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Publicado por
Beatriz Campillo
en
11:41
El Procurador de la Nación pedirá anular el fallo, abanderado por el lobby proabortista estadounidense, que ordena divulgar campañas sobre el "derecho al aborto" en las escuelas, que se niegan a cumplir la medida impuesta.
REDACCIÓN HO.- El procurador General de la Nación colombiana, Alejandro Ordóñez Maldonado, solicitará a la Corte Constitucional anular la tutela que ordena impartir en las escuelas información sobre el "derecho" que tienen las mujeres de abortar en tres casos concretos: violación, malformación del feto y riesgo de muerte materna. La misma Corte lo estableció así en mayo de 2006.
La Corte Constitucional dio este nuevo paso radical para fomentar el aborto después de que en mayo de 2006, dominada por una mayoría liberal, decidiera derogar por cinco votos contra tres los artículos 121, 122 y 123 del Código Penal, que establecían una prisión entre uno y seis años para casos de aborto. De esta forma, dejaba de ser delito en Colombia el matar al niño en el vientre de la madre en los casos de violación, malformación del feto y cuando se estimara "riesgo" para la vida de la madre o del niño. La decisión suponía una victoria para el poderoso lobby proabortista estadounidense, representado por la abogada Mónica Roa, directora de programas de la organización Women's Link Worldwic.
Tras el nuevo fallo de la Corte Constitucional emitido ayer, que afecta a los menores que se educan en Colombia, numerosos colectivos sociales, y especialmente la comunidad educativa afectada, ha reaccionado alarmada rechazando de plano la sentencia. Respondiendo a esta alarma social, Ordóñez Maldonado ha afirmado en este sentido que elevará ante el Tribunal un incidente de nulidad contra la sentencia T388 de 2009, en la que se ordena a los ministerios de Protección Social y de Educación promover campañas masivas relacionadas con "los derechos sexuales y reproductivos, en especial relacionadas con el tema del aborto como derecho".
Entre las reacciones cívicas que se han pronunciado contra el fallo, destacan la de los educadores de los centros religiosos: "Los educadores católicos no vamos a enseñar eso", ha asegurado monseñor Juan Vicente Córdoba, secretario de la Conferencia Episcopal. "Vamos a enseñar el respeto a la vida". Y fue tajante: "No nos puede obligar a ello".
La orden obliga a hacer ajustes en la educación sexual, y serán los ministerios de Educación y Protección Social los que determinen a partir de qué grado se impartirá la información. En un país además de amplia mayoría católica, el Estado, dicen algunos entendidos, está entre la espada y la pared. Así lo planteó en una entrevista el ministro de Protección Social.
De nuevo el lobby porabortista estadounidense abandera la radical medida
Mónica Roa vuelve a ser de nuevo la abanderada de esta causa, que trata de imponer la ideología abortista, ahora encima atentando directamente contra la libertad de educación y atentando contra el derecho de los padres, como primeros educadores, a decidir sobre los valores en los que desean que sean educados sus hijos.
"No vamos a cambiar la realidad de un país, la mentalidad de un día para otro", reconoció Roa al diario El País en declaraciones recogidas por ACIPRENSA, reconociendo así la pura intención de adoctrinamiento ideológico que esconde esta imposición. "El cambio cultural es más duro que la lucha legal", añadía.
Al margen de los padres y negación de la objeción de conciencia
En este sentido, Roa ve en la sentencia de la Corte una herramienta valiosa para propiciar el cambio cultural. La obligación de impartir esta información en las aulas supone sólo un 10% de las órdenes y presiones contempladas en la sentencia. Entre otras, estipula que las jóvenes a partir de 14 años pueden abortar sin tener el consentimiento previo de los padres. La información que recibirán los alumnos deja claro que no se puede apelar a la objeción de conciencia institucional para esquivar la obligación de practicar un aborto. Los jueces tampoco pueden negar las tutelas con el argumento de que el aborto va en contra de sus creencias.
