayo se entiende la ética como un saber práctico orientado hacia la “eupraxis”, el buen obrar. El acto médico prudente es respetuoso con la vida humana en condición de fragilidad. No todo lo que técnicamente se “puede” hacer, en realidad se “debe” hacer. La vida de los embriones humanos merece respeto pues son miembros de esta especie. En las aplicaciones de las tecnologías de manipulación embrionaria se causa de modo deliberado la muerte de aquellos, acción que es racionalmente inaceptable a la luz de la ética; por lo tanto, debe ejercerse objeción de conciencia ante tales actuaciones de la tecnociencia contemporánea.

Palabras Clave
Manipulación embrionaria. Bioética. Respeto.

SummaryEthics is a practical knowledge, oriented to “eupraxis”, the good action. The prudential medical action must behave respectful to human life in condition of fragility. Not all things and actions that are technichally possible are correct in terms of morality. Human embryos are members of our specie; in the technics of embryo manipulation many of them are conducted to a deliberated death. That action is rationally objectionable in an anthropological basis.

Key Words
Embryo manipulation. Bioethics. Respect.

IntroducciónPara iniciar estas consideraciones, es preciso acudir a un párrafo introductorio que se halla en un sesudo texto de las autoras López Moratalla e Iraburu Elizalde. Debido a su precisión y profundo contenido, merece ser citado: “… El primer “hito” en la vida de un organismo es su constitución como individuo por la actualización de su información genética en la unidad celular cigoto. Los componentes del citoplasma, activados con la fusión de los gametos de los progenitores, ponen en marcha, en acto, la información potencial de los pronúcleos de los gametos, iniciando la emisión del programa: modifican el genoma heredado. Con esta primera actualización del mensaje genético comienza la existencia del viviente. A diferencia de lo que sucede en la construcción de un ser inerte o un artefacto, que sigue una actividad y un plan externo a él mismo, el ser viviente se autoorganiza determinando su propia información, disponiendo los elementos materiales para que el proceso vital continúe. Por ello, aun cuando un accidente interrumpa el proceso, incluso en una fase inicial, el viviente ha cumplido la finalidad intrínseca: vivir. Esa interrupción significa que se ha acortado la duración natural de su vida: el viviente ha muerto de forma prematura. Si se interrumpe la emisión del mensaje, la autoconstrucción, sólo se le quitará al viviente la posibilidad de alcanzar ulteriores perfecciones…” (1)

