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ESTE 14 DE MARZO... SU VOTO, UN SUFRAGIO DE VIDA O MUERTE
martes, 2 de marzo de 2010
Publicado por
Beatriz Campillo
en
20:15
Una mirada a la eutanasia ¿Vale la pena morir? - EL MUNDO
lunes, 22 de febrero de 2010
¿Vale la pena morir?
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La eutanasia es un tema que genera posiciones encontradas y apela a lo más profundo de nuestros principios éticos, morales y religiosos, así como al amor que sentimos por las personas que, de una u otra forma, no pueden tomar la decisión final de seguir o no viviendo, por lo que solemos juzgar según nuestro rasero, llegando a conclusiones como "él quiere seguir luchando" o "ésta no es manera de vivir".
Al respecto, la politóloga Beatriz Campillo explica que el artículo 326 del Decreto 100 de 1980 del Código Penal, establece que quien mate a otro por piedad, recibirá una pena de seis meses a tres años de prisión, la cual fue aumentada en la Ley 599 de 2000, pasando a ser de uno a tres años.
Sin embargo, la sentencia C-239 de 1997, promulgada por la Corte Constitucional, estableció que no existía responsabilidad penal para quien practique el homicidio por piedad, siempre y cuando concurra la voluntad de la persona. El documento define el homicidio por piedad como "la acción de quien obra por la motivación específica de poner fin a los intensos sufrimientos de otro".
Inconformes
Para Campillo, esta sentencia no es clara en cuanto a los mecanismos jurídicos que permitan su aplicación, y señala que sólo ha logrado generar un desacuerdo político. "El Congreso no está de acuerdo con lo manifestado por la Corte Constitucional, pues son varios los intentos de reglamentación que se han presentado y no han prosperado", recordó.
Por su parte, el senador Armando Benedetti, quien presentó al Congreso un proyecto de ley para lograr la reglamentación del suicidio asistido, sostuvo que éste se puede practicar en el país, gracias a la decisión de la Corte. "El problema es que el Congreso no ha querido entender que lo importante es el deseo de las personas para decidir sobre su cuerpo y su vida", se lamentó, recordando que su proyecto no había pasado del segundo debate.
Benedetti advierte, sin embargo, que primero hay varios factores ha tener en cuenta, como los sentimientos de las familias y los impedimentos éticos que esgrimen los doctores para continuar o detener un tratamiento.
Con este planteamiento se mostró de acuerdo el periodista César Augusto Duque, quien ha trabajado ampliamente el tema. "Considero que falta más discusión pública en la que se exhiban argumentos de carácter científico, no religioso", dijo.
Queda entonces la duda de qué le puede suceder a un médico que le quite la vida a un paciente que sufre. Para Beatriz Campillo, este es un asunto que sólo puede resolver un juez, pues la sentencia no se puede entender como la aprobación total de la eutanasia y la normatividad que prohíbe el homicidio por piedad está aún vigente.
Posiciones
César Augusto Duque se declara a favor de la eutanasia, argumentando que las personas tienen el derecho a decidir como será su paso hacia la muerte, cuando no existen condiciones de vida dignas. "Es necesario que cada quien aclare su posición frente a esto, para no encartar después a nuestros seres queridos con esta decisión", expresó.
Campillo se mostró en desacuerdo con esta apreciación, aclarando que no se puede confundir el hecho de eliminar el sufrimiento con eliminar al paciente. Explica que en la eutanasia se le causa la muerte al paciente de manera instantánea, por medio de una inyección letal, o simplemente se le deja de dar alimento y suministrar medicamentos, en espera de que muera.
La experta se mostró de acuerdo con la ortotanacia, en la que, según ella, la persona es desconectada de los equipos que lo mantienen con vida, pero se le sigue alimentando y brindando medicina para controlar el dolor. "Lo que se hace es que el cuerpo reaccione de forma natural y dure el tiempo que biológicamente puede hacerlo", puntualizó.
El Gobierno ha declarado también su oposición a esta medida, aunque, según el senador Benedetti, ésta no se basa en argumentos serios, y se dedica a apoyar y retirarse por momentos. "La Constitución establece el derecho a la dignidad y debe ser respetada", afirmó.
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| La eutanasia activa consiste en causarle la muerte inmediata al paciente, mediante el uso de ciertas sustancias. La pasiva, por su parte, consiste en dejar de asistirlo en términos de alimentación y medicamentos. |
Por estos días, los detractores de esta iniciativa esgrimen un nuevo argumento, basándose en el hecho de que un grupo de científicos ingleses lograron comunicarse con 23 pacientes en estado vegetativo, obteniendo respuestas precisas, mediante imágenes obtenidas por resonancia magnética, a preguntas relacionadas con su familia y su estado de ánimo.