"La sentencia es una guía de cómo se debe prestar el servicio", resume Roa con total frialdad. "Después de este fallo ya no hay más excusas para acudir a prácticas ilegales o a argumentos de desconocimiento de la norma".
Los proabortistas se están topando con el gran rechazo cívico y sanitario a la victoria abortista que lograron en la Corte Constitucional en 2006. Hospitales y médicos se niegan a perpetrar abortos.
Publicado por
Beatriz Campillo
en
11:27
Requero califica de “inconstitucional” la Reforma de la Ley del aborto y la explica como una estrategia de las clínicas abortistas para encubrir sus ilegalidades
CEU
Wed, 14 Oct 2009 21:07:00
CAMINEO.INFO.- El magistrado de la Audiencia Nacional, José Luís Requero, ha calificado de “inconstitucional” la reforma de la vigente Ley del aborto, y ha hecho referencia a las investigaciones judiciales a clínicas abortistas. Según el letrado, es una reforma que procura “salvar las ilegalidades cometidas por estas”. Así lo ha manifestado en la clausura del VII Congreso Nacional de Bioética, organizado por la Asociación Española de Bioética y Ética Médica (AEBI) y la Universidad CEU San Pablo.
En torno a la ilegalidad de la reforma, Requero ha destacado que el Gobierno se basa en una falsedad científica, ya que desde diferentes ámbitos “se ha negado la categoría humana al no nacido -ha agregado- a base de mudarlo a golpe de categorías ideológicas”.
“Otra falsedad es que la sociedad reclame esa ley”, ha argumentado el magistrado, que sostiene que la reforma se basa en “exigencias de las clínicas abortistas o de un feminismo radical o de género”
En referencia a estas ideas, Requero afirma que el aborto se ha convertido para la ideología de género en la “quintaesencia de la liberación de la mujer”. Argumenta el juez, que en una sexualidad sin límite moral, se llega a sustituir el concepto de ´moral sexual´ por el de `salud sexual´, en la que se da a entender que sólo se interviene en un contexto fisiológico en el que “hay que desprenderse de todo obstáculo o consecuencia indeseada“.
Así, añade, “se quiere presentar la cuestión como un debate social”. Y con esta finalidad, el Congreso de los Diputados creó una subcomisión a finales de 2008, que realizó un estudio sobre la aplicación de la legislación en materia de interrupción voluntaria del embarazo, afirma Requero. Sin embargo, finalmente, “los trabajos se realizaron a puerta cerrada porque se sabía que no había un respaldo social por parte de la población”.
De la misma forma, Requero niega que existan razones de seguridad jurídica que la sostengan. “La Ley de 1985 -dice el magistrado- era bastante clara, y otra cosa distinta era que se incumpliese”. Además, es inadmisible que tras años de infracciones en estas materias “quienes han propiciado este gran fraude- en referencia a las clínicas- invoquen la situación así creada como pretexto para cambiar la ley”
Otro aspecto de falsa legalidad, destaca el letrado es la que hace referencia a “la manida homologación a los países de nuestro entorno, así como que venga exigida por tratados suscritos por España”, cuando en realidad “no los hay”, explica Requero.
Inconstitucionalidad olvidada
El artículo 15 de la Constitución, que refleja el deber del Gobierno de defender al no nacido, se puso en peligro a partir de que en 1985, se introdujera un sistema de indicaciones sobre esta materia. Comenta el juez, que el primer ministro de justicia de la época de Felipe González, Fernando Ledesma, responsable de la actual Ley del aborto, defendió la despenalización parcial del aborto en casos excepcionales.
El Tribunal Constitucional, entonces admitió la posibilidad de despenalizarlo siempre que el Estado se comprometiera a proteger al no nacido “a través de otra vía no penal”. En este sentido afirma el juez, nos encontramos que en el paso de veintitrés años, el mismo Estado “no ha hecho nada para rellenar el hueco que dejó con la renuncia a la protección legal del nasciturus”.