El escenario de pérdidas “no naturales” de embriones humanos
Existen fuertes razones para objetar en conciencia la utilización de las tecnologías de reproducción asistida en seres humanos, uso clínico puesto en el escenario de la práctica médica desde el histórico reporte de Steptoe y Edwards en el año 1978 en el cual se refiere el nacimiento de Louise Brown, la primera “bebé probeta” obtenida por procedimientos de recuperación de óvulos, fertilización in vitro y transferencia embrionaria (2). Para el año 2004 se estima que el 1 % de los niños nacidos en los Estados Unidos son obtenidos con la aplicación de aquellas tecnologías, previamente desarrolladas por décadas en el campo de la medicina veterinaria, concretamente por los avances de conocimientos básicos de diversos aspectos de la fisiología reproductiva de los mamíferos. En el último reporte disponible del CDC (división de salud reproductiva, año 2004) figuran 49.458 nacidos vivos por procedimientos de reproducción asistida en las 461 instituciones dedicadas a ésa actividad y que reportan sus datos a la fuente gubernamental, a lo largo y ancho de los Estados Unidos. Allí puede leerse la mención a unas “tasas de éxito” de entre 30 y 50 % de las transferencias embrionarias que originan nacidos vivos, discriminando entre embarazos obtenidos de fuentes crio-preservadas (30 %) o frescas, la segunda cifra (50%) corresponde a los gametos y embriones frescos, sin procedimientos de crio-preservación. No se refiere el informe de CDC a los embriones muertos desde el inicio de los procedimientos (3). En cambio, datos provenientes de un suplemento sobre el tema de la revista Fertility and Sterility muestran la realidad para el año 1999 en ése país: número de transferencias embrionarias (incluyendo un promedio de 3 o 4 embriones por procedimiento): 52.958; número de niños nacidos vivos: 23.472; número de embriones desechados o perdidos durante los procedimientos: 146.635; proporción de niños nacidos vivos/embriones usados: 13.8 %. Se trata de un hecho cierto y sostenido a lo largo de los años, y con lenta disminución: la proporción de los embriones perdidos en aquellos procedimientos alcanza la de varias decenas por cada recién nacido vivo (4). La mayoría de aquellos embriones ha muerto por diferentes motivos, en todo caso, no por razones “naturales”.
Varios autores, desde hace varios años y desde distintas fuentes conceptuales y áreas académicas, han manifestado un juicio ético critico negativo, de modo racional, metódico, ordenado y riguroso, a la manipulación y muerte selectiva de embriones humanos en esta clase de aplicaciones de la tecnociencia contemporánea; las graves implicaciones humanas, jurídicas, sociológicas del tema son tratadas de modo continuo en diferentes instancias. Junto con tópicos como el proyecto genoma humano, la guerra biológica, la clonación, las patentes, la eutanasia, la justicia en la asignación de recursos sanitarios, la investigación médica en poblaciones subordinadas (pobres, tercer mundo, niños, ancianos), el de las tecnologías de reproducción asistida, hace parte de la agenda que tratan las comisiones de bioética de los más altos niveles gubernamentales en los principales países del mundo, y también, en las grandes instancias internacionales. Hay copiosas referencias bibliográficas que proponen una visión de reflexión bioética centrada en el núcleo orientador del respeto debido a la dignidad de toda persona humana, sin discriminación (5,6,7).

El acto humano libre
El tema de la ética es el del acto humano libre. Se es libre cuando se opta responsablemente por un determinado camino de la actuación concreta en el proceso de decisión-acción que comporta el diario quehacer. Mediante el acto humano libre -conocimiento, ausencia de coerción, volición tendente- a cada quien se le presenta en el escenario de posibilidades la opción racional por el bien. Hacer el bien y evitar el mal es un imperativo de razón al que acude el ser humano inteligente; sin que de ello pueda escapar si se aspira a una coherencia entre el ser, el pensar y el actuar. Además de ser “homo viator”, un viajero que participa de modo activo en el rumbo de su propia trayectoria existencial y biográfica, cada ser humano necesariamente es también un “homo éticus”, un “centro de decisión-acción” que puede aspirar lícitamente a ésa coherencia. Ello comporta, ciertamente, grandes ventajas y aparentes desventajas: desde los tiempos clásicos griegos ha sido claro que no es lo mismo para el hombre vivir bien, que hacerlo de cualquier manera. Por ello su preocupación inmemorial indaga espontáneamente por los criterios de valor que permiten el discernimiento de lo que es bueno o malo, proceso previo a la elección del modo correcto de actuar. En estas reflexiones se comparte la referencia de Aranguren a Aristóteles: “… la Ética a Nicómaco es el primer libro de ética y también el más importante que se ha escrito”. Aristóteles propone la “eupraxis”, el buen obrar; la ética como saber práctico. También el vivir bien, hacer lo debido y hacerlo bellamente; cuestión práctica fundamental, realidad académica e histórica que remite al inmortal caso de Sócrates, ejemplo de fortaleza y virtud en la expresión de pensamientos y actitudes que algunas veces van en la dirección contraria a lo comúnmente aceptado, al parecer de las mayorías y a lo que se ha llamado -en épocas de relativismo ético imperante- lo “políticamente correcto”.
Hay que recordar que ciertamente existe un miedo a la libertad, un temor a reconocer y afirmar lo obvio ante las corrientes de desorientación imperantes en un mundo controlado mediáticamente en el cual muchos pueden creer que la felicidad radica en el poder hacer y en la instrumentalización tecnológica de aspectos tan sensibles como el proceso reproductivo humano: de modo paradójico, se vive desde los años cincuenta del siglo XX en una atmósfera de sometimiento colectivo a ese afán de instrumentalización, tanto en el caso de la tecnología contra la vida humana -el tema del controlismo natal y poblacional- como en el tema de la vida humana desde su inicio como logro del poder hacer de la técnica y de la dinámica comercial del poder comprar lo que se ofrece en el mercado (8).