Para Campillo, ésta es la prueba de que allí se encuentra una persona viva, con emociones y que no siempre desea morir. "Muchas personas se han recuperado de algo similar y cuentan su experiencia, dando más razones para estar en contra de la eutanasia".
Afirmó que lo que angustia a muchos de estos pacientes es la soledad, el dolor físico o sentirse como estorbos, situaciones que pueden ser solucionadas con cuidados paliativos como la medicina y el acompañamiento de la familia y el personal médico.
Por otro lado, César Duque, advierte que hay que tener en cuenta el estado de dependencia en el que pueden quedar algunos pacientes que lleguen a recuperarse. "Si el paciente recupera su conciencia, ¿cuál sería su nueva situación", pregunta. Un cuestionamiento pertinente en estas épocas de incertidumbre en el sistema de salud.
| Lo que dijo | |
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* DE MI AUTORIA...,
EUTANASIA
Publicado por
Beatriz Campillo
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12:36
En Memoria de María Dolores Vila-Coro
domingo, 14 de febrero de 2010
En Memoria de María Dolores Vila-Coro
Teresa Díaz Tártalo y Nicolás Jouve
12/02/2010
Cuando apenas habían transcurrido unas horas del nuevo año 2010, se produjo el fallecimiento de la Dra. María Dolores Vila-Coro Barrachina. Además de prestigiosa jurista, licenciada en Filosofía y doctora en Derecho, académica correspondiente de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación, miembro de la Pontificia Academia Pro Vita, vocal del Comité Director de Bioética del Consejo de Europa, presidenta del Comité de Ética de la UNESCO y vocal de la Comisión Española de este organismo, fundadora y presidenta de la Asociación de Juristas ATRIA y de la Sociedad Española de Biojurídica y Bioética, además y antes de todo esto ha sido para todos los que la conocimos una gran persona, mujer infatigable, inteligente, inquieta, atenta y sagaz, además de elegante y vivaz, que contaba con otro valiosísimo patrimonio: ocho hijos, diecinueve nietos y dos bisnietos,... ¡nada menos! Toda esta riqueza la conjugaba con un espíritu más joven que el de todos sus jóvenes alumnos. Por amor a la dignidad del no nacido y del anciano o enfermo terminal hacía jornadas interminables, trabajaba con ahínco por hacer presentes en todos los foros posibles el valor irreductible de la vida humana.
Siempre atenta a los avances científicos y sus aplicaciones biomédicas, se apoyó en los datos de la ciencia para afirmar que la vida embrionaria es humana y que el no nacido es persona desde el momento de la concepción. Como Ortega, mantuvo que cada individuo humano es un proyecto singular de vida, y que la identidad es lo que hace al hombre ser él mismo, único e irrepetible con sus características físicas, psíquicas y espirituales. Hizo suya la definición del termino persona de Boecio: «sustancia individual de naturaleza racional». Por ello defendió que el ser humano tiene derecho a contar con todos los elementos precisos para construir su propia identidad personal, a que su trayectoria vital no se vea truncada ni manipulada o a verse privado arbitrariamente de ninguno de sus progenitores. Defendió la existencia en la mujer de una determinación biológica y de un instinto de maternidad. Sentenció que la investigación científica y la práctica biomédica son ambivalentes. Que si se toma al ser humano como un medio y se le utiliza se le degrada, pero si se respeta su dignidad como persona, como fin en sí mismo, se le ayuda y eleva. No dejó nunca de recordarnos que si la tecnología es un instrumento al servicio del hombre, el científico no puede olvidar lo que es propiamente humano, lo que es conforme a la naturaleza humana, que es lo que lleva a su plenitud el concepto de racionalidad.
Con frecuencia decía Mª Dolores que la persona puede entenderse desde dos aspectos: como lo que es en sí o como propiedad de algo. Y añadía que ser persona significa estar dotado de dignidad, ser «alguien» y no simplemente «algo». Entendía por dignidad el concepto que expresa el máximo valor que se puede predicar de un ente, refiriéndose naturalmente al ser humano. Añadía que al definir la esencia de la especie es cuando se pueden enumerar todas las funciones propias de los seres humanos, porque es en la especie donde el concepto persona alcanza su plenitud. El hombre, por estar dotado de dignidad es acreedor de respeto a sus derechos, siendo la vida el primero y el principal de todos ellos.