Además, indica Requero, el Gobierno no sólo no ha exigido rigor en la constatación de las indicaciones, atrayendo así el negocio del aborto legal, sino que “no ha realizado nada para parar el incremento de las cifras de éste, ni ha integrado en la Educación un planteamiento favorable a la vida humana”.
http://www.camineo.info/news/167/ARTICLE/3988/2009-10-14.html
Arsuaga: «El aborto desaparecerá como ha desaparecido la esclavitud»
C. GARRIDO MADRID Actualizado Viernes, 16-10-09 a las 19:09«Por la vida, la mujer y la maternidad. Porque Cada vida importa», es el lema bajo el que mañana marcharán miles de españoles en contra de la reforma de la ley del aborto del Gobierno socialista.
Más de cuarenta asociaciones han convocado esta marcha que transcurrirá desde la Puerta del Sol a la Puerta de Alcalá. Para ir calentando el ambiente hoy nos ha visitado en el chat de ABC.es Ignacio Arsuaga, presidente de Hazteoir.org, una de las asociaciones pro-vida convocantes, que ha contestado a las preguntas de nuestros lectores.
Para Arsuaga es una «paradoja» que una sociedad tan avanzada en algunos aspectos sea «tan destructiva» en otros. «El aborto es la muerte cruel y violenta de un ser humano a manos de un señor que gana mucho dinero abortando», ha denunciado el presidente de Hazteoir.org, que está seguro de que el aborto «desaparecerá como ha desaparecido la esclavitud».
Ante la pregunta de si estaría a favor del aborto en algún caso extremo, Arsuaga ha señalado que una vida humana tiene «un valor infinito», pero que, en su opinión, «sólo si una madre que sufre una enfermedad y tiene que seguir un tratamiento para salvar su vida, cuya consecuencia es la muerte del hijo/a, la madre puede seguir ese tratamiento».
Respecto a la posibilidad de que se subvencionen los anticonceptivos para evitar embarazos no deseados y , por ende, los abortos, Arsuaga ha respondido que el «Póntelo Pónselo ha fracasado ya muchos años». «Si se dice a los adolescentes que tengan todas las relaciones que quieran con preservativo, que si falla el preservativo tenemos la Píldora del Día Después, y si falla la PDD tenemos el aborto, eso hace que se multipliquen las conductas de riesgo, las Enfermedades de Transmisión Sexual y los embarazos no deseados», ha criticado el activista pro-vida, que además considera que la educación sexual de los colegios y la televisión en España es «malísima».
Arsuaga tampoco entiende que exista un apoyo creciente hacia el aborto y cree que esto responde a «una campaña de lavado de cerebro, promovida por la industria abortista a nivel mundial y secundada por muchas instituciones. El aborto desaparecerá cuando abramos los ojos de nuestros vecinos sobre la terrible realidad del aborto».
«Un feto es un ser humano»
Tras la salida de tono de la ministra de Igualdad, Bibiana Aído asegurando que un feto de 13 semanas era «un ser vivo pero no un ser humano» y ante la propuesta del Gobierno de que el aborto sea libre y gratuito hasta la semana 14, el presidente de Hazteoir.org, asegura que un feto de 14 semanas es «un ser humano, con un código genético, único e irrepetible. Si no acabamos con su vida, el embrión se convierte en feto, luego en recién nacido, en niño, adolescente, adulto y anciano». En este sentido, recuerda que la Constitución «reconoce el Derecho a la Vida, incluido el del nasciturus, y así lo reconoció el Tribunal Constitucional en 1985. La Ley no puede autorizar matar a un inocente».
Desde el chat de ABC.es, Arsuaga aha animado a todos los lectores a acudir mañana a la marcha contra el aborto, «y en particular contra el proyecto de aborto libre que ha promovido Zapatero». Y tiene muy claro el futuro del actual presidente del Gobierno si la reforma sale finalmente adelante: «No volverá a salir elegido. Esta ley, si se aprueba, será su tumba política».
http://www.abc.es/20091016/sociedad-/arsuaga-aborto-desaparecera-como-200910161314.html
Actualidad 13 Oct 2009 - 7:08 pm
Los olvidados del Nobel
Por: Javier Sampedro / Especial de El País de España
Ni Mendeleyev ni Gandhi ni Tolstói recibieron el premio. La selección implica a 6.000 expertos y la Academia prefiere omisión a escándalo. Informe especial.