La seriedad del tema
La seriedad de la cuestión exige reafirmar con claridad estos principios: la vida humana es un bien, desde su inicio cronológico como realidad ontológica y corporal como cigoto; lo es de modo intrínseco. Todo ser humano es digno, no es lógico pretender que aquel carácter constitutivo del ser humano se le otorgue o se le niegue por la voluntad de terceros o por criterios extrínsecos; precisamente la dignidad radica en su natural orientación a la libertad. Cabe aquí referir los imperativos de razón kantianos: “el hombre, y en general todo ser racional, existe como fin en sí mismo, no meramente como medio para uso a discreción de esta o aquella voluntad, sino que tiene que ser considerado en todas sus acciones, tanto en las dirigidas a sí mismo como también en las dirigidas a otros seres racionales, siempre a la vez como fin”, y “obra de tal modo que uses la humanidad tanto en tu persona como en la persona de cualquier otro siempre a la vez como fin, nunca meramente como medio”, en otra forma de expresión del llamado imperativo práctico. La idea de la dignidad del mismo autor viene al caso: “En el reino de los fines todo tiene un precio o una dignidad. En el lugar de lo que tiene un precio puede ser puesta otra cosa como equivalente; en cambio, lo que se halla por encima de todo precio, y por tanto no admite nada equivalente, tiene una dignidad (9).”

Existencias precarias
En las tecnologías de reproducción asistida se manipulan seres humanos en los momentos más frágiles de su precaria existencia; son seres pequeños que hacen parte de la especie humana. Con su manipulación en condiciones artificiales se atropella su dignidad y se limita, de modo arbitrario e injusto, sus posibilidades de continuar existiendo. Ninguno de los profesionales y tecnólogos dedicados a ésas actividades ha demostrado que no sean seres humanos aquellos a quienes manipulan; ninguno de ellos, ni de los retóricos que trabajan infructuosamente para tratar de brindar piso jurídico a ése actuar, ha demostrado que pertenezcan a una especie biológica diferente a la de los mismos que los manipulan: homo sapiens. Tampoco los juristas, haciendo uso de la razón juiciosa y afianzada en el reconocimiento de la realidad –lo que el mundo es- ha demostrado satisfactoriamente y convincentemente que existan categorías de personas o subpersonas que sean entes de diversos niveles de respeto a sus derechos, comenzando por supuesto, por el primero de ellos, el derecho a no ser eliminados físicamente. A fin de cuentas, el diccionario es contundente en una afirmación que se puede aceptar en gracia a la aceptación que merece un razonamiento ordenado: una persona es un individuo de la especie humana.

La intencionalidad del acto
Desde el principio de las instrumentaciones de gametos, cigotos y embriones en sus primeras fases de segmentación, la mayoría de estos últimos son conducidos a una muerte prematura debido a la dinámica e intencionalidad eugenésica que comporta su manipulación; ella obedece a una “cosificación” a que son sometidos, a la reducción de la persona humana a la condición de objeto. Por tal razón con frecuencia quienes lo hacen presentan como “logros” las cifras y casos de los nacidos vivos libres de determinadas patologías (hemofilia, fibrosis quística) mediante el uso de técnicas de biopsias de bastómeras por métodos diagnósticos genéticos aplicados a células FISH, PCR (técnica de hibridación de fluorescencia in situ y reacción de cadena de polimerasa, respectivamente) y a métodos de identificación y selección de sexo de embriones en condiciones ligadas a cromosoma X. Como puede verse, no se trata de “terapia” de determinadas condiciones patológicas; son apenas métodos de selección eugenésica mediante los cuales se ha permitido vivir a algunos, aquellos a quienes se estima “deseables” o convenientes, mientras los otros embriones son desechados o destinados a morir luego de procesos de almacenamiento y criopreservación, como sucede inevitablemente cuando los regímenes legislativos establecen las fechas de caducidad para tales procedimientos. Ha sido un caso muy comentado mundialmente lo acontecido en el Reino Unido, cuando los límites establecidos por la “Human Fertilisation and Embriology Authority” obligaron a la destrucción de miles de aquellos embriones al vencer el plazo establecido para su conservación.
La aplicación concreta de las técnicas de reproducción asistida en seres humanos reduce el embrión a objeto de poder y de satisfacción de deseo de otros; tal contexto de deshumanización está insinuado en la expresión “baby to carry home” y puede discernirse también luego de una mirada crítica a los mensajes y contenidos de los aspectos publicitarios y de manejo de medios de comunicación de las abundantes páginas web de las instituciones dedicadas a esta actividad. A la manipulación mediática y política que protege los intereses e intenciones de los participantes en esta “industria” caben conceptos como “paraísos reproductivos” aplicables a países con legislaciones laxas y que ofrecen conveniencias financieras para esos propósitos, o a realidades tangibles como la compra venta de gametos y embriones.