En abril de 2006, con ocasión de su nombramiento como profesora honoraria de la Universidad Femenina del Sagrado Corazón de Lima, hizo un acertado análisis de los tiempos presentes. En su discurso señaló lo siguiente: «Estamos viviendo unos momentos de crisis existencial donde la juventud se encuentra especialmente amenazada. Hoy se predica el éxito fácil, el "todo vale", el placer inmediato aquí y ahora (...). Nunca como ahora se han atacado las estructuras más intimas de la persona: religión, familia, llegando a las raíces más íntimas de su ser (...), borrando los referentes de la propia identidad personal. Nunca como ahora la ciencia, instrumento al servicio del hombre, ha utilizado al ser humano como objeto, invirtiendo la jerarquía de valores, en prácticas que no han ido en su propio beneficio sino al servicio de supuestos avances científicos (bebé medicamento, experimentación con embriones humanos). Nunca como ahora se ha alterado el auténtico significado de la libertad, que significa dominio sobre uno mismo, sobre los impulsos, las reacciones incontroladas, las expresiones de involuntaria violencia... Nunca como ahora la pseudo cultura se ha adueñado de la verdadera cultura, alterando su significado como medio que estimula la creatividad, ennoblece al hombre y le ayuda al pleno desarrollo de sus potencialidades en todos los ámbitos como es una auténtica calidad de vida, no sólo en claves de bien-estar, sino en claves de bien-ser. Nunca como ahora los valores han sido tan denostados, los conceptos obscurecidos por eufemismos inapropiados, los argumentos circularmente aplicados... Nunca como ahora se han otorgado falsos derechos a la mujer sobre su propio cuerpo para justificar el aborto, como si el feto fuera parte del mismo en lugar de una vida independiente... Así se han ensombrecido los verdaderos derechos fundamentales inherentes a la dignidad que el hombre requiere para desarrollar su personalidad, culminar su proyecto existencial y alcanzar su plenitud como persona».
En su alocución en Lima, Mª Dolores Vila-Coro hizo un diagnóstico de la sociedad al señalar que «dos son los peligros principales que amenazan hoy a Occidente: el relativismo y la desacralización de la vida humana».
Mantuvo siempre una posición de crítica e inconformismo con lo que estaba ocurriendo en el terreno legislativo. Suyas son estas palabras: «nuestros legisladores, arrastrados por el ímpetu de una falsa concepción de la idea de progreso, han promulgado las leyes más progresistas del mundo que precisan una reflexión más profunda». Lejos de la conveniencia, el utilitarismo y el relativismo a usanza, la Dra. Vila-Coro defendió con firmeza la dignidad de la persona humana y mantuvo que «sólo las normas fundadas en la ley natural merecen considerarse jurídicas». En este sentido sostuvo que las leyes deben basarse en la realidad y en la verdad que aportan los conocimientos científicos. Si éstos no se atienden, las leyes serán legales pero ni serán buenas leyes ni gozarán de legitimidad.
La personalidad jurídica del concebido no nacido le comprometió a investigar desde un punto de vista biológico y filosófico la realidad embrionaria, y ya desde su primera obra -Introducción a la biojurídica- fue una de las primeras autoras en denunciar la interpretación falaz de varios autores sobre la metafísica del filósofo español Xavier Zubiri a ese respecto. Vila-Coro rebatía el planteamiento de algunos pensadores españoles que, recurriendo a la autoridad del prestigioso filósofo, negaba el estatus de persona al embrión humano, tesis nunca defendida por Zubiri. Son muchos los escritos y proyectos que la autora tenía entre manos, pero quizás la sexualidad, el aborto y la eutanasia fueron los temas en los que más se implicó, dejándonos como legado su libro La bioética en la encrucijada, trabajo imprescindible para todo aquél que quiera abordar esos temas de forma rigurosa y comprometida, al margen de más de doscientos artículos en revistas especializadas. Dejó preparadas dos nuevas obras de próxima aparición: La vida humana en la encrucijada: pensar la bioética, en Ediciones Encuentro, y un Manual de Bioética, en la editorial Dykinson.
La reproducción artificial ha sido otro de los ámbitos en los que su honda reflexión ha quedado para la prosperidad. En su obra Huérfanos Biológicos, Vila-Coro realiza un interesante y completo recorrido alertando sobre las implicaciones biomédicas, filosóficas y sociales que conlleva el uso y abuso de las técnicas de fecundación in vitro. Referente nacional e internacional en la bioética española, María Dolores Vila-Coro a través de la Cátedra de Bioética y Biojurídica de la UNESCO abrió el camino a muchos profesionales de la bioética que hoy en día enseñan e investigan al más alto nivel en los cinco continentes. A su vez, su compromiso con la sociedad le ha movido a estar presente no sólo en las más altas instancias políticas nacionales e internacionales, sino en prácticamente todos los medios de comunicación denunciando, alertando y orientando en el multidisciplinar y siempre complejo ámbito de la bioética. Con su obra, María Dolores ha dejado un importante legado para todos aquellos que, fieles a su magisterio, tratamos de continuar el camino que ella encarnó en un vital compromiso con la búsqueda de la verdad.