¿Qué premio Nobel explicó la física cuántica de la radiactividad, postuló la versión moderna del Big Bang, propuso que las estrellas brillan por reacciones termonucleares y descubrió el concepto de código genético? Ninguno. La persona existió -se llamaba George Gamow-, pero no recibió el premio. Ni el de física ni el de medicina.
Tampoco lo recibió Dmitri Mendeleyev, cuya tabla periódica decora las escuelas de todo el mundo; ni Oswald Avery, que demostró que el ADN es la molécula portadora de la información genética; ni Lise Meitner, descubridora de la fisión nuclear; ni Julius Lilienfeld, creador del transistor; ni George Zweig, codescubridor de los quarks. Es sólo el arranque de una larga lista de ilustres no premiados nunca con un Nobel de ciencias.
Y fuera de las ciencias es peor aún. El pacifista más célebre del siglo XX, Mahatma Gandhi, no recibió el Nobel de la paz, a diferencia de Henry Kissinger o Yasser Arafat. Y el de literatura ha tenido que afinar realmente su puntería para no recaer en León Tolstói, Anton Chejov, Franz Kafka, Marcel Proust, James Joyce, Henry James, Vladimir Nabokov, Graham Greene o Jorge Luis Borges, por citar sólo a los muertos.
El Nobel, con todo, sigue siendo el premio más prestigioso que puede recibir un intelectual en este planeta. Y su prestigio no se debe a la tradición -¿por qué tendría el mundo que respetar una tradición sueca?-, sino a su exhaustivo mecanismo de selección. Los premios que hemos conocido esta semana son el resultado de un año de investigación sobre los candidatos.
La Real Academia Sueca de Ciencias (que concede los premios de física, química y economía), el Instituto Karolinska (medicina), la Academia Sueca (literatura) y el Comité Nobel Noruego (paz) invitaron en octubre del año pasado -como hacen cada otoño- a 6.000 expertos de todo el mundo a presentar las nominaciones (nunca de sí mismos).
Eso son unos 1.000 expertos por premio, entre ellos, los anteriores premios Nobel de cada área, y el resultado suelen ser 100 o 200 nominaciones en total. Los seis comités Nobel, uno por premio, empezaron en febrero a seleccionar esas nominaciones, y sólo han acabado hace un par de semanas. Durante este proceso consultan a muchos expertos externos, y de ahí suelen venir los rumores sobre la identidad de los premiados, por lo general escasos y poco fiables.
Una selección de este tipo garantiza que todos los premiados merecen serlo -en ciencia ha habido pocas concesiones controvertidas-, pero no que todos los merecedores sean premiados. Es lógico por lo tanto que la mayoría de las decisiones polémicas de la Academia lo hayan sido sobre todo por ausencia. O por tardanza, que sólo difiere de la ausencia en la longevidad del candidato. Pero lo cierto es que cada caso es un mundo.
Una clase minoritaria de no-premiados son los que el físico británico John Gribbin llama los visionarios . Son 'más importantes que los premios Nobel', según Gribbin. El paradigma es el mismo Gamow citado en el primer párrafo. Su influencia en la ciencia es incalculable, aunque también en el sentido literal: que no puede calcularse. Son ideas, avistamientos, pautas. Su alcance se debe a cómo han influido en otros científicos, y el Nobel suele ser para éstos.
Gamow nació en Odesa cuando era parte del Imperio Ruso, y estudió física en San Petersburgo cuando se llamaba Leningrado, pero trabajó toda su vida en Gotinga, Copenhague, Cambridge y Boulder (Colorado, EE UU). En 1948 propuso con Ralph Alpher la teoría del Big Bang. Otros físicos habían especulado antes con la idea, pero fue el artículo de Alpher y Gamow el que permitió demostrar el Big Bang 15 años después.