La mentalidad del ingeniero y del proveedor
Otra situación fuente de inquietud es la tendencia al uso de criterios de ingeniería y de “calidad total” en la certificación de procesos de los laboratorios involucrados: es progresiva la introducción de una ideología mecanicista en la cual el objetivo es la búsqueda de la perfección del producto. Lo defectuoso no se acepta ni se admite; tal es el caso de la aplicación de criterios morfológicos de evaluación de blastómeros (forma celular y de los pronúcleos, alineamiento; número, tamaño y segmentación de las células, zonas de contacto, grosor de zona pelúcida y tiempos de clivaje), aplicados a embriones de diversos días de edad. Los criterios morfológicos de calidad para diferentes clases de embriones en realidad corresponden a clasificaciones “extrínsecas”, basadas en la omisión de la reflexión antropológica sobre el “material” que se está cuantificando y calificando. Aunque se trata de embriones humanos, los técnicos discriminan a su conveniencia, entre los que no cumplan los criterios deseados, aquellos no se transfieren o se eliminan. Cuando se reduce a la condición de objeto aquello que se manipula es imposible que aparezca un horizonte antropológico de reflexión ética sobre las implicaciones de lo que se está efectivamente haciendo; con razón James M. Glass, estudioso de lo sucedido con algunos “investigadores médicos” de la primera mitad del siglo XX, ha afirmado que un fenómeno moderno es el de la reducción del individuo a la condición no humana de un objeto: “Cómo establecer un discurso moral sobre un objeto?”; “Un objeto deshumanizado carece de contexto moral”. La manipulación de los embriones humanos implica la negación de su contexto moral por parte de quienes se creen con autoridad para hacerlo; los interesados en ello. Por tal razón, es explicable encontrar en referencias que se consideran “académicas” contenidos como estos, en relación al tema de esta clase de servicios enmarcados dentro de los terminología de la evaluación de los sistemas de gestión de calidad ISO 9001 (10): “… dar al cliente lo que desea hoy, a un precio que pueda pagar, a un costo que podamos soportar, una y otra vez y darle algo aún mejor mañana…” El pensamiento que excluye la condición humana del material manipulado es coincidente con las opiniones generales de algunos bioeticistas que niegan explícitamente el carácter de persona a algunos seres humanos, como en el caso de T. Engelhardt, quien se refiere a “esas formas de vida biológica humana” y añade “… los seres humanos no llegan a ser personas en el sentido estricto de ser agentes morales hasta años después de su nacimiento…” Ese autor atribuye condición de propiedad a algunos que podrían determinar el uso de embriones y de fetos: “… ellos lo produjeron, lo hicieron, es por tanto, suyo”. No difiere en lo esencial a lo expresado por Chervenak y McCullough, para quienes “el feto es paciente en función de que la madre decida conferirle tal estado” (11).