Dedicó gran parte de su vida a la docencia. Fue profesora de las Universidades Complutense, Francisco de Vitoria, San Pablo CEU, Rey Juan Carlos y, a lo largo de los últimos diez años, dirigió con acierto la Cátedra de Bioética y el Doctorado de Bioética y Biojurídica de la UNESCO. Unas enseñanzas que han adquirido un gran prestigio y por cuyas aulas han pasado centenares de profesionales de las múltiples especialidades de interés para la Bioética de España y Latinoamérica. Entre sus merecidos honores y distinciones poseía la Cruz de San Raimundo de Peñafort y la Medalla de Honor de la Universidad Francisco de Vitoria, que en el mes de julio le brindó un merecido homenaje. Su prestigio internacional le llevó a dictar cursos e impartir conferencias en congresos nacionales e internacionales en numerosos países de Hispanoamérica y Europa.
Los que conocimos a Mª Dolores percibimos su contagioso entusiasmo, su actitud siempre positiva a favor de unas convicciones y unos valores morales que defendía de forma clara y persuasiva. Todo ello constituye el valioso legado que ha dejado en herencia y seguirá dando excelentes frutos a través de sus colaboradores, discípulos y alumnos. Ha pasado un mes desde que nos dejó y no se dejan de suceder las ocasiones que nos hacen admirarnos de la estela de frutos que su vida ha dejado: los que pudimos asistir a su funeral no pudimos no conmovernos de la imponencia de un pueblo que se congregaba para dar gracias por su vida, alumnos, amigos, familia, una grandísima familia, llena de nietas que nos la recordaban incluso físicamente, autoridades políticas de máximo nivel, Don Alfonso López Quintás que ofició la eucaristía... y un larguísimo etcétera. Algunos humildemente no podremos dejar de recordar otras cosas, menos académicas o más sencillas pero infinitamente humanas: aun teniendo como tendría en la cabeza tantas cosas y tantas personas, ¿cómo esta mujer entrada en años, al ver a una alumna entre tantas que habría tenido, le preguntaba siempre por su nombre por cada uno de sus hijos, por el marido y por detalles personalísimos que habían llamado su atención? Ha sido una gran mujer. La firmeza de su fe hasta el final y su serenidad aun dentro de una más que dura enfermedad nos sirvan para afrontar la vida con su mismo entusiasmo. Estos días, hemos podido tomar conciencia del bien que ha sido su vida para nosotros. La echaremos de menos.
Descanse en paz, Mª Dolores Vila-Coro.
http://www.paginasdigital.es/v_portal/informacion/informacionver.asp?cod=1503&te=15&idage=2822&vap=0
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BIODERECHO
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Beatriz Campillo
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18:21
El IMSS, pionero en Iberoamérica en la atención al cáncer
El IMSS, pionero en Iberoamérica en la atención al cáncer
El tratamiento integral abarca tanto el aspecto físico como emocional: atiende a pacientes y familiares
Comunicado de prensa
Para brindar atención oportuna en el control del dolor crónico y cuidados paliativos al paciente con cáncer y su familia, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) cuenta con la Clínica del Dolor y Cuidados Paliativos, la cual se ubica en la Unidad Médica de Alta Especialidad (UMAE) del Hospital de Oncología del Centro Médico Nacional (CMN) Siglo XXI.
El doctor José de Jesús Salvador Villafaña Tello, jefe de dicha unidad, explicó que la Clínica del Dolor, pionera en América Latina, recibe diariamente a pacientes con diversos padecimientos asociados al cáncer, diabetes mellitus, hipertensión arterial, enfermedades cardiovasculares, del sistema nervioso central, degenerativas e infecciosas.
El especialista dijo que el tratamiento se brinda de manera física y emocional. Inicialmente se identifica el tipo de dolor; es decir, si es agudo o crónico. Algunas características del primero se pueden presentar con síntomas asociados con hipertensión arterial, taquicardia, sudoración, aumento de la frecuencia cardiaca, náuseas, vómito y ansiedad.
El paciente con dolor crónico, por su parte, presenta cambios conductuales: estado anímico irritable, descuido en su persona y depresión. Por ello, en el tratamiento se incluye al psicólogo, que apoya al enfermo y a los familiares en el manejo del dolor emocional.
Dijo que hasta el 60 por ciento de los pacientes con cáncer fallecen una vez realizado el diagnóstico, los cuales presentan dolor de moderada a severa intensidad. Ello, sin embargo, no es impedimento para que en la Clínica del Dolor se atienda su padecimiento.
El doctor Villafaña Tello indicó que para brindar una atención de calidad al paciente y a sus familiares, actualmente el Instituto Mexicano del Seguro Social capacita a sus profesionales de la salud como médicos, enfermeras, asistentes médicas, trabajadoras sociales, psicooncólogos y personal de servicios básicos.
http://www.yucatan.com.mx/noticia.asp?cx=17$1000000000$4240516&f=20100205
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CUIDADOS PALIATIVOS
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