Como Alpher y Gamow parece alfa y gama, Gamow no pudo resistirse a buscar una beta para redondear el artículo. La encontró pronto en uno de los grandes físicos teóricos del siglo XX, Hans Bethe, a quien persuadió de firmar el trabajo pese a su nula contribución. El histórico artículo The origin of chemical elements salió así firmado por Alpher, Bethe y Gamow, a satisfacción de este último. Bethe, al menos, sí recibió el Nobel, aunque por otra cosa.
James Watson y Francis Crick descubrieron la doble hélice del ADN en 1953. Poco después de haber publicado el hallazgo en Nature recibieron una carta de Gamow, a quien no conocían de nada. El físico proponía allí el primer modelo de un código genético: un lenguaje que traducía el orden lineal de las letras del ADN -recién descubierto por los receptores de la carta- en otro tipo de secuencia: la hilera de aminoácidos que constituye las proteínas. Su modelo concreto era incorrecto, pero el concepto de código genético resultó capital.
Thomas Edison patentó 1.093 inventos, entre ellos el fonógrafo, el altavoz y el micrófono del teléfono, las piezas clave del cinematógrafo, el primer generador eficaz y un modelo de ferrocarril eléctrico. Y la bombilla, por supuesto. Entretanto, su colega Nikola Tesla ideaba las dinamos de corriente alterna, la transmisión de la energía eléctrica y la bobina de inducción, que le permitió adelantarse a Marconi en la patente de la radio. Edison y Tesla fueron nominados al Nobel en 1915, pero la Academia los descartó por una razón de peso: no se podían ni ver el uno al otro. Marconi había recibido el galardón seis años antes.
Durante la primera mitad del siglo, los experimentos en aceleradores descubrieron tantas partículas subatómicas que los físicos las llamaban 'el zoo': protones, neutrones, rho, delta, sigma, xi, kaones, antikaones, piones, cientos de partículas elementales. En 1964, Murray Gell-Mann y George Zwieg se dieron cuenta de que podían explicarlas como distintas combinaciones de sólo tres partículas aún más elementales: los quarks . Gell-Mann, que fue quien les puso ese nombre, fue el único de los dos que recibió el premio Nobel. Zwieg los había llamado 'ases'.
El mayor descubrimiento de la biología del siglo XX, la doble hélice del ADN -la clave de la herencia-, no hubiera sido posible sin un dato previo esencial: que el ADN es el material hereditario. Fue Oswald Avery quien lo demostró en 1944, y contra todo pronóstico, porque casi todos los científicos pensaban lo contrario hasta entonces (y la mayoría siguió pensándolo aún después).
La razón de que Avery no recibiera el galardón ha sido un misterio durante 50 años, el tiempo que tarda la comisión Nobel en hacer públicas sus deliberaciones. Hoy se sabe que el químico sueco Einar Hammarsten bloqueó su candidatura, y que siguió haciéndolo incluso después de que Watson y Crick descubrieran la doble hélice en 1953. Hammarsten creía que la información genética estaba en las proteínas, y su convicción era impermeable a los datos.
Barbara McClintock descubrió los transposones -genes que saltan de un lugar a otro del genoma- en 1948 con una serie impecable de experimentos en el maíz. No sólo demostró su existencia, sino también que suelen alterar la actividad de los genes que tienen al lado, y percibió que debían ser muy importantes en el desarrollo y la evolución.
McClintok ya estaba reconocida para entonces como una de las genetistas más brillantes del mundo, pero sus resultados fueron recibidos con escepticismo por muchos científicos, e ignorados por muchos otros. El resultado fue que McClintock recibió el Nobel, pero 35 años después, cuando ella había cumplido 81. Al menos pudo vengarse en la cena protocolaria de Estocolmo con estas palabras: 'Debo admitir que al principio me sentí sorprendida, y después confundida. Nadie me invitaba a dar clases o seminarios, ni a intervenir en comités o tribunales académicos. Pero ese largo intervalo resultó ser una delicia. Me dio una completa libertad para seguir investigando por puro placer y sin interrupciones'.