Ser humano desde el inicio; la autonomía teleológica
El cigoto es el embrión unicelular. A partir de ésa realidad corporal diminuta, se está ante el hecho de un sistema individual y orgánico diferente al de sus progenitores. Aquel nuevo ser viviente, ontológicamente uno, da inicio a un progresivo cono de complejidad y crecimiento celular y estructural que es a la vez expresión de la acción de su nuevo genoma y de la capacidad organizativa y morfogenética intrínseca a él. Es una realidad de unicidad, estructural y funcional. En ella tiene lugar plenamente la autonomía teleológica, explicada en tres conceptos muy descriptivos: coordinación, continuidad y gradualidad. Coordinación: actividad molecular ordenada, secuencial, del nuevo genoma; continuidad: proceso de diferenciación gradual e ininterrumpida; y gradualidad: acción de la ley epigenética intrínseca, inscrita en aquel nuevo y original genoma (12). Todo ello, en el caso de la vida naciente, haciendo parte de un proceso de excepcional contratendencia entrópica, al contrario de la ley física del crecimiento universal del desorden en los sistemas. Tiene lugar la secuencia cigoto-blastómeros-mórula-embrión bilaminar-embrión trilaminar-gastrulación-morfogénesis embrionaria y luego crecimiento fetal, sin que en ninguno de aquellos momentos exista ningún hiato o ruptura esencial y discernible por métodos objetivos. Como lo afirma el genetista francés Lejeune, el “pre-embrión” no existe, es apenas un invento de la comisión Warnock (1984) que fue pretendidamente usado para justificar aplicaciones legislativas posteriores en el ámbito europeo. “La vida tiene una historia muy, muy larga, pero cada individuo tiene un comienzo muy preciso, el momento de la concepción”. La disciplina de la embriología ha estudiado este hecho, el embrión, su realidad actual. No existe la “pre-embriología”, como puede comprobarse repasando los capítulos iniciales de los textos clásicos y actuales de embriología, disciplina que sí se ocupa del estudio (morfológico, descriptivo, bioquímico, evolutivo, experimental) del individuo en sus fases iniciales de la existencia, de la existencia real, no de una hipotética y “potencial” existencia. La falsedad del concepto de “pre-embrión” de la comisión Warnock ha sido valientemente puesta en evidencia por el citado Lejeune.

Un concepto idóneo: Lejeune
El nombre de Jerôme Lejeune (1927-1994) está vinculado a los grandes desarrollos de la medicina del siglo XX. En 1957 describió la trisomía del cromosoma 21 como hallazgo en la condición llamada síndrome de Down. Desde su cátedra de genética fundamental en París desarrolló métodos de estudio de los cromosomas que le originaron reconocimientos académicos de envergadura internacional como el premio Kennedy (1992), y el William Allen Memorial (1969). El profesor Lejeune, duro crítico de la dirección eugenésica que han tomado las aplicaciones de la tecnociencia y de la genética en el campo de la medicina prenatal de la segunda mitad del siglo XX, se convirtió en un abanderado de la protección y defensa de los enfermos y de los seres humanos no deseados y fatalmente discriminados en la fase prenatal de sus vidas. Afirmó, ante una comisión del senado de los Estados Unidos: “… aceptar el hecho de que tras la fertilización, un nuevo ser humano ha comenzado a existir, no es una cuestión de gusto o de opinión. La naturaleza humana del hombre, desde su concepción hasta su vejez, no es una disputa metafísica, es una simple evidencia experimental” (13,14).
Las preocupaciones de Lejeune, expresadas oportunamente en la segunda mitad del siglo pasado, específicamente en lo que se relacionaba con el tema de la manipulación embrionaria y con el diagnóstico prenatal de malformaciones congénitas, se ven actualmente confirmadas por las realidades ominosas de la eugenesia y la eliminación selectiva de enfermos, como puede verificarse al analizar la copiosa cantidad de referencias de la literatura considerada científica en temas como el estudio “FASTER”, relacionado con los marcadores bioquímicos y de ultrasonido para el la detección del síndrome de Down en el primer trimestre del embarazo (15) y las prácticas de eliminación prenatal de fetos considerados defectuosos como lo constatan los múltiples estudios colaborativos internacionales en temas como el feticidio selectivo en embarazos múltiples, la disminución de nacimientos de niños con defectos abiertos del tubo neural (v. gr. “Hawaii Birth Defects Program”) y el “Eurocat Working Group”. La medicina prenatal se ha puesto, de modo insensible pero implacable, al servicio de la causa ideológica de la eugenesia.