Einstein ganó el premio Nobel en 1921 por su explicación del efecto fotoeléctrico, uno de los artículos clave que publicó en su annus mirabilis de 1905. Esto implica que su teoría de la relatividad, uno de los dos pilares de la física actual junto a la mecánica cuántica, es otro de los grandes olvidados de la Academia, aunque su autor no lo sea. Y la razón tiene esta vez algo de paradójico. Einstein formuló la relatividad, también en 1905, para responder a la pregunta: ¿qué ocurriría si una persona corriera tan deprisa que lograra alcanzar a una onda de luz? La persona vería una onda de luz que está quieta, como parece quieto un tren que se mueve en paralelo al nuestro. Pero la velocidad de la luz es una ley fundamental de la naturaleza, y por tanto no puede parecerle quieta a nadie.
La solución de Einstein fue aceptar los hechos y derivar sus consecuencias lógicas, por extrañas que pareciesen. La velocidad no es más que el espacio partido por el tiempo. Si la velocidad de la luz tiene que ser constante aunque corras tanto como ella, es que el tiempo y el espacio no pueden serlo. Esta teoría de 1905 se llama relatividad especial, y una de sus consecuencias directas es la célebre ecuación E=mc2, que reveló que la masa (m) y la energía (E) son dos caras de la misma moneda, y que una ínfima cantidad de masa puede convertirse en una gran cantidad de energía al multiplicarse por el cuadrado de la velocidad de la luz (c), que es un número enorme. Es el fundamento de la energía nuclear y de la bomba atómica. También del brillo de las estrellas.
Einstein fue nominado por esta teoría varias veces desde 1910, pero la Academia prefirió esperar a que los experimentos despejaran las dudas. Eso ocurrió en 1915, pero para entonces Einstein ya había desarrollado la relatividad general, la teoría de la gravitación que corrigió a Newton. Y ésta era más chocante aún que la relatividad especial, por lo que Estocolmo se volvió a echar atrás. De modo que el físico fue, en cierto modo, víctima de su propio éxito. Sin embargo, éste es un asunto sobre el que los científicos sólo albergan una duda: si Einstein mereció otros dos premios Nobel, o si más bien fueron tres.
Alfred Nobel, el inventor de los premios -y de la dinamita-, dejó escrito en su testamento que el galardón de literatura se concediera a escritores de 'tendencia idealista'. El comité se tomó la frase a la tremenda en los primeros tiempos, y la adujo para rechazar las candidaturas de Tolstói, Twain, Ibsen y Zola. Cuando se relajó la norma ya estaban todos muertos.
Karel Capek, el gran escritor checo de la primera mitad del siglo XX -e introductor de la palabra robot-, suscitó las dudas del comité Nobel por sus obras antinazis de los años treinta. A los académicos les parecían demasiado insultantes para el Gobierno alemán. De todos modos quisieron dar una oportunidad a Capek, de cuyos méritos literarios no dudaban, y le pidieron que presentara alguna obra menos controvertida. 'Gracias por la intención', respondió Capek, 'pero ya escribí mi tesis doctoral'. Se quedó sin premio, como es natural.
El caso de 1974 en literatura es poco representativo, pero aún menos eludible. Vladímir Nabokov, Graham Greene y Saul Bellow fueron rechazados ese año para otorgar el premio a Eyvind Johnson (Retorno a Ítaca) y Harry Martinson (Ortigas en flor ), dos escritores bastante conocidos en Suecia, entre otras cosas por ser miembros de la Academia Sueca. No está claro cuánto podrán resistir los Nobel con su esquema actual. Los matemáticos y los paleontólogos siempre se han quejado de que no haya un Nobel para sus disciplinas, pero la lista de agraviados puede crecer pronto hasta límites insoportables. Porque tampoco hay un Nobel de computación, ni de nuevos materiales, ni de nanotecnología ni de climatología. Ni de cine, que se lo podrían haber dado a Ingmar Bergman sin hacer el ridículo.
http://www.elespectador.com/noticias/actualidad/articulo166455-los-olvidados-del-nobel?page=0,1