El discernimiento; la posibilidad de objetar
Un primer deber exigido por la responsabilidad de la emisión de un juicio ético válido racionalmente es el de la formación de la conciencia moral. En el siglo de Aristóteles se habló de la “eupraxis”; la ética es saber práctico, es obrar prudentemente. Aquella capacidad de discernimiento basada en el conocimiento de las cosas exige una actitud de autenticidad intelectual que se encuentre dispuesta para reconocer lo obvio; actitud que es también propia y explícita del “ethos” hipocrático que entiende la actividad médica con un fundamento respetuoso hacia la vida humana y hacia la realidad tal como es, la “Physis”, sin excepción. No todo lo que se puede técnicamente hacer se debe hacer (16).
Estas ideas contienen un llamado optimista a la afirmación última del sentido de la teoría y la praxis de la medicina: proteger la vida, no destruirla, usar los conocimientos proporcionados por la ciencia al servicio y promoción del bien del hombre, no a su aniquilación selectiva por contrato y por las voluntades de deseo y poder de quienes se autoerigen en señores de la misma vida.
Una de las definiciones académicas de la bioética (Guy Durand) entiende esta disciplina como un “conjunto de exigencias del respeto y la promoción de la vida humana y de la persona en el sector biomédico”(17). Como se ve, este saber se refiere a algo que va más allá de los códigos, más allá de la voluntad de dominio. Se trata de una invitación al enfoque académico de la realidad y de la promoción de una actitud prudencial y de respeto ante los problemas de la máxima complejidad que aquella nos presenta en el entorno biotecnológico. J. L. Aranguren ha propuesto que “… Es necesario hablar para proclamar la verdad, denunciar y no prestar atención a la mentira”. Existe un miedo a la libertad generado tal vez por una fuerte presión social del mundo alejado de la verdad y apasionado por una confusa e irracional credibilidad en el quehacer tecnocrático que se mimetiza también con el consumismo.
Una relación de compromiso con la actitud prudencial y amor por la realidad predicada desde los tiempos clásicos griegos quizás sea una vía de aproximación hacia el cumplimiento de un alto ideal de la práctica médica humanizada, teniendo presente que la humanidad ya ha vivido periodos históricos previos de confusión de los valores, de eugenesia y de intolerancia hacia los enfermos: “Principio de conducta suprema, profesional y moral, de conciencia y de la práctica médica es ayudar y curar, no hacer daño, ni destruir ni matar”; una aspiración racional que es consistente con el “ethos” expresado en el juramento hipocrático (18).
Carlos A. Gómez Fajardo MD Ginecólogo, Hospital Pablo Tobón Uribe, Medellín cgomezfaj@geo.net.co
Referencias
1. Natalia López Moratalla; María J. Iraburu Elizalde. Los primeros quince días de una vida humana. EUNSA, 2004
2. Steptoe, P. C; Edwards, R. G. Carta; Lancet, 2:366,1978
3. 2004 ATR Report http://www.cdc.gov.art/ART2004/index.htm4. Fertility and Sterility Sept. 2002 vol 76 No. 3S p. s256 (s.a.)
5. Niceto Blázquez. Bioética La nueva ciencia de la vida. BAC Madrid, 2000
6. Ramón Córdoba Palacio. La autonomía teleológica y el estatuto del embrión humano. Medicina y Etica Vol. XII No. 4 pp. 425-436 Oct-Nov 2001
7. Jesús Ballesteros. El estatuto del embrión humano: cuestiones científicas, filosóficas y jurídicas. Cap. 14, en “Claves para la argumentación bioética” pp. 217-2328. José Luis L. Aranguren. Etica. 2ª. Edición. Revista de Occidente Madrid, 19599. Immanuel Kant Fundamentación de la metafísica de las costumbres. Ariel Filosofía. Barcelona, 1996 (Edición bilingüe y traducción de José Mardomingo)
10. Saavedra, J. Bases de un sistema de gestión de calidad para un centro de técnicas de reproducción asistida. Rev Col Obstet Ginecol Vol. 57 No. 2 Abr-Jun 2006 pp 101-107.
11. McCullough; Chervenak. A comprehensive ethical framework for fetal research and its application to fetal surgery for spina bifida. AmJObstetGynecol 2002;187:10-4.
12. Natalia López Moratalla La realidad del embrión humano en los primeros quince días de vida. Persona y Bioética Año 7 No. 20 Sept-Dic 2003 Año 8 No. 21 Ene-Abril 2004 pp. 6-23
13 Lejeune, Jerôme ¿Cuándo comienza la vida humana? Reseña de prensa, revista Trazos, No. 15, Oct-Nov 2005
http://fondationlejeune.org/eng/Default.asp
15. NEJM 353;19 Nov. 10 pp. 2068-2070
16. Gloria María Tomás y Garrido. El principio de precaución en bioética, en “La bioética en el milenio tecnológico” Luis Miguel Pastor García y Modesto Ferrer Colomer, Sociedad, pp. 69-77
17. Guy Durand. La Bioética. Desclée de Brouwer, Bilbao 1992
18. Gómez Fajardo, Carlos A. La medicina prenatal y la persona. Anotaciones desde una perspectiva bioética realista. Revista Persona y Bioética Vol. 10 No. 2 (27) pp. 26-45 2006

Madres solteras por elección

Madres solteras por elección
Un 30% de las inseminaciones de donante ya se hace a mujeres solas | Aumenta el número de mujeres sin pareja que recurren a la reproducción asistida
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Celeste López | Madrid | 08/07/2008 | Actualizada a las 03:31h
No es un cambio que se haya producido en los últimos días ni en los últimos meses. Es un fenómeno ha ido registrando española poco a poco, en silencio y sin llamar la atención. Y la ciudadanía parece que lo ha asumido con total normalidad. Se trata de las nuevas madres solteras, mujeres hechas y derechas, que rondan los 40 años y que recurren a un banco de semen para convertirse en madres.
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Perfil de madre soltera
Ronda los 40 años, profesional de éxito, heterosexual y con fuerte personalidad.



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PALABRAS CLAVE
Castilla, Barcelona, Granada, Alicia Sánchez Camacho, Ballesteros, PP
Un buen ejemplo de estas nuevas unidades familiares son las políticas María Dolores de Cospedal y Alicia Sánchez Camacho, secretaria general del PP la primera, y presidenta de este mismo partido en Catalunya la segunda. Las dos han superado los 40 años, un matrimonio que terminó en divorcio, y ambas han recurrido a la medicina para convertirse en madres. Algo que llevan a gala y con orgullo, pese a las críticas que esto pueda provocar en determinados círculos.

Atrás quedan aquellas féminas a las que la sociedad en general miraba con desprecio por lo que de vergonzoso suponía el haber tenido un hijo fuera del matrimonio. O las miraban con pena, por el hecho de tener que criar un hijo en solitario. A las nuevas madres solteras no se las mira con desprecio ni dan pena.

"Son mujeres emocionalmente fuertes, respetadas profesionalmente, con un nivel económico medio-alto y que, por circunstancias diversas, no han encontrado la pareja idónea con la que compartir la vida ni con la que tener un hijo. Y deciden tenerlos ellas solas, decisión que adoptan después de mucha reflexión. Fruto de esa profunda meditación es la valentía con la que afrontan esta experiencia. Si algo las define es precisamente su fortaleza interior", explica el doctor Manel Elbaile, especialista de reproducción asistida del Instituto Marquès, de Barcelona.

Los especialistas consultados por este periódico desmienten que la mayoría de las mujeres que acuden a estas clínicas para concebir un niño sean lesbianas, como señalan los colectivos homosexuales. "Existe esa creencia generalizada, pero por lo que yo veo en la consulta, no es cierto. Normalmente, una mujer que se somete a un tratamiento de fertilidad, si tiene pareja, sea del sexo que sea, viene con ella porque es un proyecto común. Las parejas de mujeres, además, se comportan como cualquier pareja heterosexual: no cesan de mirarse expectantes ante cada cosa que dice el médico. Las mujeres solas tienen otra entereza, es distinto", señala el doctor Elbaile.

Este fenómeno se ha ido registrando en la sociedad "de forma lenta pero imparable. Antes, estoy hablando de hace 15 años, era raro encontrar en la consulta una mujer que quería que la inseminaran para ser madre. Poco a poco, las consultas se han ido llenando y rara es la semana que no se acerquen dos o tres mujeres con esa intención", explica el doctor José Antonio Castillo, miembro de la unidad de reproducción del hospital universitario Virgen de las Nieves, de Granada, y vocal de la Sociedad Española de Fertilidad.

No hay datos concretos sobre cuántas mujeres solas se someten a tratamientos de fertilidad, ya que en los centros no hacen distinción entre mujeres con pareja o sin ellas. Lo que se registra es el tipo de tratamiento que reciben. Tampoco hay un registro centralizado que pueda dar una idea fiable de cuántas mujeres solteras cada año acuden a estos métodos.

Pese a estas limitaciones, el doctor Castilla explica que "se ha comprobado que alrededor del 30% de las inseminaciones artificiales de donante se realizan en mujeres solas. El resto, a mujeres con parejas con problemas de esterilidad o por causas genéticas. En este caso, las mujeres solteras suelen rondar los 35 años". En el 2005 (último año del que la Sociedad Española de Fertilidad tiene datos) se realizaron más de 200 inseminaciones con donantes, aunque tampoco este dato es fiable ya que no se contabilizan todos los centros. "No sería erróneo decir que esa cifra se ha duplicado en los últimos tres años. Y, además, faltaría por computar los tratamientos de fecundación in vitro", señala Castilla.

Cuando la decisión de tener un hijo en solitario se toma alrededor de los 40 años, la mayoría de las mujeres acude a la fecundación in vitro con semen obtenido en el banco de donantes. "Van más a lo seguro, aunque sea más molesto", explica el doctor Agustín Ballesteros, responsable de la sede del Instituto Valenciano de Infertilidad en Barcelona. En este centro, la mayoría de las mujeres solas recurrieron a la fecundación (53%), frente a la inseminación. "Por los datos que tenemos, en el 13% de todos los casos es necesario acudir al banco de semen. Y de este porcentaje, el 35% son mujeres sin pareja que quieren ser madres", señala Ballesteros, quien reconoce que el número de mujeres solteras que recurren a la reproducción asistida se incrementa cada año.

Los expertos creen que el fenómeno de mujeres sin pareja que recurren al banco de semen continuará en aumento y que dos políticas lo hagan público es una muestra de normalidad. El doctor Castilla aclara que el recurso al banco de semen no se puede atribuir a una mala calidad del semen de los españoles, que supuestamente reduciría las probabilidades de conseguir un embarazo en una relación ocasional. "No está claro que el semen de los españoles sea peor", advierte.

http://www.lavanguardia.es/lv24h/20080708/53496460344.html

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Medellín, Antioquia, Colombia
Magister en Filosofía y Politóloga de la Universidad Pontificia Bolivariana. Diplomada en Seguridad y Defensa Nacional convenio entre la Universidad Pontificia Bolivariana y la Escuela Superior de Guerra. Docente Investigadora del Instituto de Humanismo Cristiano de la Universidad Pontificia Bolivariana. Directora del Grupo de Investigación Diké (Doctrina Social de la Iglesia). Miembro del Grupo de Investigación en Ética y Bioética (GIEB). Miembro del Observatorio de Ética, Política y Sociedad de la Universidad Pontificia Bolivariana. Miembro del Centro colombiano de Bioética (CECOLBE). Miembro de Redintercol. Ha sido asesora de campañas políticas, realizadora de programas radiales, así como autora de diversos artículos académicos y de opinión en las áreas de las Ciencias Políticas, la Bioética y el Bioderecho.

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